Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
74 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 8- -10- -2007 ABC Diálogo de carmelitas de Poulenc, en la premiada producción de Robert Carsen ABC Teatro Real, diez años entre violines y chelos El coliseo madrileño cumple el próximo jueves su primera década. Dos lustros caracterizados por los abruptos relevos del equipo de dirección y algunos escándalos muy sonados. ABC hace un poco de memoria histórica sobre su gestión y línea artística POR SUSANA GAVIÑA MADRID. Hay una convención en la ópera por la que cuando una obra tiene final feliz, la soprano termina su aria acompañada por violines; y cuando es triste, por violonchelos Esta explicación a vuela pluma relatada por Sylvia Costigán, contrabajo de la Orquesta Titular del Teatro Real, en el DVD Tras el télón bien se podría aplicar a la historia de este teatro en los últimos diez años. Los violines y los chelos se han alternado en el devenir de su gestión y también en su actividad artística. del programa inaugural. Inauguración que estuvo precedida por la dimisión meses antes del director artístico, Stephane Lissner, nombrado por el gobierno socialista (por la gerente de la Fundación Teatro Lírico, Elena Salgado) siendo ministra de Cultura, sin cartera, Carmen Alborch. El director francés, que volvería años después al Real como sobreintendente de la Scala de Milán, no pudo ocultar sus desavenencias con algunos miembros de Cultura tras ganar en la urnas el Partido Popular (Tomás Marco ocupaba la dirección general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música y Miguel Ángel Cortés era secretario de Estado de Cultura) Salgado y Lissner dejaron paso a Juan Cambreleng, en la gerencia, y a Luis Antonio García Navarro, en la dirección artística, a la que se sumó la musical. Un tándem que dio mucho que hablar por sus incompatibilidades manifiestas. Quizá el mayor escándalo que se recuerda, por los ríos de tinta que hizo correr, llegó precisamente por la no llegada de Luciano Pavarotti, quien había confirmado su asistencia para participar, el 7 de enero de 2000, en el homenaje a Alfredo Kraus, fallecido unos meses antes. Su ausencia no fue anunciada al público hasta que prácticamente estuvo sentado en sus butacas, y esto provocó la ira del respetable. El espectáculo lírico fue oscurecido por los abucheos y las malas formas. A pesar de los esfuerzos del tenor Plácido Domingo- -alma mater de este homenaje- por tranquilizar la situación, el escándalo fue mayúsculo. Cambreleng lo justificaría denunciando la existencia de una mano negra: No descarto que haya un movimiento contra el Teatro Real Lo cierto es que el coliseo madrileño ha padecido durante esta década la mirada escudriñadora de todos los medios de comunicación, y no ha cesado de estar en el punto de mira, convirtiéndose en noticia más por sucesos ajenos a la música que por los éxitos sobre el escenario. Dos ejemplos: en junio de ese mismo año, el patio de butacas se teñía de colores debido a una protesta de los acomodadores denunciado su situación laboral; mientras que en octubre, un hombre caía en el foso de la orquesta, en el transcurso de un concierto privado, por lo que tuvo que ser hospitalizado y operado. Tampoco faltaron las amenazas de huelgas, que Cambreleng gestionó con jugosos titulares en la prensa. Antes de acabar el año sería el tenor José Cura quien sublevó al público durante su interpretación de Il trovatore la respuesta del patio de butacas provocó el enfado del argentino, que fue transmitido en directo por Radio Clásica. Se abrió entonces una brecha, insalvable todavía, entre el Real y Cura, que no ha vuelto a actuar en Madrid. Las constantes polémicas y, sobre todo, el cambio en el organigrama en el Teatro Real, que vaciaba de contenido En 2000, Cambreleng denunciaba: No descarto que haya un movimiento contra el Teatro Real El triunvirato Un aniversario a media voz El Teatro Real no ha querido tirar la casa por la ventana, y los actos organizados para celebrar este décimo aniversario podrían ser calificados de tibios: la publicación de un DVD (5 euros) y de un libro (50 euros) ambos bajo el nombre Tras el telón con los que se pretende rendir un homenaje a los trabajadores cuya labor se desarrolla detrás del escenario; mientras que ayer domingo, el tenor Enrique Viana ofreció, frente al Palacio Real, el espectáculo lúdico ¿Sabes en qué se parece una orquesta a una comunidad de vecinos? y por la tarde ejerció de maestro de ceremonias en un concierto en el que participaron Susana Cordón, Marina Pardo, Israel Lozano y David Menéndez. Por último, el día 11 de octubre, el Real ofrecerá un concierto en el que participará el Orfeón Donostiarra (que también celebra su 110 aniversario) en el que Carmela Remigio, Silvia Trio y Antonino Siragusa interpretarán arias de Verdi y Rossini. Apertura polémica Lejos quedan ya las polémicas sobre las obras, su conclusión y su presupuesto- -aumentado alarmantemente hasta los 21.000 millones de las antiguas pesetas- Los bailes de nombres para ocupar el foso- -Ros Marbà, Frühbeck de Burgos, García Navarro- así como