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ABC MARTES 9 s 10 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA DE PRONTO, ESPAÑA LGO raro ha tenido que pasar en los últimos tiempos para que la principal novedad de la Fiesta Nacional vaya a consistir en el énfasis con que el Gobierno de España se dispone a demostrar lo mucho que le gusta España, la lealtad que profesa al Rey de España y el respeto que le merece la bandera de España. Cuando se solemniza algo tan obvio se diría que no estaba claro. Y no lo estaba, desde luego: no hace mucho que el presidente Zapatero, el mismo que está a punto de meterse un palo por la espalda para mantenerse erguido con la mayor marcialidad en el desfiIGNACIO le del 12 de Octubre, proclaCAMACHO maba en el Senado su convicción que el concepto de la nación era un asunto discutido y discutible Parece que de golpe tan descoyuntada entelequia ha pasado a resultar una evidencia fuera de duda, sin que para sustanciar tan prolija discusión haya mediado otra premisa que la proximidad de unas elecciones. Bienvenidas sean, si su sola inminencia obra prodigios como el de que Batasuna vuelva a ser ETA o el de que España retorne a su íntegra condición nacional. Aunque no deja de resultar extraño que hayan de concurrir circunstancias políticas mudables para que algunos jueces y fiscales apliquen la ley y para que el Gobierno de España manifieste su entusiasmo por España. Uno siente sana envidia de Francia, esa nación tan denostada, que cuando llega su Fiesta Nacional la celebra sin someter a debate la idea de la nación misma ni ajustar cuentas con sus demonios históricos. Llega el 14 de julio, el presidente de turno recorre los Campos Elíseos rodeado de la Guardia Republicana a caballo, festejado como un rey sin corona, y la gente agita banderitas tricolores y canta La Marsellesa Con un par. Liberté, egalité, etcétera. Luego los políticos dan discursos, pero por lo general se suelen centrar en el futuro, sin discutir qué diantre es Francia, ni quién forma o no parte de Francia, ni si hay que quitar o poner la bandera de Francia. Nadie se plantea que la nación francesa sea un asunto susceptible de discusión, ni se come el tarro con debates identitarios, ni necesita que el Gobierno francés proclame su intenso amor por Francia como si la acabara de descubrir. Va de soi. Aquí, por contra, parece necesario aclarar que el Gobierno de España se siente, efectivamente, español, y lo proclama con insistencia sospechosa mientras los socios que lo mantienen en el poder se envuelven en sus pequeñas banderas territoriales para excluirse de una nación a cuyo Gobierno, sin embargo, apoyan y sostienen. Algo no cuadra cuando es menester reivindicar la evidencia. Una mala conciencia, un fallo de cohesión discursiva, un cierto complejo latente de culpa anida en esta repentina energía patriótica, en esta acentuada inflexión españolista con perfume de sobreactuación de circunstancias. Algún error habrá que expiar, alguna cuenta quedará pendiente de saldar cuando se considera conveniente proclamar con escenificado empaque algo tan sencillo, tan íntimo, tan esencial y tan cotidiano como la españolidad de lo español y de los españoles. A LISTAS ABIERTAS AHÍ VA OTRO NUEVO SOCIALISMO A historia del socialismo abre otra página con el efecto iluminista de los socialistas madrileños en un enésimo trance por el camino de Damasco desde que cayera elmuro deBerlín. TomásGómez, alcaldedeParla, es el ginecólogo que palpó primero el vientre preñado del Nuevo Socialismo Para eso lo han elegido líder del PSM. Ha sido un fin de semana prometedor, dándole sutura tras sutura al sistema arterial del socialismo madrileño. Almas cándidas todavía se preguntan cómo fue posible que en el PSM fuese tan prolongada la lucha interna, prácticamente desdeel día de su fundación. En tiempos dela Segunda República, pronto anduvieron a bofetadas caballeristas y partidarios de Indalecio Prieto. Nadales arrimaba al centro; todo les dividía. Con tanta escisión, los socialistas madrileños incrementaron las filas anarquistas y dieron un notable empuje al despegue del PC. Con Tomás Gómez dicen buscar el centro que Esperanza Aguirre ya copó en dos ocasiones. De este empeño, lo que queda menos claro es el perfil del Nuevo Socialismo No es tarea ligera aunar las técnicas de la mercadotecnia y la cirugía estética para lograr el trazado de una nueva vía socialista. Ya no será la tercera ni la quinta: el VALENTÍ socialismo histórico fue muy hostil al rePUIG visionismo, inclusoa pocasfechas deladisolución del imperio soviético. Ser socialdemócrata era considerado por los socialistas puros como una bajeza y una traición. Si consideramos que la socialdemocracia ha sido lo mejor de aquella cosecha tan heterogénea, del Nuevo Socialismo ni tan siquiera sabemos si en su cónclave de este fin de semana balbuceó sus primeras frases en clave realmentesocialdemócratao haciéndoseeco delas peculiaridades estilísticas del zapaterismo. Escenografía de aproximación a la sociedad civil, reconocimiento exiguo de las virtudes de la gestión externa en el sistema sanitario o de la realidad de la educación concertada: estaban invitados al encuentro representantes de la FERE. Como siempre, una de cal y otra de arena, porque quedó bajo llave la discusión sobre la fiscalidad. Fue como quedarse en los entremeses. Ese parece el menú del Nuevo Socialismo L Salvo algunas dosis pragmáticas del felipismo, es peliagudo argumentar queel socialismo español deinicios desiglo contribuya a enriquecer el legado socialdemócrata, que ha sidola mejor aportación del socialismoreconvertido ala Europa de posguerra. El acto más valeroso del socialismo ha sido reconocer la evidencia de la economía de mercado. Luego ha caído en franco desuso al reaccionar de forma arcaicaante elmundoen globalización. Talvez andabademasiado fatigado después delproceso dearrinconar el marxismo, la planificación centralizada y la propiedad pública de los medios deproducción. Al poco dehaber creído en las nacionalizaciones no les quedó más remedio que ponerse a privatizar. Después de haber sospechado que la Europa comunitaria era una celada del capitalismo tuvieron que ser un pilar de la integración europea. Fue así también como, con una rectificación tras otra, el PSOE pudo ser alternativa en la España constitucional y contribuir alaestabilidad. Aun así, elparéntesisdel zapaterismo es una indefinible mescolanza de hiperactividad y quietismo. No aborda horizontes, sino las expectativas del día a día. En realidad, ni siquiera acabamos de saber si Tomás Gómez- -en términos comparativos y puestos al día- -es un largocaballerista o un prietista. Hace falta hablar másclarodeinmigración y deimpuestos, demodelo territorial, de orden público y de deslocalizaciones. María Teresa Fernández de la Vega, una habitual en estos baños de militancia, dijo: Somos reformistas por vocación y convicción Algún guerrista habló de fuegos de artificio. Como bien sabrá Tomás Gómez, ha pasado muchísimo tiempo desdeque, en la escuela socialista delverano de 1933 en Torrelodones, Santiago Carrillo- -hoy tan angustiado por el virus antidemocrático del PP- -alinease a su camada leninista para abuchear a Besteiro y Prieto, ofreciendo el cetro a Largo Caballero. Afortunadamente, hoy la estrategia de Tomás Gómez está en otra cosa, pero no sabemos exactamente en qué. Donde Largo Caballero proclamó la idea de la dictadura del proletario, la FSM no ha aprovechado la oportunidad de configurarse como un activo de la post- socialdemocracia. Quizás eso no hubiese caído bien en La Moncloa. vpuig abc. es