Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 ESPAÑA Memoria histórica s El Gobierno reabre las heridas VIERNES 12 s 10 s 2007 ABC Zapatero hace el ridículo al retirar los símbolos La Ley de la Memoria Histórica tratará de eliminar la simbología franquista de las iglesias permitiendo a las Administraciones que les retiren las ayudas. En Madrid, los párrocos aún no han recibido instrucciones del Obispado, pero se muestran muy críticos con la medida POR MARIO DÍAZ FOTOS DE SAN BERNARDO MADRID. En 1939, cuando nuestra Guerra Civil llegó a su fin, las calles y edificios de todo el país plasmaron en sus nombres la impronta del bando vencedor. Las iglesias, monasterios y catedrales no fueron una excepción y, aún hoy, algunos templos católicos los mantienen, prácticamente invisibles para gran parte de los fieles tras su permanencia durante 70 años. Ahora, la Ley de la Memoria Histórica insta a su retirada con la advertencia de que las Administraciones podrían retirar las ayudas y subvenciones. La Conferencia Episcopal aún no se ha pronunciado, pero en muchas parroquias se muestran críticos con la medida. El señor Rodríguez Zapatero está haciendo el más absoluto ridículo con este tema, y no retiraremos nada de nada hasta que no nos lo comunique el señor obispo zanja el párroco de la iglesia de San Miguel Arcángel, en el distrito madrileño de Carabanchel. Junto a la puerta principal del templo sobrevive a duras penas una placa de gastado mármol blanco con un símbolo del régimen franquista y una inscripción de la Dirección General de Regiones Devastadas. Ni siquiera puede leerse el año en el que fue colocada. Los vecinos del barrio apenas reparan en esta placa, ni siquiera los feligreses, tras tantos años allí. Ayer, interrogados por su presencia, muchos mostraban su indiferencia por la placa y otros tantos preferían que se mantuviese porque es historia Alguno que otro también prefirió que se retirase, para que no se siga vinculando a la Iglesia con la dictadura Existe otra placa en el campanario, donde habla de los caídos en el lugar por Dios y por España añade la Federación Estatal de Foros por la Memoria, uno de los impulsores de esta Ley, sobre la iglesia de San Miguel Arcángel. No existe ningún listado oficial de la simbología franquista repartida por todo el país, ni mucho menos de las iglesias que aún la tienen, pero esta Federación trata de recopilarla en una lista que llaman la caza del monumento fascista Entre los cincuenta casos hallados en la Comunidad de Madrid, citan siete templos católicos, ubicados entre la capital, Alcalá de Henares, Colmenar de Arroyo, Lozoyuela y Velilla de San Antonio. Se trata, fundamentalmente, de placas exteriores, algunas con el listado de los muertos del bando nacional fieles de esa iglesia. En la céntrica calle de Goya, en Madrid, se alza majestuoso el templo de La Concepción de Nuestra Señora. En su exterior, una placa en mármol blanco recuerda a José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, y a los feligreses caídos por Dios y por España Para concluir, un exclamatorio ¡Presentes! ¿Pero la gente no tiene cosas más importantes en las que pensar? Hay muchísimos problemas, incluso gente pasando hambre, y se preocupan por esto comenta uno de los sacerdotes de La Concepción. Aunque no le preocupe, cree que retirar la placa no sería positivo: ¿Qué les diremos a quienes nos pregunten por las marcas que dejará en la pared? Es importante que no se olvide la historia, lo peor que hay es una sociedad amnésica opina. La referencia al conocimiento de la Historia que vivió (y sufrió) este país surge inevitablemente en las razones que aportan los vecinos y feligreses de las parroquias con símbolos franquistas para defender su permanencia. ¿Tendríamos que quitar también las estatuas republicanas, como la de Largo Caballe- TRES EJEMPLOS EN IGLESIAS DE MADRID Piden cambiar los nombres de 50 calles de Madrid Calvo Sotelo, José María Pemán, Muñoz Seca, Agustín de Foxa, Dionisio Ridruejo, Luca de Tena... Estos son algunos nombres de la lista de calles de la capital que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) quiere cambiar. Dicho colectivo solicitó ayer al Ayuntamiento de Madrid que retirara la nomenclatura de unas 50 calles, así como símbolos de las fachadas, esculturas o signos exteriores, tal y como exige el proyecto de Ley de la Memoria Histórica actualmente en trámite parlamentario. Según un listado elaborado por el Foro por la Memoria, en la capital deben cambiarse, entre otras, los nombres de los Generales Fanjul, Millán Astray y Yagüe; la calles Caídos de la División Azul, Mártires Maristas y Mártires de Paracuellos; las avenidas Arco de la Victoria, General Fanjul y Comandante Franco; la plazas Fernández Ladreda; y el Parque Carlos Arias Navarro... lo que ARMH califica de callejero de la vergüenza Algo mejor que pensar La catedral de Alcalá recuerda a sus curas asesinados (arriba) Abajo, homenaje en la iglesia de La Concepción de Ntra. Señora (Madrid) a 42 jóvenes de Acción Católica muertos. Allí también se mantiene otra placa en la fachada (derecha) ro? Es lo que ha vivido este país hace no tanto, es historia viva en las propias calles afirma un hombre a punto de entrar en esta iglesia madrileña. Según el floristero que trabaja al lado, nunca ha escuchado comentarios sobre la placa franquista, ni a favor ni en contra: Está ahí de siempre zanja. En Alcalá, dos templos por- tan simbología franquista. Uno es la Catedral Magistral, con un listado con los nombres de los sacerdotes mártires de Jesucristo de Alcalá de Henares víctimas de la persecución roja en los años 1936- 39 El otro es el Monasterio Cisterciense de San Bernardo, con dos grandes grabados en la fachada con una lista de feligre- César Alonso de los Ríos HISPANIDAD s la tercera Fiesta de la Raza que celebramos en plena guerra escribía A. Machado en el número XXI de Hora de España la revista de los intelectuales republicanos, que, en la siguiente entrega, dedicaría un artículo a la Hispa- E nidad. ¿Entenderá esto la izquierda de hoy entregada al asesinato de la realidad histórica de España? Fue la del 36 una guerra que tuvo como causa principal la religión y secundarias lo social y nacional, mientras que la confrontación que vivimos hoy encuentra su motivo principal en la negación de la nación. Por ello, en las mismas páginas de Hora de España Antonio Machado podía confiar en que su defensa de la idea de patria pudiera ser entendida por la mayor parte de quienes militaban en la izquierda. Así, en el número sexto escribía: De aquellos que dicen ser gallegos, catalanes, vas- cos, extremeños, castellanos, etcétera, antes que españoles, hay que desconfiar siempre. Suelen ser españoles incompletos, insuficientes... ¿Y un andaluz andalucista? Un español de segunda y un andaluz de tercera respondía Mairena... Hoy, en la paz de Zapatero, las divergencias ante la idea de Nación son más radicales que en los tiempos de la guerra civil. Son plenas e, incluso, han quedado institucionalizadas ya en el Estatuto catalán mientras luchan por estarlo en el vasco. Hablar de agravamiento respecto al 36, en este punto, es una obviedad. Setenta años después los perdedores ganan la guerra especialmente gracias a la llamada cuestión nacional. Están reescribiendo la Historia para tratar de ordenar la convivencia a partir de ella y de forma totalitaria. La gota fría del antiespañolismo castiga mortalmente la Península, las Islas y Ceuta y Melilla. En mi refugio releo a Ramiro José Alloza: España es un glorioso ente que, sin traumas ni aspavientos, está suicidándose ante la expectación pasota de un rebaño humano idiotizado (1980) ¿Y tiene razón al explicar la revuelta de las regiones por la humillación de saberse hechas por la mísera Castilla? No llores por ser mediocre