Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 9- -10- -2007 El Gobierno catalán, contra la propiedad privada ESPAÑA 13 Un artículo problemático Sin duda, el principal escollo del acuerdo cerrado ayer es el polémico artículo 42.6 de la futura Ley de Derecho a la Vivienda, que prevé destinar los pisos vacíos a alquiler social. Según esta iniciativa que consta en el actual redactado de la Ley, la Generalitat puede obligar a los propietarios de determinados inmuebles desocupados- -que se encuentran en zonas de alta demanda- -a alquilar forzosamente la vivienda previa la declaración de incumplimiento de la función social de la propiedad Para ello, según expone la citada normativa, habrán de transcurrir dos años El gobierno catalán se compromete a que el propietario reciba el alquiler y a que la vivienda quede en perfectas condiciones cuando el contrato concluya, según explicaron a ABC fuentes del departamento de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat. Las mismas fuentes precisaron que el periodo de alquiler forzoso no podrá ser superior a los seis años Una vez concluya, el propietario deberá decidir si sigue acogiéndose a esta fórmula o prefiere alquilarlo por su cuenta, según explicaron las citadas fuentes de la Generalitat. Una izquierda relativa El promotor del pacto es IC, cuyos líderes, Saura y Mayol, que son pareja, tienen piso en Barcelona y residencia en la Costa Brava y Mallorcas Baltasar, autor de la ley, aprobó un crecimiento urbanístico espectacular como alcalde de Sant Feliu I. A. BARCELONA. Iniciativa per Catalunya (ICV) se apuntó ayer un tanto político de peso con la aprobación del Pacto Nacional de la Vivienda, en el que se incluye el alquiler forzoso de los pisos desocupados. Un pacto cuya Ley de la Vivienda supone todo un balón de oxígeno para la formación liderada por los esposos Joan Saura e Inma Mayol, después de que este asumiera la cartera de Interior del Gobierno catalán. Una manzana envenenada que ha convertido a Saura y a ICV en blanco de los grupos antisistema a los que hasta hace poco daban cierta cobertura los propios ecosocialistas. Sin embargo, la Ley de la Vivienda, que finalmente ha rubricado otro alto cargo de ICV el consejero de Vivienda y Medio Ambiente, Francesc Baltasar, podría llevar a Iniciativa a nuevas contradicciones entre el discurso y la realidad. A bote pronto, un primer análisis remite casi inevitablemente al envidiable nivel de vida de los dos máximos responsables de la formación, jefes de fila de ICV en la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona y propietarios de piso en Barcelona, segunda vivienda en la Costa Brava y residencia familiar en Mallorca. Pero más allá del ámbito estrictamente personal, Baltasar tampoco es recordado como azote de las inmobiliarias en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) población de la que fue alcalde entre 1979 hasta 2000- -siempre con mayoría absoluta hasta las elecciones de 1999, tras las que anunció su retirada- Esta población del cinturón de Barcelona vivió un exdad hasta 50.000 habitantes- -entonces tenía 36.900- -con la construcción de tres barrios nuevos, Mas Lluhí, Les Grasses y Falguera II. El entonces alcalde defendía la necesidad de construir viviendas asequibles, mejorar la calidad de vida de sus convencinos y preservar el medio ambiente como objetivos de su mandato. Sin embargo, su receta urbanística dio como resultado un aumento de los precios de la vivienda en este municipio vecino de Barcelona superior al de la propia capital catalana entre 2000 y 2002. Ese año, dos después de que Baltasar dejara el Consistorio, el aumento del precio de la vivienda en Barcelona era del 9,8 mientras en Sant Feliu, con sus tres barrios nuevos, alcanzaba el 19,2 Y el plan de crecimiento urbanístico no acabó ahí, puesto que ese año el gobierno municipal pactó con promotoras privadas un nuevo barrio de 14,4 hectáreas y 890 viviendas. Aunque para entonces Baltasar ya no estaba al frente del Consistorio. Vivía un breve periodo de paso por la empresa privada, que acabó en 2003 con el primer gobierno tripartito. Joan Saura E. CARRERAS Baltasar aprobó como alcalde la construcción de tres nuevos barrios que no evitó el alza en el precio de la vivienda traordinario crecimiento urbanístico durante el último mandato de Baltasar. En 1995, Baltasar decidió aumentar la población de la ciu-