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10 ESPAÑA www. abc. es MIÉRCOLES 10- -10- -2007 ABC La explosión de la bomba- lapa envolvió en llamas el coche del escolta, que sufrió graves quemaduras, aunque logró salvar la vida ETA hiere a un escolta en Bilbao con una bomba- lapa dirigida contra un edil socialista El concejal se había ido el lunes a Valencia s El atentado se produce sólo 24 horas después de las amenazas de Barrena J. P. P. M. G. S. MADRID BILBAO. Ni siquiera tuvieron que pasar 24 horas para que las amenazas del portavoz filoetarra Pernando Barrena, aún en libertad, se cumplieran. A primeras horas de la tarde, Gabriel Giner, escolta de la empresa Seguriber que daba servicio al concejal socialista de Galdácano Juan Carlos Domingo, resultaba herido en Bilbao al estallar una bomba lapa en el automóvil de su compañía que utilizaba para hacer su trabajo. De forma casi milagrosa, Giner salvó la vida, aunque sufrió quemaduras en el cuatro por ciento de su cuerpo. Las fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por ABC señalaron que los primeros datos de la investigación apuntan a que el atentado iba dirigido contra el concejal socialista, si bien los pistoleros desconocían que Juan Carlos Domingo había viajado el pasado lunes a Valencia; es decir, salvó el pellejo por apenas 24 horas. El consejero de Interior vasco, Javier Balza, no coincidió con este análisis y aseguró que es muy probable que el objetivo fuera el escolta. Desde que ETA rompió la tregua, en junio pasado, los responsables de la lucha contra la banda sospechaban que dos eran los principales objetivos de los terroristas: los uniformados- -ya se vio con claridad en los atentados contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Durango y en el de la comisaría de la Ertzaintza de Zarauz- y los cargos políticos, con especial riesgo para los socialistas. Uno de los datos que abonan la hipótesis de que el objetivo era el concejal es el hecho de que los etarras colocaron la bomba lapa en la parte trasera derecha del automóvil, junto al depósito de gasolina, precisamente donde suelen viajar las personas protegidas. A falta de los análisis definitivos, los encargados del caso creen que se trataba de un artefacto compuesto por aproximadamente un kilo de amonal y que tenía un dispositivo de péndulo para que se activara la bomba. El escolta Gabriel Giner había salido de su casa pasada la una de la tarde y subió al automóvil, un Renault Megane, sin advertir la presencia del artefacto. El vehículo circuló durante aproximadamente 400 metros hasta que a la una y veinticinco, en la calle Zamakola, cerca de un instituto, estalló el artefacto explosivo, que provocó que el coche quedara envuelto en llamas. La víctima pudo salir del vehículo por sus propios medios e incluso avisó a la Policía de lo ocurrido a través de su móvil. Las Fuerzas de Seguridad lo llevaron a un bar próximo para que recibiera los primeros cuidados a la espera de los equipos sanitarios. Subió a la ambulancia por su propio pie. tro para llevarse a sus hijos. A pesar de la proximidad del atentado, los alumnos explicaron que no supieron atribuir en principio esa explosión a un atentado terrorista. Mientras, desde Valencia, el concejal socialista del Ayuntamiento de Galdácano Juan Carlos Domingo aseguraba estar hecho polvo por lo sucedido, aunque afirmó que en su opinión la banda había intentado matar directamente al escolta. En una conversación telefónica con Efe, explicó que el atentado había sido perpetrado contra el coche que habitualmente usaba el escolta: Estamos hechos polvo tanto yo como mi familia admitió el edil, que mostró todo su cariño hacia el escolta herido, uno de los dos que se encargan habitualmente de su seguridad. Además, aseguró que no piensa abandonar la política y calificó a Batasuna como una de las patas de la mesa de ETA. El atentado de ayer es el primero en más de cuatro años que ETA comete con el procedi- Tres vecinos, lesionados Giner presentaba quemaduras de segundo grado en la cara (región frontal, nasal y malar) y quemaduras de tercer grado en el dorso de la mano derecha. Asimismo, presentaba una herida incisa no penetrante a nivel escapular derecho. Quedó ingresado en la Unidad de Quemados del Hospital de Cruces. Además, tres vecinos tuvieron que ser atendidos de lesiones de poca consideración. Tras la explosión, en la zona se vivieron momentos de enorme tensión, sobre todo entre los padres de los estudiantes del instituto, que oyeron la noticia a través de la radio y acudieron de inmediato al cen-