Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 17 s 10 s 2007 ABC Los demócratas liberales británicos buscan su tercer líder en dos años E. J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Quien fue conocido en el Reino Unido como el hombre blanco más rápido del planeta por sus récords nacionales en 100 metros lisos y su participación como atleta en Juegos Olímpicos, se ha convertido también en uno de los dirigentes liberal- demócratas que más velozmente ha pasado por el liderazgo. Menzies Campbell, de 66 años, presentó el lunes por la noche su dimisión al frente del partido, sólo 19 meses después de haber sido elegido. Las encuestas habían sido unánimes en las últimas semanas en apuntillar a Campbell. Del 23 por ciento cosechado en las generales de 2005 con Charles Kennedy, que luego debió dimitir por su hábito alcohólico, el partido había bajado al 12 por ciento este mes. La no celebración de elecciones anticipadas en un futuro próximoha dado finalmente margen para forzar el recambio. Campbell habría tenido más de 68 años en los próximos comicios. Su elección en marzo de 2006 se debió a la ausencia de un contrincante con empuje y a la creencia de que, al fin y al cabo, los liberal- demócratas tienen un electorado constante (un notable porcentaje de votos como partido bisagra, pero con insuficientes escaños para actuar como tal debido al sistema mayoritario) La evidencia de que esa franja de voto no está asegurada, cuando el país parece vivir una redefinición de su orientación política entre la era laborista y lo que podría ser una subsiguiente era conservadora, ha hecho que en los últimos días cundiera en nerviosismo entre los liberal- demócratas. Esa volatilidad de la situación es muy manifiesta en este caso. Hace sólo un mes, Campbell fue aclamado en el congreso anual celebrado por el partido. El entusiasmo no fue grande, pero los posibles aspirantes al puesto prefirieron esperar el batacazo de Campbell en las elecciones que se pensaban para este mes. Ahora ningún rival le ha pedido formalmente a Campbell que se fuera, pero tampoco nadie le ha encarecido que se quede. Entre los dirigentes que se perfilan como posibles candidatos al puesto están los diputados Nick Clegg y Chris Huhne. La elección interna concluirá el 17 de diciembre. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, saludaba ayer a empleados del hospital de Burdeos REUTERS Los sindicatos del transporte público esperan paralizar Francia mañana Primera huelga nacional contra la reforma de planes de pensiones y jubilaciones s Sarkozy declara que fue elegido para reformar el país: Nada me detendrá JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Los sindicatos del transporte público anuncian un jueves negro y esperan paralizar Francia, impidiendo el tráfico de trenes, aviones y transportes públicos, para protestar contra el proyecto de reforma de los sistemas de jubilación especiales. Nicolas Sarkozy, presidente, ha declarado que nada me detendrá: fui elegido para cambiar Francia, y esa reforma es una cuestión de justicia, igualdad y saneamiento Todos los sindicatos de la SNCF (Sociedad nacional de ferrocarriles) la RATP (Red de transportes de cercanías en París e Isla de Francia) los transportes públicos de todas las capitales de provincias y la gestión de los aeropuertos han anunciado una participación masiva que pudiera dejar Francia incomunicada con el resto de Europa, durante 24 horas, cuando menos. Los sindicatos denuncian el proyecto de reforma de los planes de pensiones y jubilaciones de esos sectores, que tienen una característica muy particular: ferroviarios y transportistas del sector público francés pagan menos pensiones, durante menos años, para jubilarse antes cobrando mejores pensiones que el resto de los trabajadores de Francia. En 1995, Alain Juppé, primer ministro de Jacques Chirac, ya intentó reformar tales sistemas de jubilación muy especiales. Los sindicatos bloquearon Francia. La crisis duró un largo trimestre, hasta que el presidente decidió ceder a la presión sindical, precipitando la crisis política que terminó por obligarlo a cohabitar durante cinco años con un gobierno socialista. Doce años más tarde, Sarkozy hizo campaña, la primavera pasada, proponiendo una ruptura con la demagogia de izquierda (Mitterrand) y derecha (Chirac) y una reforma de fondo que comienza por la reforma de los sistemas de jubilaciones especiales y privilegiados. Los sindicatos esperan volver a ganar la misma batalla de 1995. Sarkozy anunció ayer: He sido elegido para cambiar Francia. Nunca oculté lo que haría de ser elegido. Esta reforma es una cuestión de justicia y honradez. Estoy dispuesto a reformar dialogando. Pero nadie me detendrá Los sindicatos han previsto paralizar el tráfico ferroviario y los transportes públicos, en París y en todas las capitales de provincias. El tráfico aéreo también pudiera estar bloqueado, paralizado o fuertemente perturbado. La huelga comenzará esta noche y afectará evidentemente al tráfico con España. Cunde el nerviosismo Futuro incierto Sin noticias de Cecilia J. P. Q. PARÍS. La llamativa desaparición de la escena pública de Cecilia Sarkozy y los más que insistentes rumores de posible divorcio del presidente de la República comienzan a convertirse en un auténtico problema diplomático. Cuando un número creciente de medios hablan del divorcio anunciado del presidente, Nicolas Sarkozy y su esposa, David Martinon, portavoz oficial, se limita a afirmar que no comenta los rumores de prensa, sin desmentirlos y ahondando en la incertidumbre: Cecilia Sarkozy tampoco acompañará a su esposa durante la visita de Estado a Marruecos. La desaparición de la esposa del presidente, durante un viaje de Estado, es un problema político sensible. Los sindicatos han dejado en suspenso el futuro de su protesta, reservándose la posibilidad de convocar nuevas jornadas de lucha El gobierno espera una gran movilización insistiendo en su determinación tranquila Los sondeos son contradictorios. Según el gratuito Metro afirma que más de un 60 de los franceses consideran injustificada la huelga de mañana. Sin embargo, el matutino comunista L Humanité afirma que un 55 de los franceses apoya la huelga.