Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN JUEVES 11 s 10 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro BURLAS E INDEFENSIÓN EN LA RED A Agencia de Protección de Datos ha iniciado una investigación para depurar eventuales responsabilidades después de que se difundiese por internet, a través del portal Youtube, un vídeo en el que varios jóvenes se mofan de un vecino de Móstoles (Madrid) deficiente y esquizofrénico. Sólo cuando su padre ha denunciado ante un juez y ante la opinión pública que el vídeo permanecía colgado de la web, la familia del hombre humillado ha visto satisfecha su pretensión de que se retirara la grabación, lo que finalmente ocurrió ayer. Hasta ahora, de poco o nada habían servido sus insistentes esfuerzos para que los responsables del portal retiraran una grabación cuya difusión nunca fue autorizada. Google España, responsable de Youtube, argumentó que nada impedía la cancelación del vídeo- -como ocurrió semanas atrás con otras grabaciones hirientes sobre la misma persona- pero añadía que en el caso concreto de esta última emisión la familia no se había dirigido expresamente a ellos. Este episodio ha acabado con la satisfacción del derecho de la familia a ver protegida la imagen de su hijo, pero revela dos hechos indiscutibles. Primero, que el mal ya está hecho y con efectos emocionales demoledores para las víctimas de esta grabación, por lo que su corrección difícilmente podrá paliar los daños ya causados. Y segundo, reabre el debate sobre los graves perjuicios que puede comportar una simplísima operación informática al alcance de cualquier desalmado que se proponga conculcar derechos como la intimidad, el honor, la imagen o la protección de datos. Internet es una potentísima fuente de información y un instrumento universal e inmediato de difusión de contenidos. Incluso, la red está empezando a ser utilizada como un pionero sistema de colaboración ciudadana en la búsqueda y captura de peligrosos delincuentes. Sin embargo, también puede convertirse muy fácilmente- -los sistemas de control son muy laxos- -en un arma para la divulgación de contenidos abusivos basados en el escarnio y la burla hacia las personas. Incluso, para difundir sin mucha dificultad contenidos comprometedores para gente que es grabada sin saberlo o, directamente, para exhibir contenidos ilegales como los relacionados, por ejemplo, con la pederastia. Ahora bien, la exposición de las personas nunca debe constituir un argumento para su indefensión. Más aún si por su condición- -menores, discapacitados, etcétera- -merecen una especial protección. Desde esta perspectiva, tanto los responsables de los contenidos de las web, como las Fuerzas de Seguridad, la Fiscalía, los jueces, el Defensor del Pueblo o la propia Agencia de Protección de Datos han de extremar el celo para impedir la reiteración de este tipo conductas, tan injustas como nocivas. Y, en todo caso, están obligados a velar para que la persona vejada nunca llegue al punto de verse perdida en una maraña de lagunas legales o en una odisea de trámites administrativos antes dever resuelta su justa demanda y sancionados a los culpables. Internet no debe ser un terreno abonado para que las personas vean vulnerados derechos básicos, ni tampoco la excusa para que la solución al conflicto y el amparo de tales derechos se produzcan tarde y mal. L EL PATRIOTISMO DE RAJOY L Partido Socialista ha respondido con inusitada dureza al llamamiento hecho a los ciudadanos por el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, para que mañana, durante la Fiesta de la Hispanidad, expresen su afecto por la bandera nacional de la manera que consideren oportuna. La reacción del PSOE empleó los tópicos habituales con los que pretende justificar su aparente e inexplicable desafección hacia los símbolos nacionales. Mariano Rajoy hizo una apelación al patriotismo tan legítima como necesaria en un momento histórico crucial para la estabilidad del Estado, su continuidad y su identidad nacional. Las causas de esta situación no son desconocidas ni ajenas al descontrol de esta legislatura. Ahí están la presión nacionalista con propuestas de referendos por la autodeterminación, como la del lendakari Ibarretxe, pero también como la de Esquerra Republicana de Cataluña, aun cuando ésta haya pasado más inadvertida; las públicas ofensas a los Reyes de España, con la quema de sus imágenes, poco graves por el escaso número de sus autores, pero inquietantes por la falta de energía en la respuesta política que debió dar el Gobierno desde el primer momento; o, gracias a los pactos del PSOE, la inserción en las estructuras del poder autonómico de partidos que repudian la legitimidad constitucional del autogobierno y propugnan la vigencia de derechos históricos predemocráticos y arcaicos. La alocución de Mariano Rajoy, al margen de cuál sea la valoración de su puesta en escena, no es un impulso gratuito ni un gesto oportunista, sino una presencia pública responsable y a la altura de las circunstancias. No es cierto, por tanto, que el Partido Popular se pretenda apropiar de la bandera nacional o de la defensa de la Corona. Quien quiera también puede mostrarles su adhesión. Nada ni nadie ha impedido a Rodríguez Zapatero, a su Gobierno y a su partido hacer su propia convocatoria a la participación popular en la Fiesta Nacional del E 12 de Octubre. Como tampoco nada ni nadie impediría a los militantes socialistas exhibir la bandera nacional en sus mítines o sus manifestaciones, porque, precisamente, por ser de todos, la enseña nacional pertenece a cada español por entero. El argumento socialista es tan vetusto como sus prejuicios por las connotaciones históricas que la izquierda española parece seguir endosando, aun cuando sea de forma inconsciente, a la enseña nacional, como una reminiscencia del franquismo. Millones de españoles, la inmensa mayoría, no están dispuestos a que la enseña nacional sea sólo la bandera de la selección de fútbol. Con reacciones como la de ayer, el PSOE demuestra que Gobierno de España es un eslogan de ocasión, pero no responde a una expresión afectiva ni política sincera. No es fácil que lo sea desde el momento en que ese Gobierno se sustenta por el apoyo de partidos independentistas cuya razón de ser, a falta de un ideario propio homologable con las grandes ideas democráticas occidentales, no es otra que el victimismo doliente, la invención histórica de sus mitos y el enfrentamiento constante con España, su historia, su cultura- -penoso episodio el de la feria de Fráncfort- -y su identidad nacional. Mariano Rajoy ha lanzado un mensaje inédito, es cierto, pero porque también es inédita la situación actual, caracterizada por una agresión nacionalista sin precedentes, que no ha tenido la debida respuesta desde el Gobierno central, y por el acceso al poder autonómico de partidos con vocación antisistema y marginal. Es lamentable que, a estas alturas de la historia de España, la defensa pública de la bandera y de la Corona por el presidente del principal partido de la oposición y candidato a la presidencia del Gobierno sea objeto de crítica por el PSOE. No parece que el PP deba preocuparse por ello, pues lo normal y sano en una nación como España es decir lo que ha dicho Mariano Rajoy. SÍMBOLOS DE SUMISIÓN L prefecto de la ciudad italiana de Treviso ha tomado la decisión de aceptar el burka islámico en las escuelas locales, con el apoyo expreso de la ministra de Políticas Familiares, que califica de forma insólita como símbolo de la civilización a ese velo que cubre el rostro de las mujeres y lo equipara con el crucifijo. Es una decisión profundamente errónea desde el punto de vista de la libertad y los derechos fundamentales. Bajo pretexto del respeto a las diferentes formas de vida, el multiculturalismo conduce a resultados injustos y crea sociedades paralelas que impiden una integración razonable de los inmigrantes. El velo islámico en sus diversas formas es un símbolo externo de la sumisión de las mujeres y de su papel secundario en la vida social y familiar. En el caso del burka supone ocultar la cara por completo salvo una pequeña malla en los ojos, creando incluso problemas para la identificación personal y documental. Es, sobre todo, una manera explícita de proclamar la impureza de la mujer y la pertenencia de su cuerpo al varón, sea padre o marido, al que está sometida. En la sociedad contemporánea, la igualdad por razón de sexo es un principio irrenunciable que no puede estar sometido a valoraciones circunstanciales en función de la cultura de origen, lo mismo que no hay lugar para la discriminación derivada de la raza, la religión o cualquier otra condición personal o social. E Es inadmisible comparar el crucifijo con las exigencias del islam en materia de indumentaria femenina, entre otras razones porque la Cruz de Cristo no implica diferencia alguna entre hombres y mujeres. Por lo demás, es llamativo el contraste entre la falsa tolerancia que practican los multiculturalistas y la persecución- -a veces implacable- -que sufre la religión cristiana en algunos países musulmanes. Parece inconcebible que desde posiciones que se dicen progresistas se ponga en cuestión una lucha de siglos en favor de la dignidad de todas las personas. En lugar de extender esa emancipación a los grupos sometidos de otras sociedades y culturas, algunos parecen dispuestos a perpetuar el sometimiento de los más débiles para favorecer a sus opresores. El argumento de que las mujeres usan libremente estas prendas resulta indefendible, puesto que están sujetas desde que nacen a una presión social que no les permite decidir por sí mismas, en especial si se trata de niñas en edad escolar a las que a veces se utiliza como arma de presión hacia las autoridades. Parece que en ciertas ocasiones el chantaje funciona, como se ha demostrado en Treviso, lo mismo que hace pocos días ha sucedido también en algunas escuelas españolas. Sin embargo, es evidente que el Estado democrático no puede renunciar a sus principios fundamentales en nombre de teorías inaceptables según los criterios actuales de justicia y libertad.