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38 INTERNACIONAL DOMINGO 14 s 10 s 2007 ABC Se vende riñón por mil euros Acuciados por la más profunda miseria, 200 de los 2.000 vecinos de Baichapura, al sur de la India, han vendido en la última década uno de sus riñones a una red de tráfico de órganos que acaba de ser desmantelada por la Policía TEXTO Y FOTO: PABLO M. DÍEZ ENVIADO ESPECIAL MAGADI (INDIA) A 50 kilómetros de Bangalore, una próspera ciudad conocida como el Silicon Valley de la India por albergar las más importantes compañías de alta tecnología y software, subyace otra realidad muy distinta: la de aquéllos que no tienen nada y se ven obligados a vender lo único que poseen, los órganos de sus cuerpos, para sobrevivir. Eso es lo que ha ocurrido en la mísera aldea de Baichapura, un destartalado villorio de casas de adobe y polvorientas calles sin asfaltar donde los niños juegan medio desnudos entre las vacas, mientras sus madres se arraciman ante el pozo público para llenar sus bidones de agua. Es la otra cara de la India del desarrollo y el crecimiento económico superior al 9 por ciento, pues para llegar hasta aquí hay que viajar dos horas en coche a través de una carretera en obras donde las mujeres, descalzas y envueltas en sus saris de vivos colores, transportan piedras y canastos de tierra sobre la cabeza. Durante el trayecto se atraviesan multitud de lugares tan pobres como Baichapura, un suburbio perteneciente a la ciudad de Magadi donde la Policía ha desmantelado una red que, desde hacía una década, convencía a sus vecinos para que vendieran uno de sus riñones. Según explicó a ABC Eshwar, propietario de un puesto de zumos en la plaza donde paran todos los autobuses que llegan al pueblo, 200 de los 2.000 vecinos de Baichapura han vendido su riñón. Hay casos de familias enteras donde todos sus miembros son donantes Donantes y traficantes Tal y como recuerdan los habitantes de la desolada aldea, como un anciano que da de comer a un par de vacas en el zaguán de su casa, todo empezó cuando Vijay y su marido, Raju, vendieron uno de sus riñones hace ya diez años A partir de ese momento, ambos se convirtieron en dealers (traficantes) y se dedicaron a poner en contacto a campesinos necesitados como su vecino Lingraju, de 22 años, con los responsables de esta trama. Entre ellos destaca un individuo de 59 años conocido como Mahadev. Este fue quien trató con H. R. Ranganolt, quien vivía en Magadi y hace un año se marchó a Ramanagara en busca de un empleo. Trabajando en una fábrica textil y H. R. Ranganolt muestra la cicatriz que le dejó la operación haciendo de vez en cuando chapuzas eléctricas, allí conoció a Mahadev, quien, según relata a ABC, me prometió 100.000 rupias (1.777 euros) por uno de mis riñones Acuciado por las deudas, Ranganolt aceptó la oferta de Mahadev, una fortuna en un país donde 800 de sus 1.128 millones de habitantes ganan menos de medio euro al día. Fui primero a hacerme el chequeo y, tras comprobar que mi riñón era válido, me operé a los dos meses explica el hombre, de 38 años y padre de una niña de 14 y un niño de 11. Para justificar su donación, explicó a los doctores que el órgano era para su esposa, quien estaba al corriente de todo y hasta acudió con él al hospital. Nos habían dado certificados médicos falsificados diciendo que mi mujer tenía insuficien- cia renal desgrana el hombre, quien fue operado en el prestigioso Hospital Manipal de Bangalore. De aquella intervención le queda una cicatriz que le recorre más de veinte centímetros del costado izquierdo, como muestra al levantarse la camisa bajo una palmera en un secarral enclavado frente a las ruinas del palacio de Kempegowda, el fundador de Bangalore. En cambio, lo que no conserva ya son los poco más de 1.000 euros que recibió a cambio de su riñón, que seguramente salvó la vida a algún ricachón indio que no podía esperar para recibir un trasplante. Como tenía muchas deudas, las pagué todas inmediatamente y apenas me quedó un poco de dinero, que me lo gasté en bebida y jugando a las cartas no oculta Ranganolt, quien asegura estar bien de salud tras haber estado medicándose durante un año. A pesar de sus afirmaciones, la Policía india denuncia que muchas de las personas que venden su riñón no reciben el dinero prometido por las mafias ni las medicinas para el tratamiento post- operatorio, por lo que sufren grandes dolores, se ven impedidos para trabajar y acaban postrados en una cama. Por ese motivo, y tras ser detenido, uno de los cabecillas de la red, Mahadev, no dudó en declarar al periódico The Times of India que este comercio continuará mientras haya pobres que necesiten el dinero Sus palabras suenan tan demoledoras como acertadas a la vista de la tremenda miseria que aflora en los pueblos que se van quedando atrás en la carretera a Bangalore, donde en cada casa puede estar esperando un riñón para ser vendido. Al menos 21 muertos en Colombia tras el desplome de una mina de oro Ep BOGOTA. Al menos 21 personas murieron ayer y otras 18 resultaron heridas tras el desplome de una mina artesanal de oro situada en la localidad de Suárez, en la región de Cauca, en la costa oeste del país, informaron las autoridades. Un policía, desde el interior de la mina, dijo que el numero de personas atrapadas podría ser 50. Añadió que gran parte de los mismos son trabajadores sin experiencia en la tunelación y que las labores de rescate se vieron afectadas inicialmente por el desconocimiento del número total de afectados. SUNAM NO SABE HABLAR PERO YA ESTÁ PROMETIDA Sunam y Nieem, primos y prometidos. A sus tres y siete años, ambas familias ya han acordado su enlace. Una costumbre ancestral en Afganistán POR M. AYESTARÁN TEHERÁN. Seis años después de la caída del régimen talibán, el peso de la cultura sigue marcando la vida de un país donde el 16 de los niños, según datos de Unicef, contrae matrimonio antes de cumplir los quince años, y el 43 de las bodas se celebra entre menores. Aunque el límite legal de la Constitución post talibán marca los 16 años para las mujeres y 18 para los hombres como edades mínimas para casarse, la realidad es muy diferente. Sunam tiene sólo tres años y ni siquiera sabe hablar todavía, pero su padre, Parvez, ya ha pactado el enlace con su primo Nieem. Es simple: Fahima, madre de Nieem y hermana de Parvez quería la hija que la naturaleza no le había dado, y la tendrá en unos años. Nosotros pertenecemos a la tribu pastún, y si hay un acuerdo prematrimonial, se casarán y basta declaró la madre del pro- La pequeña Sunam, con el vestido de prometida en Kabul metido intentando despejar dudas sobre una posible ruptura en caso de que los dos primos piensen cambiar de idea. Celebrada la fiesta del acuerdo el pasado junio, los familiares señalaron que la boda se celebrará cuando Sunam cumpla los 14 o 15 años En ocasiones, los matrimonios forzados llevan a muchas mujeres al suicidio. En hospitales como el de Herat- -donde está desplegada gran parte del contingente español- hay incluso una Unidad de Mujeres Quemadas en la que se atiende a las jóvenes esposas, de entre 15 y 25 años, que se han intentado quemar a lo bonzo para escapar de sus nuevos hogares. Esta es una sociedad muy machista. Todo lo arreglan las familias, y casi siempre los jóvenes no saben ni el nombre de su futura pareja señala el analista del canal de TV público de Herat, Mohammad Owais Tokhi.