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ABC JUEVES 18 s 10 s 2007 JUEVES deESCENA 85 ESCENA INTERNACIONAL: BUENOS AIRES Eva se llama China La veterana actriz China Zorrilla dirige e interpreta estos días en el Nacional de Buenos Aires El diario privado de Adán y Eva una adaptación musical que se basa en la obra de Mark Twain. La actriz actúa junto a Carlos Perciavalle CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL BUENOS AIRES. La manzana de Eva, veinticinco años después, sigue teniendo la piel de China Zorrilla y la tentación que provoca en Adán vuelve, a pedir de boca, en la sonrisa de Carlos Perciavalle. Grandes actores y comediantes del paraíso de la cartelera porteña, estas dos instituciones del teatro rioplatense se reencarnan en la historia, madura, de una obra que causó furor hace un cuarto de siglo. Entre el primer El Diario privado de Adán y Eva (1983) y éste que lleva la aclaración entre paréntesis de musical se coló- -con méritos propios- -la versión de Miguel Angel Solá y Blanca Oteyza que dirigió Manuel González Gil. Pero ni los unos son los otros ni los otros, a estas alturas de la vida, pretenden ser quienes no son. Este Diario íntimo a dos voces -en palabras de la crítica Hilda Cabrera- -es una mezcla de comedia y café concierto donde la mano de la protagonista alcanza, con todos los dedos, las letras de las canciones, la traducción de los textos de Mark Twain y la dirección del montaje. La genial uruguaya, argentina de adopción, sube a la escena semanas después de dirigir un original trabajo como fue Eva y Victoria un diálogo, fruto de la imaginación de China, entre las dos argentinas más célebres y temperamentales de la segunda mital del siglo XX: Eva Perón y Victoria Ocampo. En el caso de esta obra, Zorrilla reincide en su búsqueda por un escenario sobrio. La actriz, pianista de puertas adentro, cantante sin pretensiones y letrista de fino humor, lleva su propuesta a un decorado de apenas un par de butacas y una mesa. Acreedora de excelentes críticas- este espectáculo es un convite a la sonrisa, con cierta dosis de picardía escribe Ana Seoane en el dominical Perfil- Carlos Perciavalle se mantiene en esta obra en su papel clásico de gran comediante musical. Pero entre una Eva entradita en carnes- -para quien los años son una bendición- y un Adán de esmoquin que peina canas desde hace lustros, hay que escuchar la voz de Dios: la del cantante Raúl Lavié. En este escenario, donde el Paraíso existe porque el infierno puede ser la tierra, se suceden las preguntas y respuestas de dos falsos pecadores, ya que si el árbol prohibido es el conocimiento, bienvenido sea su fruto. Este podría ser uno de los mensajes a escuchar sobre el mundo en que vivimos. Los otros se entresacan de diálogos ingeniosos, cargados de ironía y de gestos cómplices con el público. AP Roberto Alagna espanta a sus fantasmas El tenor francés ha triunfado en el Metropolitan de Nueva York como Radamés, protagonista masculino de la ópera Aida de Verdi. Alagna ha logrado lo queno consiguió en la Scala de Milán, donde en diciembre del pasado año dio una sonora espantada. Ahora, ha dicho el tenor, a quien ha espantado ha sido a sus fantasmas.