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ABC MIÉRCOLES 10- -10- -2007 Una empresa eléctrica de EE. UU. afronta la mayor multa en favor del medio ambiente 85 Nobel de Física para los artífices de la miniaturización de los discos duros El francés Albert Fert y el alemán Peter Gruenberg, padres de la magnetorresistencia gigante (GMR) S. BASCO MADRID. El Premio Nobel de Física 2007 fue otorgado ayer al francés Albert Fert y al alemán Peter Gruenberg, por desarrollar la tecnología necesaria para la miniaturización de los discos duros, que en menos de dos décadas ha revolucionado el almacenamiento de datos y su lectura haciendo posible la fabricación de ordenadores portátiles cada vez más pequeños y con mayor capacidad de almacenamiento, y otras tecnologías como los lectores de música compactos. Ambos físicos descubrieron en 1988, trabajando por separado, un efecto mecánico cuántico observado en estructuras formadas por delgadas capas alternadas, ferromagnéticas y no magnéticas, que denominaron magnetorresistencia gigante (GMR) Esta técnica puede ser considerada como una de las primeras y más prometedoras aplicaciones reales de la nanotecnología, un campo en plena expansión. Fert, de 69 años, profesor de la Universidad París Sur y director científico de la Unidad de Física del Centro Nacional de Investigación, y Gruenberg, de 68 años y director del Instituto Julich, descubrieron que breves cambios magnéticos- -extremadamente débiles- -en un sistema GMR provocaban grandes diferencias en resistencia eléctrica, que a su vez originaban cambios en la corriente del cabezal de lectura que escanea un disco duro para detectar, por la variación magnética, los unos y los ceros en los que se almacena la información. Como resultado, el cabezal puede leer áreas magnéticas mucho menores y de intensidades más débiles, y esta gran sensibilidad permite que la información se almacene con mayor densidad en el disco duro. El efecto GMR fue descubierto gracias a las nuevas técnicas desarrollados desde los años 70 para fabricar capas ultrafinas de diferentes materiales, tan finas que su espesor apenas alcanza el de algunos átomos. En sólo nueve años, la industria supo aprovechar el descu- Albert Fert atendía a la prensa ayer en París brimiento. En 1997, IBM sacaba al mercado el primer dispositivo lector de discos basado en la magnetorresistencia gigante. Desde entonces, más de 700 millones de cabezas lectoras de diferentes tipos son comercializadas cada año. El pasado enero, ambos físi- EPA Peter Gruenberg sujeta un disco duro en su laboratorio cos fueron galardonados con el prestigioso Japan Prize, con el que Japón reconoce la excelencia en la investigación científica. Fert y Gruenberg recibirán de manos del Rey Carlos Gustavo de Suecia, el próximo 10 de diciembre en Estocolmo, una AP Cambios magnéticos Más de 700 millones de cabezas lectoras de disco duro con esta tecnología son comercializadas al año medalla de oro, un diploma y un cheque de 10 millones de coronas suecas (1,08 millones de euros) a compartir por ambos científicos. Más información sobre los premios: http: www. nobelprize. org Ingrid Cañero Investigadora del CSIC UN CAMPO EN EXPANSIÓN ste año, la Real Academia Sueca de Ciencias ha otorgado el premio Nobel en Física a Albert Fert (Carcassone, Francia, 1939) y Peter Grünberg (Pilsen, Alemania, 1939) por el descubrimiento de la magnetorresistencia gigante, un fenómeno que ha revolucio- E nado la tecnología de lectura de los discos duros y fundado las bases de una nueva electrónica. En 1988, de forma independiente y en sus respectivos laboratorios en Orsay y Jülich, Fert y Grünberg descubrieron un efecto físico desconocido hasta entonces y al que llamaron magnetorresistencia gigante (Giant MagnetoResistance- GMR) El efecto se observó en sistemas formados por capas muy finas, de escala nanométrica, de materiales metálicos y magnéticos, donde se midieron cambios enormes en la resistencia eléctrica (hasta el 50 que dependían de pequeñas variaciones del estado magnético de las capas. Estos sistemas fueron considerados idea- les para su uso en la lectura de discos duros, donde la información se guarda magnéticamente, ya que podrían formar parte de un cabezal lector magnéticamente muy sensible conversor del dato del disco duro (magnético) en una salida útil (corriente eléctrica) Rápidamente la industria informática se interesó en desarrollar cabezales de lectura basados en sistemas que presentaran GMR, y la prueba es que en tan sólo nueve años (1997) se implementó el primero de ellos. Hoy en día se utilizan tanto estos sistemas como otros nuevos aún más sensibles, capaces de la lectura en discos duros de mayor densidad de información, permitiendo por tanto reducir las dimen- siones del disco y utilizarlo, por ejemplo, en reproductores de música portátiles. Además, el descubrimiento de la GMR permitió el nacimiento de una nueva electrónica basada en la influencia de la variable magnética (spin) de los electrones en la conducción eléctrica. Así surgió la espintrónica, un campo en expansión que forma parte de las nuevas nanotecnologías. Con el conocimiento adquirido en sistemas GMR, la espintrónica estudia sistemas híbridos de capas metálicas, óxidos, moléculas o semiconductores, buscando la comprensión de los fenómenos de transferencia e inyección de spin en estos sistemas que permitan su aplicación en telecomunicaciones o informática.