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ABC MIÉRCOLES 17 s 10 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA SI LO INTENTA? BIEN, PERO... ¿Y ALE, demos por buena la versión oficial. Aceptemos que para decirle a Ibarretxe que su pesado raca- raca soberanistano vaaninguna partehagan falta dos horas decharla en privado. Admitamos que no se ha hablado de ningún plan B para después de las elecciones. Pasemos por altocualquier suspicaciasobrelaposibilidad deque Zapateroesté dispuesto a pactar una vía confederal a la catalana mediante una reforma del Estatuto de Guernica negociable entreel PNV y elPartido Socialista. Obviemos la carga deprofundidad dellendakari sobre la negativa del presidente a hablar con él lo IGNACIO que ya habló con ETA. OmiCAMACHO tamos la dolorosa evidencia de que el portador de un desafío a la Constitución haya sido recibido en Moncloa antes que el líder de una oposición que representa al 40 porcientodelos españoles. Adoptemosunaactitud constructiva y patriótica de buena fe en la palabra mántrica del autoproclamado portavoz de la España Serena. Convengamos en su impecable negativa, y si hace falta reconozcamos pulpo como animal de compañía. Pero continúa pendiente de respuesta la gran interrogante de todo este ejercicio de confianza sin contrapartidas: si el obstinado inquilino de Ajuria Enea insiste como ha prometido en convocar su parodia de referéndum, o si se le ocurre hacerlo al mismo tiempo que las elecciones autonómicas vascas, pongamos que colocando urnas en paralelo a las oficiales... ¿cómo demonios piensa impedirlo el Gobierno? Ésta es la cuestión clave que Zapatero se niega a contestar. Rehúye la pregunta con elusivas perífrasis, y se agarra a la teórica imposibilidad de convocar una consulta que la ley no contempla. Pero ocurre que Ibarretxe manifiesta exactamente lo contrario, esto es, que piensa hacerlo de cualquier manera. Y lamentablemente, su trayectoria de obsesiva obstinación es más creíble que la ambigüedad proverbial de nuestro primer ministro. Es decir, que existen bastantes probabilidades de que lointente. Hipótesisdeinquietanteverosimilitud ante la que los españoles tenemos derecho a saber qué piensa hacer el representante legítimo del Estado. Y como no hay manera de sacárselo, cabe colegir que o no lo sabe o no lo quiere decir. Cualquiera de las dos posibilidades es pavorosa. La suspensión de la autonomía vasca por el artículo 155 de la Constitución parece provocarle alergia a Zapatero, aunque entre sus defensores figuren Alfonso Guerra y el propio Bono- -o precisamente por eso- El uso de la fuerza le repugna demanera fehaciente. En todo caso, se resiste denodadamente a contemplarlo en voz alta. Y, sin embargo, se trata de un punto clave. ¿Hay o no hay un Plan B? ¿Contempla ese Plan B medidas límite o se trata de unanegociación alternativa con elnacionalismo vasco? ¿Recorre ese presumible itinerario alguna vía ya explorada en los contactos trilaterales con el PNVy Batasuna? ¿O piensaesperar a que el lendakari tome la iniciativa y luego ver de resolver la papeleta como sea? Todo eso hay quesaberlo sin casuismos ni vaguedades ni rodeos. Antes de marzo. Porque en marzo hay elecciones y los ciudadanos tenemos el derecho de saberlo antes de votar. Y el presidente la obligación taxativa y terminante de aclararlo. V EL RECUADRO YOUTUBE, ÁRBOL DEL AHORCADO N O me extrañaría que dentro de unas horas quede desmentida la versión oficial de la rapsodia euskera a lo Gabriel Celaya, representada por Ibarreche y Zapatero en La Moncloa. Si estos teatros habituales de ZP se montasen con un poquito de cante, Enrique Morente mismo, con el baile de Cristina Hoyos, que es de la cuerda, y los palmeros habituales de las terminales mediáticas de la casa, serían merecedores de la Medalla de las Bellas Artes. Bien aderezada, como lo hacen, la mentira puede llegar a ser una de las Bellas Artes. Tan brillante versión de lo que ya haya pactado ZP hace mucho tiempo por debajo de la mesa con Ibarreche para el supuesto de que España sea de nuevo castigada por el cielo con una nueva presidencia suya, puede quedar desmentida en breve. No porque el altavoz del frente de los etarras publique documentos comprometedores, sino porque es más que probable que sea colgado en Internet el ya tradicional vídeo de YouTube en el que aparezca enterita la entrevista entre el presidente del Gobierno de España (y no de Merimée) y el gachó del referéndum separatista. De menos hizo Dios la acalorada charla De la Vega- CaANTONIO sas en la tribuna del desfile del Día de EsBURGOS paña, mientras pasaba Fonsi, el carnero de la Legión, y ahí la tienen: en YouTube para lo que gusten mandar. Como estaba colgada en YouTube la burla al pobre disminuido psíquico. Colgada... Me inquieta hasta el verbo que se utiliza para la difusión de un documento a través de Internet: colgar. El Internet (o la Internet, como la feminizan en Hispanoamérica) como árbol del ahorcado para la venganza de la justicia por la mano de los lugareños del saloon del Oeste, con sus largas gabardinas que les arrastran por el polvo del arroyo de la calle, al que sacan al acusado de quién sabe qué culpa y, en volandas, lo llevan hasta la soga del ajusticiamiento, en un tronco siempre seco que hay a la salida del pueblo, donde al poco sus botas hacen trágico péndulo, mientras todos regresan a la taberna con la misión cumplida, a seguir poniéndose ciegos del güisqui que patina en su botella a lo largo del manchado mostrador. Nuevas tecnologías y sociedad de la información suelen llamar ahora a esta figura. No sé por qué después los vecinos de un barrio se quejan porque a la puerta del cuartelillo de los municipales han instalado unas cámaras de seguridad. No sé por qué las asociaciones de consumidores protestan contra las cámaras que graban nuestros movimientos en las tiendas para evitar la tentación de meternos en el bolsillo cualquier tontería sin tener antes la delicadeza de pasar por caja. Fruslerías son, al lado de la amenaza universal y constante del YouTube. En esos sitios sabemos que hay cámaras de seguridad, con sus garantías policiales, que cumplen las generales de la ley de protección de datos y de personas. Esas cámaras no deben preocupar a nadie por los riesgos de su intimidad. Las peligrosas son las que andan buscando YouTubes donde colgar las travesuras y trastadas del pequeño vídeo que ya hace cualquiera con un simple teléfono móvil. Precaución, amigo conductor, digo con Perlita de Huelva, porque usted mañana puede ser colgado en el árbol del ahorcado de YouTube sin la menor conmiseración ni derecho a defensa, y el veredicto del jurado popular de cien mil visitas a ese sitio de Internet puede ser mortal para su fama, su honra, su prestigio. No digo ya que le cojan con Mari Loli entrando en un hotel y llamen a su legítima para que busque en YouTube un vídeo que se llama Plan del jefe con la secre No llego a situaciones extremas, que se habrán dado. A usted y a mí, ahora mismo, nos pueden sacar en el You Tube en las situaciones más ridículas, aunque inocentes. ¿Qué digo yo? Con la portañuela del pantalón abierta en un solemne acto; metiéndonos el dedo en la nariz en busca de cazcarrias, al volante, mientras esperamos que el semáforo se ponga en verde... O incluso, como a Su Majestad, pegando la lógica y más que justificable cabezadita en la presidencia de un soporífero acto cultural, donde un tío pesado y pedante está metiendo el rollazo del siglo. ¿Que lo de S. M. es en las televisiones? Da lo mismo. No Passsa Nada. Hay televisiones que son ya igual que el YouTube y YouTubes iguales que ciertas televisiones.