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ABC LUNES 15- -10- -2007 Comienza el juicio contra los islamistas que querían volar la Audiencia Nacional 11 agentes de la Benemérita en una zona denominada Benta Haundi, a las afueras de Tolosa, y falleció como consecuencia del tiroteo abierto. Allí, en Benta Haundi, sus incondicionales de entonces, que son los de ahora, levantaron un monolito en su recuerdo. Pero lo que resulta más sorprendente, un busto instalado en Bilbao, gobernado también por el PNV desde la Transición, recordó al etarra hasta que en 2004 fue retirado tras la denuncia del colectivo Basta ya. Y mientras el verdugo es reconocido para la posteridad nacionalista con calles y monolitos, su víctima, el guardia Pardines, es recordado por sus compañeros, que dieron su nombre a una calle del cuartel de Inchaurrondo. Otra avenida de la nacionalista Lejona lleva el nombre de Eustaquio Mendizábal, Txikia un fraile benedictino que cambió la sotana por la metralleta. El mérito para formar parte del callejero de la localidad no fue su pasado religioso, sino su currículum terrorista. Murió en 1973 en un enfrentamiento armado con las Fuerzas de Seguridad. Como homenaje, ETA puso el nombre de su alias, Txikia al comando que ese mismo año asesinó en Madrid al presidente del Gobierno, almirante Luis Carrero Blanco. Cizúrquil, una microdictadura de ETA- Batasuna en la Guipúzcoa más profunda, designó a su plaza principal con el nombre de Joseba Arregi, un pistolero del comando Madrid que falleció en 1981 por los malos tratos recibidos en dependencias policiales de la capital de España. Tiempos atrás, también, el Ayuntamiento nacionalista de Durango dio a su plaza principal, en la que se ubica la Casa Consistorial, el nombre de Gudaris Txiki y Otaegi los dos etarras fusilados en septiembre de 1975, cuando agonizaba el franquismo, junto a tres terroristas del FRAP. Txiki y Otaegi también dan nombre a calles de otros municipios, como Amorebieta, en Vizcaya, o Echebarri, en Guipúzcoa. Plaza Argala Una de las principales plazas de Arrigorriaga, en Vizcaya, se llama Argala el alias utilizado por el ex dirigente de ETA José Miguel Beñarán. Este terrorista, al que se le atribuye su participación material en el asesinato de Carrero Blanco, murió el 21 de diciembre de 1978, por el mismo procedimiento utilizado por el comando Txikia para perpetrar el magnicidio: con una potente bomba que hizo saltar por los aires el coche en el que se acababa de introducir. El atentado, que tuvo como escenario la localidad francesa de Anglet, fue atribuido a elementos de la ultraizquierda. Una de las calles de la localidad guipuzcoana de Elgueta se denomina Domingo Iturbe en recuerdo y homenaje al que fue dirigente de ETA, con el alias de Txomin durante la primera mitad de la década de los 80, precisamente la más sanguinaria en la sanguinaria historia de la banda terrorista. Fue la etapa en la que la banda introdujo el coche bomba. Una de las calles de Elgueta (Guipúzcoa) se denomina Domingo Iturbe en recuerdo al que fue dirigente de la banda en la época en que hubo más asesinatos Ayuntamientos gobernados por el PNV mantienen el nombre de estas vías y no aceptan dedicar una a víctimas del terror El fraile que se hizo etarra Una calle céntrica de Bilbao lleva la denominación de Santiago Brouard ex dirigente de HASI, el partido encargado de garantizar la ortodoxia en Herri Batasuna, que fue asesinado por mercenarios en su consulta de pediatría de la capital vizcaína. Asimismo, una calle del municipio de Astigarraga lleva el nombre de Tomás Alba concejal de Herri Batasuna en el Ayuntamiento de San Sebastián asesinado el 28 de septiembre de 1979 por ultraderechistas. Una calle de Llodio, población alavesa que casi siempre ha estado bajo el dominio de ETA- Batasuna, se denomina Eusko Gudarien (Soldados Vascos) Si se tiene en cuenta que la denominada izquierda abertzale considera a los pistoleros de ETA como gudaris la sospecha está más que justificada, como en el caso del municipio de Alegría, en la Guipúzcoa profunda, donde una de sus calles toma el nombre de Txikia el mismo con el que asignó ETA al comando que asesinó al almirante Luis Carrero. Pero los símbolos etarras también se extienden a determinadas zonas de Navarra. En Echarri- Aranaz, feudo de Batasuna, un monumento recuerda a varios pistoleros de ETA muertos en un enfrentamiento con la Guardia Civil. Además, numerosos municipios del País Vasco, entre ellos Bilbao, dedican una de sus calles o plazas a Sabino Arana, cuya doctrina xenófoba, racista y excluyente sirvió después de inspiración a ETA. Hace años, el Ayuntamiento de Bilbao vivió momentos más que tensos cuando se votó denominar a una de sus calles con el nombre de Telesforo Monzón, el ex dirigente, primero del PNV después de ANV que aren, gó a los vascos a declarar la guerra a España y enalteció, hasta el final de su vida, a los gudaris de ETA. Calle de Lejona en homenaje al autor del primer asesinato de la banda, el guardia Pardines TELEPRESS Calle Telesforo Monzón Se prefiere borrar a los escritores que a los pistoleros La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que recibirá 60.000 euros de subvención del Gobierno tras la aprobación de la ley, ha pedido al Ayuntamiento de Madrid que cambie las calles dedicadas a algunos escritores pero en cambio mantiene un silencio total sobre las que rinden homenaje a los pistoleros etarras. Sorprendentemente, la mencionada asociación, que cuenta con gran predicamento entre el Ejecutivo y sus socios, solicitó el pasado jueves a Alberto Ruiz Gallardón que cambie los nombres de calles dedicadas a José María Pemán, Pedro Muñoz Seca (asesinado en Paracuellos del Jarama por los republicanos) Agustín de Foxá, Dionisio Ridruejo e incluso la de Luca de Tena por considerarlas parte del callejero de la vergüenza La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica tiene previsto utilizar la jugosa subvención gubernamental en las tareas de investigación y exhumación de cadáveres en varias localidades, que prevé realizar en junio de 2008.