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14 ESPAÑA El Guggenheim indigna a las víctimas de ETA JUEVES 18 s 10 s 2007 ABC Agentes muertos por ETA La polémica exposición que exhibe el Guggenheim es una crónica fotográfica en la que no está claro si las víctimas son los muertos o sus asesinos. El artista, escudándose en su libertad, transmite al mundo una visión ambigua avalada por su presencia en el museo POR M. LUISA G. FRANCO BILBAO. Al cumplir diez años de éxito provocando al visitante a través de los resortes del arte contemporáneo, el museo Guggenheim de Bilbao ha ofendido a quienes nunca en su trayectoria pretendió molestar: las víctimas del terrorismo. Tras el telón de la libertad artística del fotógrafo navarro Clemente Bernad, en las paredes del museo vasco más internacional se han colgado unas fotografías en las que no está claro si las víctimas del terrorismo etarra son los muertos o sus asesinos. Al matrimonio norteamericano o al japonés que ayer visitaban la exposición Chacun à son goût en la tercera planta del museo Guggenheim no pudo caberles ninguna duda respecto a con quiénes se alinea el fotógrafo navarro en sus series de fotografías tituladas Caracas Jornaleros o A tumba abierta El autor toma partido por los desfavorecidos en todos los casos, ya se trate de los jornaleros andaluces que sufren la precariedad de su trabajo o los presos que viven en situaciones inhumanas en cárceles turcas. Sin embargo, en la serie Basque Chronicles no sólo el fotógrafo no toma partido por las víctimas, por quienes fueron asesinados con la intención de imponer las aspiraciones de los terroristas etarras, sino que la ambigüedad es tal que al final los que sufren parecen nal de la pinacoteca bilbaína, en la que precisamente se podía visitar ayer una importante exposición de arte norteamericano, le ha estallado en las manos. El director del Guggenheim de Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, manifestaba ayer a ABC estar muy triste por la publicación en la portada de este periódico de la denuncia de las víctimas del terrorismo respecto a la serie de fotografías de Clemente Bernad. La repercusión de la noticia ha alterado al museo precisamente cuando celebraba por todo lo alto su décimo aniversario. Pero, sobre todo, la exhibición de esas fotografías en una pinacoteca con prestigio internacional perjudica a quienes en la sociedad vasca llevan décadas luchando contra la equidistancia entre víctimas y verdugos. Las imágenes contraponen a los proetarras encapuchados con los policías que se cubren el rostro para evitar ser reconocidos y convertidos en objetivos de ETA. Tal como están realizadas las fotografías, son necesarios los pies de fotos para identificar a unos y a otros. En la serie se hace también un paralelismo entre el funeral de agentes de la Guardia Civil muertos por ETA (expresión textual que evita hablar de asesinatos) celebrado en 1992 en San Sebastián y el cuerpo de un militante de ETA muerto por la Guardia Civil en Morlans en el mismo año. En cada una de estas fotos hay un ataúd, pero sólo sobre el del etarra hay alguien encima expresando su dolor. También se exhibe un pebetero que alude a la kale borroka Asier Mendizabal- -otro de los 12 artistas vascos que componen la muestra Chacun à son goût -ha optado por aportar a la exposición un trabajo, titulado Nom de guerre, que evoca a la kale borroka Al menos así consta en el catálogo de la exposición donde se afirma que ...al trasladar un aparente readymade de la violencia callejera al contexto sacralizado y límpido del museo, Mendizabal determina que la propia institución participe en la configuración de la obra... Según el autor, el fuego celebra la vida apagada del héroe, la muerte sobrevenida, siempre demasiado pronto, como consecuencia de la acción El pebetero que evoca a la kale borroka del País Vasco el dolor de las familias de las personas asesinadas por los terroristas de ETA. Lo que percibieron el matrimonio de norteamericanos o el de japoneses que ayer visitaban a mediodía la exposición Chacun à son goût fue seguramente que los militantes independentistas como califi- TELEPRESS ser quienes en estos momentos permanecen presos por sus crímenes. El centro penitenciario del Puerto de San María, de noche, casi sin iluminar, es el último episodio de la serie Basque Chronicles Es la soledad de los criminales en prisión lo que pone broche a la serie y no can los pies de fotos a los etarras, son los desfavorecidos en esa crónica vasca expuesta en el Guggenheim. La pretensión del museo de cerrar su décimo aniversario con una muestra del arte vasco que apenas ha traspasado sus propias fronteras, en contraposición al carácter internacio- ABC. es Vídeo de la exposición que ha provocado la indignación de las víctimas del terrorismo en abc. es