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S 6 13 10 07 LA VACA QUE RÍE 10 S 6 LOS SÁBADOS DE Cine de llorar H ROSA BELMONTE El gen de Álvaro Vitali ay películas que sabes que son de llorar en cuanto empiezan a promocionarlas. Otras no. Los puentes de Madison era de llorar pero en su momento no tenía ni idea. Todo el rato me parecía que era una película de fumar (Meryl Streep fue la culpable de que entonces volviera a darle al pitillo) Pero llegaba la escena del semáforo, de la lluvia, y el nudo en la garganta daba paso a una llorera de la que no me daba tiempo a recobrarme ni con la integral de los títulos de crédito. Las 13 rosas de Emilio Martínez- Lázaro, es de esas cintas con las que sé que voy a caer en el llanto (rojas fusiladas por el franquismo en 1939) Vale, quizá sea como las niñas de Supermodelo 2007 y llore hasta con la música del Telediario, pero ya lo veo venir. Aunque prefiero las lágrimas que lo que le pasaba a la floja de Carson McCullers: cuando leía El diario de Ana Frank (a petición del padre de Ana, para dramatizarlo) empezó a salirle un sarpullido en las manos y en los pies y tuvo que decirle al señor Frank que se buscara a otra, que cantaría la Pantoja (si llega a ver Shoah se convierte en El hombre elefante También es verdad que si durante la visión de Las 13 rosas hago el ejercicio de acordarme de las actrices vestidas, calzadas y embolsadas de Armani, Prada, Valentino, Chanel, GF Ferré o Jimmy Choo (como han salido en varios reportajes fotográficos con motivo de la peli) pondré fin a los pucheros. Ahora que veo que la memoria histórica viste de Prada me quedo más tranquila. Para peluquera, Frances E. Murphy, la favorita de Sinatra, que le atendía siempre en el Plaza sin sombrero. ¿Será capaz alguno de los directores o maestros? Cortarse el pelo no duele, de acuerdo, pero asusta. del Chicka Wah Wah (tú te pones una colonia, yo me derrito y, además, canto con onomatopeyas carmenmirandianas) Las culpables son la doctora Chöe investigación a fondo la doctora Valeria y la doctora Eva calentón global Ésta última lleva fonendo, y hasta ahí la parafernalia médica. También han conseguido meterse en un vestidito blanco que quizá se identifique con las enfermeras, pero no por real sino por formar parte del imaginario sexual y enfermeril de toda la vida. Contra eso, de momento, no se puede ni legislar ni protestar. Y puestos a ser sensibles con la imagen de la mujer en la sanidad a través de los medios de comunicación, que echen un vistazo a Hospital Central y a Carolina Cerezuela, la nueva psiquiatra de la serie. Parece la tía buena, apretada y con gafas (enfermera o profesora, da igual) de una película de Álvaro Vitali. Los peluqueros ya no existen o peor de ir a la peluquería es la incertidumbre. Da igual lo que digas, lo que pidas, lo que ordenes. Hace tiempo que aprendí la lección y me dejo llevar. Total, ya crecerá otra vez. Te sientas y sueltas mentalmente Háganse en mí según lo que te salga de las tijeras Pero últimamente tengo una nueva preocupación. En una nueva peluquería (si supieran que le llamo peluquería no me dejarían volver a entrar) me preguntan si quiero que me atienda a) el director artístico; b) el director creativo; c) un maestro estilista; d) un estilista senior, o e) un estilista. Pues quiero que me corten el pelo de manera que cuando yo me lo lave pueda salir a la calle L Imaginario sexual las enfermeras (representadas por su sindicato, SATSE) les molesta una de las campañas publicitarias de Axe porque frivoliza a costa de la imagen de los profesionales sanitarios y denigra a la mujer. En primer lugar, las tres mozas que hieren la sensibilidad, y que se pueden ver en la web experimentoaxe. com, no son enfermeras sino doctoras que investigan el fenómeno mundial A Y puestos a ser sensibles con la imagen de la mujer en la sanidad a través de los medios de comunicación, que echen un vistazo a Hospital Central