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86 CULTURAyESPECTÁCULOS DOMINGO 14 s 10 s 2007 ABC LA CASA DE EDGAR POE EN NUEVA YORK A la izquierda de la puerta de entrada, el pasillo oscuro que conducía directamente hasta el busto del poeta. Nada de cuervos disecados junto a Grand Concourse un sábado por la mañana (sólo se puede visitar el fin de semana) a donde finalmente llegamos tras un laberinto de calles en el que el taxista estuvo a punto de perderse. Junto a la calle principal, en un pequeño parque, se alcanza a ver de pronto una pequeña casa de color blanco con barandillas y marcos de ventanas pintadas de azul claro. Se trata de un cottage de dos plantas, cuya fachada principal se resuelve en un porche al que se accede por unas escaleras. La primera sorpresa procedió de sus dimensiones, sorpresa que no derivaba de haberla visto anteriormente en fotografía y haberla imaginado mucho mayor, como por ejemplo me había ocurrido con el Palais idéal de Cheval en Hauterives, sino que lo diminuto de la casa de Poe era una cuestión de contexto: situada junto a la inmensa avenida por la que se llega y al lado de los edificios que la rodean, a pesar de que el parque le conceda su propio espacio, parecía casi de juguete. Ahí estaba, pequeña, la casa del gran poeta. Una señora nos abrió la puerta. Ella era la guía, maestra de escuela o profesora de instituto. I love Poe nos dijo al despedirnos. Nada más entrar accedíamos a la primera estancia, con algunos muebles, y la mecedora auténtica de Poe. A la izquierda de la puerta de entrada, el pasillo oscuro que conducía directamente hasta el busto del poeta. Nada de cuervos disecados. Y en seguida la habitación donde murió la esposa de Poe, Virginia. Un par de habitaciones más en el piso de arriba, en donde nos quedamos viendo un video sobre Poe y la historia del cottage. Algunos daguerrotipos en los que se ve a Poe de joven y no tan joven, un Victoria Cirlot Medievalista y escritora En el año 1966 a su regreso de Estados Unidos, el gran pintor surrealista René Magritte respondía a su entrevistador con palabras llenas de ardor acerca del país recién visitado. Pero sólo hizo mención expresa de dos cosas: la primera, el Museo de Arte Moderno no tenemos en Europa nada semejante y la segunda, la casa de Poe: Es la casa más impresionante que he visto. La puerta de entrada da a un pasillo oscuro dominado por un cuervo disecado... como en el célebre poema, ¿recuerda usted el Never more? Conocida es la pasión de Magritte por el poeta americano, de quien tomó títulos de sus obras para sus propios cuadros, y de quien escribió también textos enigmáticos como por ejemplo Variantes de la tristeza. En esta rápida y contundente mención destaca el adjetivo impresionante (impressionante) que movería a cualquiera que tuviera en algo a Magritte a no olvidar la casa de Poe entre todo lo infinito que puede verse en Nueva York. Pues por mucho que uno pueda amar a Poe, lo cierto es que las visitas a las casas de artistas suelen carecer de interés la mayoría de las veces, rehechas hasta la saciedad, y por tanto falsas como ellas solas. Si a eso se le añade que está en el Bronx, entonces la tentación a olvidar su cita en las guías (sólo en alguna) se hace todavía más intensa. Por Magritte, sin embargo, me trasladé hasta la Kingsbridge street óleo retrato, y algunas otras cosas más completan la decoración de la casa. Aquí no hay Museum shop, pero se pueden adquirir un folleto con los poemas y cuentos que Poe escribió en el cottage con un breve prólogo, o bien unos facsímiles de poemas (The Raven y Annabel Lee) además de algunas postales. Muy brevemente la historia de la casa es la siguiente: Poe se fue a vivir al cottage con Virginia y su suegra en 1846. En aquella época la casa se encontraba en pleno campo, con un clima mucho más adecuado que el de la húmeda Nueva York para la tuberculosis de Virginia. Cerca estaba el St. John s College, que más adelante habría de convertirse en la Universidad de Fordham de los jesuitas. En esa casa escribió Annabel Lee, Ulalume, entre otros, así como la obra en prosa Eureka. El 30 de enero de 1847 murió Virginia (cuya cama también se conserva) y en la casa continuaron viviendo Poe y su suegra hasta la muerte del propio Poe en Baltimore el 7 de octubre de 1849. Después, diversos fueron sus propietarios. En 1895 Fordham formaba ya par- El cottage de Poe, visto desde Kingsbridge Road en 1901 ABC te de la ciudad de Nueva York y empezaron a construirse otras casas. El cottage estuvo a punto de ser demolido, pero se salvó gracias a la New York Shakespeare Society que en 1902 consiguió la creación del Poe Park, y que en 1913 se trasladara la casa a la parte norte de dicho parque, asfixiada ya entre otras construcciones al otro lado de la calle, en la Kingsbridge Road junto a la 192 nd Street. La Bronx Society of Arts and Sciences la restauró hasta devolverle su apariencia original y aun actualmente es uno de los pocos ejemplos que han sobrevivido de esta arquitectura de madera característica de principios del siglo XIX. En 1966- -el año en que Magritte la visitó- -fue incluida en el National Register of Historic Places. Desde 1975 The Bronx County Historical Society ha sido su administrador. Impresionante le pareció a Magritte la casa de Poe. No hay ninguna duda, si entendemos el adjetivo en su acepción interior porque en efecto la casa de Poe impresiona: en ella vibra algo del misterio cuyas hondas profundidades eran transitadas a menudo por el poeta. Pero no deja de ser curioso, después de haber pasado por la grandiosidad americana de un Metropolitan, por ejemplo. Y aunque inmensamente agradecidos a todas las sociedades y corporaciones que han hecho posible que el cottage todavía exista, no es posible dejar de sentir una gran tristeza porque en este caso no haya ningún nombre- -frente a todos los que se suceden sala tras sala de los mejores museos- -que se refiriera al mecenas que hubiera pagado una condición más digna para la casa del mejor poeta norteamericano (alguien diría, el mejor poeta de todos los tiempos) sin retratos espantosos, ni vídeos de la peor factura. Como si la maldición todavía pesara sobre su póstumo destino. Como si el delirium tremens no fuera muerte suficientemente digna y merecedora de un mecenazgo. Aula de Cultura Apuesta por ti El camino de la realización personal Intervendrá: D. Walter Dresel martes 16 de octubre de 2007 20.00 horas La Fundación Vocento presenta: Médico y escritor En colaboración con Editorial Zenith ABC Centro Cultural de Círculo de Lectores C O Donnell, 10- Madrid Metro: Príncipe de Vergara (Entrada libre- Aforo limitado)