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ABC JUEVES 18 s 10 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA EL TOCAPELOTAS N una política desierta de talento, deshabitada de liderazgo, huérfana de personalidad, vacante de carisma y apagada de brillos, cualquier tipo mediocre y anodino puede sentirse protagonista encaramado a la cúpula de su más alto nivel de incompetencia, en virtud de la extraña eficacia que el principio de Peter adquiere en esta escena pública demediada y empobrecida. Basta ver la sobrada arrogancia, la insolencia desafiante de un Carod- Rovira encantado de su papel de tocapelotas- -torracollons- -alzado sobre el encogimiento pusilánime de una clase dirigente apocada y medrosa, para darse cuenta de hasta qué punto el fulanismo ha adquirido en nuestra dirigencia la desproporcionaIGNACIO da cuota de una predomiCAMACHO nancia preocupante. Consentido, enchulado y hasta temido por una nomenclatura timorata incapaz de ponerlo en su sitio- -cuando no proclive, como Maragall, a reírle las gracietas y sobrevalorarle su supuesta inteligencia política- Carod ha asumido con gusto el papel de bestia negra del españolismo que durante una década y media se arrogó en exclusiva el bronco, áspero y desagradable Arzalluz. Como en su tiempo el italiano filofascista Umberto Bossi, desde esa plataforma de presunto enfant terrible que nadie se atreve a cuestionar por temor al valor aritmético de su puñado de votos en la subasta del poder, administra con medido énfasis provocador el victimismo y la susceptibilidad de una parte de la sociedad catalana para profundizar con eficacia en la zanja del distanciamiento y la fatiga mutua, ahondando el desencuentro para favorecer la lejanía sentimental que conviene a sus intereses secesionistas. Y lo mismo se erige en portavoz de un rampante catalanismo con el que arrolla el menguado coraje de un Montilla secuestrado como un rehén político, que se engalla en la televisión con cualquier ciudadano de Valladolid para corregirle con pendenciera impertinencia- me llamo Josep Lluís aquí y en China -la pronunciación de su nombre de pila. Aquí y en China, un político como CarodRovira sólo debería merecer el juicio despectivo, castizo y no poco engreído que le dedicó Felipe González: No es más tonto porque no se entrena Aquí y en China, los políticos como Carod- Rovira son excrecencias de un sistema en declive que permite en su degradación el florecimiento ensoberbecido de osadas medianías encumbradas por la ausencia de talla moral y valía cívica en las que confrontarse. Aquí y en China, una clase política sólida y competente, consistente y capaz, reduciría el maniobrero tacticismo de estos oportunistas y los espejaría en la muy respetable dimensión de concejales de pueblo. Aquí y en China, unos gobernantes con principios habrían fulminado para siempre de la escena a un tipo capaz de irse a tomar café por su cuenta- ¿por su cuenta? -con el jefe de los terroristas durante el ejercicio oficial de un alto cargo público. Pero claro, ni aquí ni en China, ni desde luego en ninguna potencia occidental democrática, suele ser normal que el designio ventajista de un outsider marginal se convierta en la bitácora que guíe la hoja de ruta de todo un presidente del Gobierno. Que sí se entrena y además se fotografía haciéndolo. E UNA HORA CON SARKOZY N un salón del Elíseo, de cerca, Nicolas Sarkozy da una impresión de control, poca arrogancia, mayor sutileza de la que se le atribuyó en la campaña electoral. Más allá de la televisión o los periódicos, refleja una determinación bastante tranquila: sacudir al Estado, espabilar a la burocracia, acelerar la marcha de los ciudadanos: cambiar sus seguridades por incertidumbres. El presidente necesita empujar, deshacer, innovar: a toda máquina, con prudencia. Prudencia no es lentitud sino buen juicio. La sociedad francesa, muy estructurada, con buenas instituciones, apoya en principio al presidente. Sus enemigos dicen que Sarkozy busca cada día un éxito. ¿Aguantará el Elíseo ese tren? ¿Diez años? Quizá sí. El jueves último recibía a un grupo de treinta europeos y norteafricanos. Entre los primeros, quince grandes empresarios, Suez, Crédit Agricole, Areva, Gaz de France, KPMG... Afortunadamente Sarkozy carece de carisma: pero tiene un raro poder de convicción que atrae personas y grupos. Siempre pone por delante la cruda realidad. Sabe que tiene en sus manos un país de cierta dimensión ecoDARÍO nómica, pequeño peso demográfico, y VALCÁRCEL todavía gran influencia cultural en el mundo. Primero en número de turistas, por delante de Estados Unidos, España, Italia, lo cual significa algo. Francia es potencia nuclear; potencia también diplomática, miembro permanente del Consejo de Seguridad. Grandes problemas de rigidez burocrática: defecto peligroso en plena globalización. Sarkozy parece repetir: hemos malgastado mucho tiempo, no hay un minuto que perder. El presidente recibía a los consejeros del Instituto de Prospectiva del Mediterráneo, entre ellos al firmante de esta nota. El creador de la institución, Jean- Louis Guigou, ha dirigido, en la administración francesa, la Delegación para la Gestión del Territorio. Guigou, socialista, trató de convencer al entorno de Chirac de la urgencia de su iniciativa mediterránea. El poder le dedi- EXTERIOR E có, durante tres años, grandes construcciones verbales. Sarkozy ha tardado dos semanas en ponerla en marcha. Los europeos, cree Guigou, no podrán resistir la presión migratoria y otras amenazas del sur sin dos estrategias: una de la Unión Europea, que opera desde el Proceso de Barcelona, y otra de la sociedad civil, europea y norteafricana. Hay que acabar de una vez por todas con la dialéctica dominante- dominado y ofrecer un porvenir común a las dos orillas. No podemos seguir andando sobre una pierna, es su idea central. Guigou, y ahora Sarkozy, apoyan el Proceso de Barcelona, pero lo creen insuficiente. Los norteafricanos esperan de la Unión Europea un nuevo diseño para avanzar más deprisa. Guigou cree que no es función de la sociedad civil diseñar grandes organigramas: la sociedad civil y las compañías mercantiles deben llevar a cabo, con el acuerdo de la Comisión Europea, servicios delimitados, presupuestados y fechados. Sobre sanidad, financiación, suministro de agua, administración de justicia, seguridad energética, educación... Y con ello un sistema trasnacional de protección civil, frente a catástrofes, sequías, pandemias. Las empresas que aporten su respaldo financiero no tendrán privilegio alguno, pero sí un derecho de información y seguimiento. Habría que hablar de lo que rodea al habitante del Elíseo, detalles en apariencia menores: blancura sin mácula de camisas y corbatas de los cuatro ujieres del perron, frac azul oscuro, chaleco rojo, en contraste con la piel negra, congoleña o senegalesa, de uno de ellos, mensaje luego repetido en uno de los servidores de refrescos del pequeño ágape presidencial (Sarkozy comió de un bocado cuatro pasteles seguidos) Cara empolvada del ujier mayor, pelo blanco, esculpido en la peluquería de palacio. Anunció, solemne, El Señor Presidente de la República. Estas notas, en espacio limitado, impiden detallar rasgos altamente significativos. ¡Qué libertad la del narrador de La Recherche al concederse 4.260 páginas para describir objetos, personas y animales, el entramado interminable de la vida y su influencia en el diario devenir!