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ABC JUEVES 18- -10- -2007 El Reino Unido reclama un millón de kilómetros cuadrados en la Antártida Gordon Brown, primer ministro 33 La huelga del transporte pone a prueba hoy la fortaleza del proyecto Sarkozy El presidente replica a la amenaza sindical de un jueves negro: Nadie me detendrá JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Gobierno y sindicatos anuncian un jueves negro una huelga masiva de todos los sindicatos de las empresas públicas de transporte que podría paralizar trenes, metros, tranvías, autobuses, incluso aeropuertos. Algunos sindicatos esperan humillar al Gobierno como en 1995. Nicolas Sarkozy, presidente, afirma que nadie me detendrá; puedo negociar detalles, pero lo esencial de la reforma debe realizarse La modificación que denuncian los sindicatos es relativamente menor: el estatuto privilegiado de las jubilaciones y pensiones de las empresas públicas del transporte SNCF (ferrocarriles) y Ratp (cercanías de París) Se trata de una reforma que afecta a unos 500.000 asalariados en un país con 18 millones, pero tienen un matiz decisivo: esos 500.000 trabajadores pueden paralizar Francia con relativa facilidad, y la amenaza puede tener un efecto bola de nieve entre los sindicatos de funcionarios. La huelga de hoy comenzó anoche y afectará al tráfico de mañana. Pero debería estar limitada a 24 horas y acompañada de diversas movilizaciones y manifestaciones. Como prólogo, Gobierno y sindicatos han utilizado un lenguaje alarmista con distintos objetivos: Xavier Bertrand, ministro de Trabajo, anticipaba una huelga masiva pero se declaraba sereno y determinado esperando que ésa y las manifestaciones fueran menos masivas asíc como una dispersión sindical sin apoyo social importante. Por su parte, los sindicatos también insistieron ayer en el carácter masivo del paro, con la esperanza de lanzar un movimiento social imparable para frenar, cambiar o conseguir la retirada del proyecto de reforma de los planes de pensiones y jubilaciones privilegiadas Los sindicatos esperan volver a ganar la misma batalla de 1995 cuando la resistencia de ferroviarios y trabajadores del sector público precipitó una crisis excepcional. ta y otras reformas y consiguió un apoyo nacional masivo. Ya en el cargo, todas las reformas han sido escalonadas y están previstas a distinto ritmo y con métodos diversos. Y este otoño sólo está en juego la reforma de los sistemas de pensiones de los trabajadores de las empresas de transportes del sector público. En 1995 se movilizaron todos los sindicatos de funcionarios y empresas públicas. La huelga de hoy sólo afecta a un sector, importante pero limitado, cuando las circunstancias políticas, económicas y sociales también son diferentes. Entre los sindicatos, hasta ayer sólo la CGT- -históricamente comunista- -había sostenido una posición maximalista. El resto de los sindicatos han adoptado un perfil bajo. Se espera una movilización realmente masiva Pero nadie anticipa una radicalización del conflicto. Un viajero espera a su tren en la estación de Niza, horas antes de la huelga de transportes Sin embargo, hay muchas diferencias. Hace doce años, Jacques Chirac y su primer ministro, Alain Juppé, presentaron un proyecto global intentando reformar todos los planes de jubilaciones del sector público, que son muchos y muy variados. REUTERS El paro afectaba ya anoche a los trenes entre Francia, España e Italia, suspendidos al menos hoy y mañana En el 95 también estaba sobre la mesa una reforma de fondo del sistema nacional de seguridad social. Hoy, Nicolas Sarkozy no ha olvidado ésa experiencia y ha procedido con una táctica muy distinta. Durante la campaña insistió una y otra vez en la necesidad de es- España no es ajena a la huelga francesa. Renfe ha suspendido desde el martes y hasta hoy los servicios internacionales que enlazan España con Francia, Suiza e Italia, informó ayer el operador ferroviario público. En concreto, afectará a doce servicios internacionales de la compañía. No se descarta que el viernes no se haya repuesto aún el servicio. También el paro podría afectar seriamente a los hinchas que intenten alcanzar el sábado el Stade de France en Saint Denis, escenario de la final de la Copa del Mundo de rugby entre Sudáfrica y Inglaterra. Perjuicio para España Cecilia ha presentado una demanda de divorcio, según la prensa francesa J. P. QUIÑONERO PARÍS. El Elíseo no comenta ni desmiente que Cecilia Sarkozy, esposa del presidente de la República, haya presentado una demanda oficial de divorcio, el lunes pasado, ante un tribunal de Nanterre, al oeste de París, algo que varias publicaciones presentan como el prólogo a un anuncio oficial que viene precedido de una formidable algarabía de rumores y filtraciones oficiosas sobre las condiciones que la esposa habría puesto llegando a perturbar el normal funcionamiento del Estado Los semanarios Paris Match L Express y Le Nouvel Observateur dedican sus portadas y muchas páginas a la minuciosa disección del divorcio anunciado que todos los portavoces oficiales de la Presidencia se niegan a comentar. Oficiosamente, los rumores y filtraciones comienzan a tener envergadura política. Ciertas fuentes señalan que la última crisis matrimonial estalló durante las vacaciones de la pareja en la costa Este de los EE. UU. La negativa de Cecilia Sarkozy de acompañar a su esposo a un encuentro con los Bush provocó la primera crisis de protocolo diplomático. A partir de aquel enfrentamiento el forcejeo entre los Sarkozy tuvo diarios flecos políticos. Ante el deterioro del matrimonio del jefe del Estado, Claude Guéant, secretario general del Elíseo, decidió llevar personalmente la gestión del conflicto y ordenó con la aprobación del jefe del Estado, que Cecilia Sarkozy dejase de aparecer en ninguna cita oficial. Se atribuye a Cecilia Sarkozy la intención de utilizar su presencia o ausencia en actos oficiales para negociar las condiciones de su divorcio. A partir de ahí la guardia pretoriana del presidente consideró Retirar el proyecto Cecilia Sarkozy AP que el protocolo y las manifestaciones de Estado no podían estar sometidas al humor de una esposa en diaria disputa con el presidente.