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96 GENTE www. abc. es gente LUNES 15- -10- -2007 ABC Alain Delon cuando recibió un homenaje en la Mostra de cine de Valencia ABC Delon subasta una parte de su colección de arte que brilla por su áurea mediocridad El actor vende obras de Manessier, Hartung, Nicolas de Staël, Soulages, Alechinsky, Riopelle, Dubuffet y Vieira da Silva JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. La subasta pública de una parte de la colección de Alain Delon (71 años) sorprende por la áurea mediocridad de los gustos artísticos del gran actor: entre las obras que se ponen a la venta, valoradas oficiosamente en 5 o 6 millones de euros, no hay piezas excepcionales de ningún tipo. Visconti fue un coleccionista excepcionalmente cultivado. A Billy Wilder le gustaban los impresionistas y se compró varios monet, sin ser un director de cine particularmente bien pagado. Clint Eastwood se ha comprado algún picasso, cultivando el anonimato. Catherine Deneuve es propietaria de varios rothkos. Alain Delon, por su parte, pone a la venta obras de Manessier, Hartung, Nicolás de Staël, Pierre Soulages, Alechinsky, Riopelle, Dubuffet, Zao Wou- Ki y Vieira da Silva, entre otros. Se trata de maestros de evidente relieve. Incluso de grandes artistas (pienso en Staël) Pero ninguno de ellos tiene la cota ni la envergadura artística de los más grandes maestros europeos o americanos del siglo XX. El joven Hemingway tenía fama de hombre viril pero también tenía un olfato artístico muy fino: compró algunos de los óleos más legendarios de Joan Miró, cuando nadie compraba obra de Miró en Barcelona o Madrid. Comprar obra de Soulages, Alechinsky, Riopelle o Dubuffet, en el París de los años 60, 70 u 80 del siglo pasado, era una vulgaridad de nuevo rico: eran los valores modernos de una modernidad difunta. Todos ellos tienen una cota relativamente modesta, que no ha crecido de modo tan vertiginoso como la de Balthus, por ejemplo, que todavía tenía precios razonables hace apenas treinta y tantos años. Mujeriego, Delon ha justificado la historia de su colección diciendo que las obras de arte son como las mujeres: las miras, te gustan y las deseas Si ese paralelismo fuese cierto (y quizá lo sea) el gusto artístico de Delon, a través de la venta parcial de su colección, asombra por la medianía nada entusiasmante de sus pasiones artísticas, que no carnales. Delon tuvo en sus brazos a mujeres muy bellas. Pero, con frecuencia desarmante, se gastó su dinero en obras cuyo valor artístico roza la mediocridad, y cuyo valor monetario no está, ni mucho menos, a la altura de las grandes colecciones de grandes coleccionistas. La colección que Alain Delon no pone a la venta incluye obras de grandísimos maestros, como Delacroix, Millet y Corot. ¿Cómo negarles un puesto mayor en la historia del arte? ¿Cómo olvidar que se trata de maestros muy alejados de la belleza contemporánea, piezas secundarias de la historia del museo universal, muy alejados de las turbadoras corrientes que escribieron la historia del arte del siglo XX? Para el Alain Delon coleccionista, las obras de arte son como las mujeres: las miras, te gustan y las deseas