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ABC JUEVES 18 s 10 s 2007 El Guggenheim indigna a las víctimas de ETA ESPAÑA 15 Mari Mar Blanco: Buscaremos medidas legales para que se retiren las fotos La presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco dice que no parará hasta lograrlo B. TORQUEMADA MADRID. Otro motivo de dolorido estupor golpeó ayer a Mari Mar Blanco cuando Juan Ignacio Vidarte, director del Museo Guggenheim de Bilbao, dio la vuelta a la denuncia de la familia del asesinado sobre el contenido de la exposición fotográfica de Clemente Bernad y pretendió volcar sobre nosotros que no hemos sido escrupulosos de los requerimientos de intimidad de las víctimas que ellos, según dice, sí respetan El hecho de que este señor se embosque en la estricta legalidad es otra demostración más del mundo al revés en el que nos movemos últimamente- -lamenta- cuando nos atribuye a los demás intereses partidistas. Hace muy pocos años, todos estábamos de acuerdo en que el repudio ante la exhibición de fotografías de etarras o de la utilización de un determinado lenguaje no era cuestión de partidos, sino de demócratas frente a verdugos En efecto, el director del museo se escudó en que esta institución cultural es absolutamente apolítica cuando eso, en opinión de Mari Mar Blanco, no tiene nada que ver con el motivo por el que nosotros hemos levantado la voz. Nuestras razones no son políticas, sino de principios Ya ve indignante, como punto de partida, el solo planteamiento de que la radiografía del cráneo de un ser humano gravísimamente herido pueda ser parte de una exposición, como se ha pretendido hacer en el caso de mi hermano pero, además, recuerda que este episodio de solicitarnos que autorizásemos la exhibición de tal horror ha supuesto hurgar en la herida de unos padres destrozados por la pérdida de su hijo. Es quebrar los límites. De hecho, veo poca inocencia en el planteamiento de esta exposición, en la que yo adivino un interés en traspasar determinadas líneas rojas. De hecho, hasta que lo hemos impedido con nuestra negativa tajante, la única víctima civil de ETA que se incluía en el planteamiento inicial de la exposición era mi hermano. O, mejor dicho, no él, sino su cráneo mortalmente herido. Mientras, en contraposición, se muestra el dolor de los familiares de los etarras muertos Cree también que pretender que una foto de Galindo en actitud altiva sea representativa de lo que significan las Fuerzas de Seguridad en el País Vasco es una auténtica ofensa a los demócratas Por ello, la hermana del edil asesinado a cá- Mari Mar Blanco D. G. LÓPEZ Recuerda que en las imágenes no se muestra el caso de ni una sola víctima civil de ETA Líneas rojas traspasadas mara lenta por ETA en 1997 estima que la exposición no es neutral y, ni tan siquiera equidistante. El lenguaje de los pies de las fotografías no es el de los demócratas, sino el de los terroristas y quienes los amparan y justifican. Ésa es una batalla en la que estábamos ganando y en la que el museo Guggen- heim nos ha hecho retroceder una década de golpe. Por frivolidad y por irresponsabilidad Como el director del museo ha anunciado que sólo retirarála exposición por orden judicial, Mari Mar Blanco, en calidad de presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, anuncia también que nos sentaremos a pensar, con tranquilidad y sin precipitaciones, qué actuaciones jurídicas podemos llevar a cabo. Miraremos con lupa toda la legislación que protege a las víctimas del terrorismo. Pero no nos quedaremos en lo que es la propia Fundación, hablaremos con otros colectivos. No nos podemos permitir que estas imágenes se mantengan, como pretende el museo, hasta febrero. Yo, personalmente, no pararé hasta que las retiren Igualmente, estima lamentable que tantos y tantos turistas extranjeros como pasan por el Guggenheim reciban esta visión de lo que sucede en el País Vasco. Se marcharán a sus países con la idea del conflicto cuando en esa tierra lo único que hay es un grupo de asesinos que mata y amedrenta a los que no suscriben su dictadura de terror. El Guggenheim recibe dinero público, o sea, el mío y el del resto de los ciudadanos y tiene que ser consecuente