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12 ESPAÑA ETA CUMPLE LAS AMENAZAS DE BATASUNA MIEDO EN UN BARRIO DE BILBAO MIÉRCOLES 10 s 10 s 2007 ABC (Viene de la página anterior) El Gobierno estaba convencido de que ETA cometería un atentado para celebrar la Fiesta Nacional Afiliado al PP, escolta del PSE Probablemente ETA no sabía que Gabriel Giner, el escolta del concejal socialista de Galdácano Juan Carlos Domingo, era militante del PP. Gabriel tenía previsto volver pronto a Zaragoza, su ciudad natal, para participar en el dispositivo de seguridad de la Expo. De hecho, su madre se encontraba ayer en Bilbao para ayudarle en la mudanza POR M. LUISA G. FRANCO BILBAO. ¿Qué hace un militante del PP de Zaragoza protegiendo a un concejal socialista de Galdácano? Gabriel Giner, el escolta herido ayer en el atentado contra Juan Carlos Domingo, trabaja para la empresa de seguridad Seguriber, que le había encomendado la protección del edil del PSE, que ayer se encontraba de vacaciones en Valencia. Giner, de 36 años, trabajaba como escolta al menos desde 1996 y varios años después comenzó a militar en el Partido Popular. Su participación en el PP es activa. De hecho colaboró en procesos electorales en Zaragoza, ciudad a la que tiene previsto regresar a vivir para trabajar en el dispositivo de seguridad de las obras de la Expo, según informa Manuel Trillo. ETA estuvo a punto ayer de acabar con su vida en el barrio bilbaíno de La Peña, donde el atentado se vivió como algo ajeno al lugar. Nadie conocía a Gabriel, ni sabía nada del concejal socialista al que protegía. Ni en los bares, ni el taller de reparación de automóviles que hay próximo al lugar, ni en los portales vecinos encontramos a alguien que conociera a Giner, probablemente porque llevaba poco tiempo viviendo en el barrio y porque en el País Vasco no sólo quienes trabajan como ertzainas, policías o guardias civiles intentan ocultar su profesión por temor a un atentado de ETA. El barrio siguió su vida cotidiana como si la posibilidad de la tragedia no acabara de visitarle, a pesar de que el coche ardió a sólo unos metros de una plaza con toboganes, a la una y media de la tarde, cuando los niños salen de las guarderías y los colegios. Sólo la inquietud por los escolares del instituto de secundaria Ibaizabal, situado a cincuenta metros del lugar donde estalló la bomba, interrumpió la vida cotidiana en el barrio. Los padres acudieron al instituto, donde en el momento del atentado los niños estaban dando su última hora de clase, interrumpida por la explosión. Cuando llegaron los bomberos, todavía algunos escolares miraban con curiosidad por las ventanas. Una vecina del número 106 de la calle Zamakola nos contó que ella oyó la explosión desde su casa, se asomó y vio el coche ardiendo en mitad de la calle, con las puertas abiertas. Insistía esta vecina en que el coche estaba en mitad de la calzada, por lo que ella interpretaba que estaba en marcha cuando estalló. Los obreros que están construyendo un bloque de viviendas a pocos metros del lugar del atentado seguían en el mismo sitio pasadas las tres de la tarde, como si nada hubiera ocurrido. Pero ETA podía haber vuelto a asesinar si el concejal socialista Juan Carlos Domingo hubiera estado sentado en la parte trasera del automóvil que ayer voló por los aires, en lugar de haberse ido de vacaciones a Valencia. Desde allí, Juan Carlos Domingo explicaba que hace tiempo que se comentó que él estaba en una lista de amenazados, aunque prefirió pensar que el atentado iba dirigido contra el escolta. Domingo resaltó la entereza de Gabriel, quien tras estallar la bomba- lapa llamó personalmente por teléfono para informar del atentado. Según los vecinos, él salió por su propio pie del coche, antes de que el vehículo ardiera. En una muestra más de entereza y profesionalidad, antes de que se acercara nadie a ayudar- bro de ETA en un taxi de Castellón, lo que fue interpretado entre los responsables de la lucha antiterrorista como una prueba clara de la voluntad de matar de la banda. Desde Interior se está convencido de que la ofensiva etarra se va a intensificar en las próximas semanas y que alcanzará su máxima violencia coincidiendo con las próximas elecciones generales de marzo. De momento, la primera fecha crítica que baraja es la del Día de la Fiesta Nacional (12 de octubre) y por ello ha puesto en marcha un amplísimo dispositivo de seguridad. Fuentes gubernamentales, por su parte, aseguraron que lo ocurrido ayer en Bilbao no ha soprendido al Gobierno y recuerdan que Rubalcaba lleva ya más de un mes asegurando que estamos en un momento de riesgo extremo Además- -añadieron las citadas fuentes- -hay una tradición macabra de la banda de atentar en vísperas del 12 de octubre Por eso en modo alguno se puede descartar que lo vuelvan a intentar antes de esa fecha o en los días inmediatamente posteriores. Este es el mensaje que trasladó el PSOE a la sociedad ayer tarde, horas después del atentado, cuando el portavoz del Grupo Socialista, Diego López Garrido destacó la intención asesina de la banda terrorista. El Ejecutivo está convencido de que lo ocurrido ayer en Bilbao no es, por tanto, ningún salto cualitativo de la banda terrorista sino el paso lógico desde la ruptura del alto el fuego permanente el pasado 6 de junio. Un retorno a la violencia mas cruda para el que ETA y la propia Batasuna han preparado a sus bases. Desde que ETA rompió la tregua ha intentado hacer lo que ha hecho siempre. Otra cosa es que no lo haya logrado por el espectacular esfuerzo que han realizado las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado explican las fuentes gubernamentales consultadas. Tradición macabra Como si no pasara nada Gabriel Giner se dirige a pie hasta la ambulancia le, Giner pasó unos minutos solo, sentado en la acera, junto al coche en llamas. Con la experiencia de haber visto las consecuencias de otras explosiones de bombas- lapa de ETA, nos sorprendió ayer que Gabriel Giner hubiera conseguido no sólo salvar la vida, sino incluso llegar despierto y orientado al hospital de Cruces. Las quemaduras en el rostro y en las manos son lo menos malo que le pudo haber pasado a este escolta profesional. ETA se cruzó en la vida de este escolta de 36 años en el barrio bilbaíno de La Peña, el mismo lugar en el que hace diez años la banda terrorista mató al guardia civil Fernando Giménez Pascual, algo que, sorprendentemente, muchos vecinos ni siquiera recuerdan. LUIS CALABOR Despierto y orientado La explosión se produjo cuando el coche se encontraba junto a un parque infantil y a cincuenta metros de un colegio En el barrio de La Peña nadie conoce a Gabriel Giner, cuya intención es volver a Zaragoza para trabajar en la seguridad de las obras de la Expo ABC. es Vídeo con imágenes exclusivas de los momentos inmediatamente posteriores al atentado y especial sobre ETA en abc. es Ayer, la banda terrorista no logró su criminal propósito. Tres viandantes sufrieron heridas leves y otros dos vecinos que habían aparcado cerca del lugar del atentado se quedaron sin coche, al arder los vehículos a consecuencia de la explosión de la bomba. Mientras tanto, en Galdácano, el pueblo de Xabier Arzalluz, situado a diez kilómetros de Bilbao, la familia del concejal Juan Carlos Domingo se consideraba afortunada por la casualidad de que el edil se encontrara de vacaciones, circunstancia que hizo pensar, en un primer momento, que el objetivo del atentado era el escolta. Más tarde, se supo que esa hipótesis no era la cierta. La bomba asesina estaba situada bajo el asiento trasero del coche, en el que el objetivo viajaba a diario.