Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 11 s 10 s 2007 ESPAÑA 25 LA ONDA EXPANSIVA DE LA BOMBA- LAPA El objetivo de ETA es letal para las aspiraciones del Gobierno: que el proceso le estalle a Zapatero con efectos retardados en la recta final de la legislatura su nombre. Y si esperaba que la entrada en la cárcel de Otegi y compañía iba a aliviar su calvario, se equivoca, porque el control del tiempo político ya no está en sus manos, sino en las de ETA, dispuesta a desnudar a Zapatero frente a sus argumentos pretéritos. Estamos ante el Gobierno más vulnerable de la reciente historia democrática, y su endeblez no es tanto fruto de la impericia o la negligencia en la gestión- -que también- sino de su dependencia respecto a una banda terrorista dispuesta a pasarle factura. Consciente de que las encuestas dibujan una recta final de infarto- -ganará quien consiga movilizar en mayor medida a su clientela- el PSOE trata de provocar al PP para que caiga en la trampa del cuerpo a cuerpo. A expensas de ETA, el margen de maniobra de Zapatero se estrecha al punto de que su principal y único objetivo parece ser el de la excitación social para despertar a las células durmientes que le dieron la victoria el 14- M. Es sabido que la izquierda tiene un arte especial para localizar exteriores y cambiar súbitamente de escenario y de plano. A golpe de claqueta, trata de pasar de ETA al calentamiento global para terminar con el vídeo de las Juventudes Socialistas o la Memoria Histórica. Estrategia de simulación Jaime González uatro meses después de la ruptura de la tregua, ETA entra en escena para refrescar a bombazos la memoria. El objetivo terrorista es simple, pero letal para las aspiraciones del Gobierno: que el proceso de paz le estalle con efectos retardados a Zapatero en la recta final de la legislatura. Si su empeño era esconder en el olvido los restos del naufragio, ETA viene para vengarse con el ruido seco del amonal, para que todos oigamos el chasquido de un fracaso histórico. La venganza es un plato que se sirve frío y ETA está dispuesta a helar las aspiraciones de Zapatero, consciente de que la estrategia del Ejecutivo a la hora de abordar las negociaciones de los últimos meses tenía como objetivo exhibir el trofeo de una paz envuelta en celofán como reclamo electoral. Los terroristas están dispuestos a darle al presidente del Gobierno donde más le duele. ¿Es que acaso pensaba que la ruptura de la tregua iba a salirle gratis? Los procesos en sentido literal, no mueren. Si acaso, se paran para tomar aliento. Y aun aceptando que el proceso de Zapatero dormita o sufre una suerte de letargo, ha llegado el momento de exigirle al Gobierno el parte de defunción de una muerte jamás confirmada para evitarnos sorpresas, no sea que mañana el difunto se levante y eche a andar. Si Zapatero creyó que iba a librarse del peso de su error, ETA le ha devuelto a la cruda realidad. Por mucho que los hombres de paz de Batasuna duerman hoy en en prisión, a Zapatero le va a resultar muy difícil mantener intacta su figura, porque la onda expansiva de la bomba- lapa de Bilbao despierta de golpe el recuerdo colectivo de aquellos días de vino y rosas en los que la consigna era no llamar al terrorismo por C Ferraz excita y Zapatero levita, atrapado en su propia inconsistencia. Hasta marzo, lo que verdaderamente le conviene es que la pirotecnia oculte la espesura del bosque de esta España encantada, en la que las brumas del presente parecían borrar el recuerdo del proceso ése que ahora ETA arroja al rostro de Zapatero con desdén de novio despechado y olor a pólvora quemada. Hay amores que matan. Aunque yo siga creyendo- -si las urnas no lo impiden- -que esa paz resucitará de entre los muertos acicalada con nuevos ropajes y abalorios. El Gobierno recurre a la excitación social para despertar a las células durmientes del 14- M