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10 ESPAÑA www. abc. es SÁBADO 13- -10- -2007 ABC Los Reyes y los Príncipes de Asturias observan el paso de las aeronaves que sobrevolaron el Paseo de la Castellana REUTERS Masiva respuesta institucional y ciudadana en torno al Rey el Día de la Fiesta Nacional Sonoro abucheo a Zapatero en el desfile s La Corona ni siquiera se ha resfriado por las polémicas, dice el presidente GABRIEL SANZ MADRID. Decenas de miles de españoles durante la parada militar en la Castellana y cientos de personalidades más de las que habitualmente acuden el 12 de Octubre a la recepción en el Palacio Real dieron ayer testimonio de una Fiesta Nacional en la que predominó el deseo implícito de brindar máximo apoyo a la Corona tras la campaña antimonárquica orquestada desde sectores independentistas y de ultraderecha. No hubo incidentes, como auguró el PSOE la víspera, salvo el sonoro abucheo a Rodríguez Zapatero al inicio de la parada militar, un clásico como afirmó resignado el presidente. La jornada tenía un trascendental significado institucional, político y social. Los ataques a la Monarquía y a los símbolos, el desafío de Ibarretxe al Estado, la deriva radical catalana y el duro enfrentamiento político, visualizado en su última versión por la polémica del vídeo de Rajoy, habían generado un enrarecido clima que se había trasladado a una sociedad que ha de digerir también polémicas leyes como la de Memoria Histórica. La masiva y entusiasta respuesta ciudadana y el apoyo casi al completo de las instituciones y de la clase política a Sus Majestades convirtieron el 12 de Octubre en el Día de la Fiesta Nacional más unánime de los últimos años. La satisfacción de Don Juan Carlos en la multitudinaria recepción en el Palacio Real resumió el éxito institucional y cívico: Me alegra veros a todos unidos Otra frase que sintetiza lo ocurrido la pronunciaba Alfonso Guerra al ser preguntado por su presencia en el cóctel: Hay obviedades que no hace falta explicar en estos momentos Este clima propició una suerte de tregua entre Zapatero y Rajoy, quienes, en los habituales corrillos en la recepción, bajaron el volumen de sus críticas al rival político. Llamativa fue la declaración de Zapatero sobre la campaña contra la Monarquía y, por extensión, contra la Nación: No tiene ni siquiera un resfriado dijo, en contraste con la significada presencia del siempre ausente Alfonso Guerra. Zapatero recorrió los temas de actualidad, como la campaña contra la Corona y el terrorismo. Ya veréis cómo después de marzo se deja de hablar de la Corona y de la bandera ironizó, en clara alusión a dos debates que él ve artificiales y promovidos por el PP porque no tiene una alternativa sólida que ofrecer. El presidente se permitió incluso restar importancia al abucheo y hasta defendió la libertad de expresión de los que le insultaron. Sobre la reunión que el martes mantendrá con Ibarretxe, reiteró