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ABC SÁBADO 13- -10- -2007 Fracaso de Putin y Rice en su intento de acercamiento sobre el escudo antimisiles 27 La amarga victoria en las elecciones de 2000 Tras ocho años como vicepresidente, Gore fue el candidato demócrata a las presidenciales de 2000. Obtuvo 543.816 votos más que su rival, George W. Bush. Pero el Tribunal Supremo atribuyó al candidato republicano una reñida victoria en el estado de Florida que cerró a Gore las puertas de la Casa Blanca. Un Óscar para un político- celebrity Un documental protagonizado por Gore, Una verdad incómoda logró con la obtención de un oscar en 2006 lo que el panel de la ONU presidido por el científico indio Rajendra Pachauri ha conseguido en dos décadas: hacer del cambio climático una causa global, y convertir a Gore en una celebrity medioambiental. Divulgador alarmista y ciudadano consumista La fama no le ha salido gratis a Gore, a quien un juez británico acusó el jueves de incluir nueve afirmaciones alarmistas o poco científicas en su película. Además, un instituto conservador le acusó de consumir más electricidad en un mes que un hogar medio en un año en su mansión de Belle Meade, en Nashville. El científico Rajendra Pachauri, ayer en Nueva Delhi AP Trampolín desde Oslo El premio Nobel de la Paz para Al Gore y su cruzada personal contra el cambio climático, tan itinerante como criticada, dispara las especulaciones sobre un posible retorno del ex vicepresidente a la arena electoral de Estados Unidos PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Al premiar la cruzada contra el cambio climático de Al Gore, el Comité del Nobel de la Paz- -cuyos cinco miembros son nombrados directamente por el Parlamento de Noruega- -ha confirmado una vez más su trayectoria de utilizar estas distinciones con renombre internacional como una especie de alegato contra los ocupantes de la Casa Blanca. El ex vicepresidente Gore, después de Jimmy Carter, es el segundo prominente miembro del Partido Demócrata en las antípodas del actual gobierno de EE. UU. que recibe esta distinción durante la Administración Bush. Premios que han sido interpretados respectivamente como varapalos a la invasión de Irak y su rechazo al tratado de Kioto. A esta trayectoria también se sumaría el premio otorgado en el 2001 al secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el concedido en el 2005 al director del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Mohamed ElBaradei, en mitad de las tensiones proliferadoras de Irán. Sin olvidar el galardón de 1997 para la activista Jody Williams y su Campaña Internacional para Prohibir las Minas Antipersonales. Un Nobel de la Paz concedido justo cuando la Administración Clinton articulaba su oposición parcial a parte de un tratado internacional para prohibir ese tipo de armas. En el caso del premio a Gore, aunque el Comité Noruego del Nobel de la Paz no ha realizado ayer ninguna mención expresa a la Administración Bush, ha quedado suficiente claro el mensaje implícito contra la política medioambiental de la Casa Blanca, que por razones económicas rechaza la imposición de estrictos límites nacionales a la contaminación relacionada con el efecto invernadero. Aunque el respaldo internacional puede ser una bendición bastante envenenada en la política de Estados Unidos, el Nobel para el ex vicepresidente Gore ha redoblado las especulaciones sobre un oportunista desembarco de cara al pulso presidencial del 2008. Rumores impulsados con la aparición este miércoles de un anuncio a toda página en el New York Times financiado por un grupo empeñado en reclutar al ex vicepresidente como candidato presidencial con el argumento de que ninguno de los aspirantes declarados del Partido Demócrata tiene la suficiente altura política. Para forzar la candidatura de Al Gore, este grupo habría reunido 136.000 firmas. Sin embargo, analistas políticas insisten en que, a estas alturas, no queda mucho hueco en el elenco de aspirantes a la nominación presidencial del Partido Demócrata. Según el reputado Charlie Cook, a diferencia de los problemas de liderazgo y poco entusiasmo que presenta el bando republicano, el campo de los demócratas se encuentra bastante repleto y fijado con la destacada ventaja de Hillary Clinton En una breve comparencia pública desde California, Al Gore no ha hecho mucho por disipar estas especulaciones electorales. Limitándose a indicar que todavía queda mucho por hacer, y que piensa donar a un grupo ecologista su mitad del millón y medio de dólares con que está dotado el Nobel de la Paz. Sin querer a contestar a preguntas sobre su futuro político, el ex vicepresidente se ha limitado a citar un proverbio africano: Si uno quiere llegar rápido es mejor ir solo; si uno quiere llegar lejos, es mejor ir acompañado Tampoco han faltado ayer las socorridas interpretaciones de que el Nobel de la Paz para Al Gore- -junto a un Oscar, un lugar en la lista de best- sellers y un Emmy- -forman parte de una especie de premio de consolación por haber perdido la presidencia de Estados Unidos en el 2000, pese a haber obtenido una mayoría del voto popular. Pero como se han apresurado a recordar algunos comentaristas sobre el fiasco de su candidatura contra George W. Bush, Gore habría ganado esta vez porque no ha tenido que hacer campaña. Proverbio africano Gore, abordado ayer antes de una conferencia en California REUTERS El premio se suma a la creciente tradición del Nobel de la Paz como varapalo contra el gobierno de EE. UU. ABC. es Vídeo sobre Al Gore y el cambio climático en abc. es internacional