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4 OPINIÓN LUNES 8 s 10 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro PAKISTÁN, PENDIENTE DE LOS JUECES A estabilidad de Pakistán está en manos de una decisión judicial: dentro de nueve días, el Tribunal Supremo tendrá que decidir si Pervez Musharraf es o no presidente, tras ser reelegido el pasado sábado con el apoyo del colegio electoral que forman los miembros de la Asamblea Nacional, del Senado y de las asambleas provinciales. La importancia de la resolución que adopten los jueces es fundamental para el futuro del país. No hay que olvidar que Pakistán se asienta sobre un polvorín en el que ayer murieron decenas de personas en un nuevo estallido de violencia. Sin más vertebración interior que el islam y la hostilidad hacia la vecina India, la división generada en el seno de la sociedad por la irrupción del islamismo ha colocado al país en un situación extraordinariamente compleja. La presión que ejercen los movimientos islamistas va en aumento después de la acción militar ordenada por Musharraf contra la Mezquita Roja. A ello contribuye la yihad lanzada por Bin Laden contra el líder paquistaní y el contagio irredentista que desde Afganistán proyectan las tribus patanes, también mayoritarias en las provincias del norte de Pakistán. Así las cosas, lo que suceda el próximo 17 de octubre será decisivo, pues, si el Tribunal Supremo fallara contra la candidatura de Musharraf, no cabe duda de que Pakistán podría encontrarse ante una crisis institucional de consecuencias imprevisibles. Los recursos judiciales planteados por la oposición frente a la candidatura de Musharraf se fundan en que éste se ha empeñado en presentarse a la reelección sin renunciar previamente a la jefatura de las Fuerzas Armadas. Y aunque ha prometido hacerlo cuando tome posesión nuevamente del cargo, la Constitución no permite que los militares en activo accedan a la presidencia. Sin embargo, Musharraf llegó al poder en 1999 siendo militar y por la antidemocrática vía del golpe de Estado, aunque desde 2002 ocupa la presidencia tras ganar un controvertido referendo que lo confirmó en la jefatura del Estado y de las Fuerzas Armadas por cinco años. Con un escenario tan complicado por delante, no cabe duda de que la decisión del Tribunal Supremo estará condicionada por el realismo que impone la enorme debilidad institucional por la que atraviesa Pakistán. En este sentido, el acuerdo de reconciliación nacional al que parecen haber llegado Musharraf y Benazir Bhuto podría despejar buena parte de la incertidumbre política que pesa sobre el país, máxime si, como parece, la ex primera ministra exiliada en Londres tiene previsto regresar a Pakistán un día después del fallo del Supremo para reanudar su actividad política al frente del Partido Popular de Pakistán (PPP) Por lo pronto, los parlamentarios de esta formación no han obstaculizado la reelección de Musharraf, lo que hace pensar en que el entendimiento siga durante las próximas semanas. Si así fuera, la posibilidad de que Pakistán supere la difícil situación actual está casi asegurada, a pesar de que Musharraf sea reelegido presidente sin antes quitarse su uniforme de general. L RAJOY PUEDE GANAR L barómetro de otoño que hoy publica ABC ratifica la estabilidad deposiciones preelectorales del PartidoPopular y del PSOE, aunque los socialistas pierden dos puntos desde el mes de julio, lo que reduce su ventaja sobre los populares prácticamente en la misma medida. Si se celebraran hoy las elecciones generales, el PSOE obtendría el 41,2 por ciento de los votos, y el PP el 39,3 por ciento, el mismo porcenta, je que en julio pasado. Los expertos califican esta diferencia como empate técnico lo que en términos más vulgares quiere decir que cualquiera de los dos grandes partidos puede ganar las elecciones de 2008. Hay que tener en cuenta que la opinión de los encuestados no sólo carece de la presión propia de la inmediatez de las urnas, sino que también está muy condicionada por el clima de incertidumbre en aspectos fundamentales que conforman, a la hora de la verdad, el color de la papeleta elegida por el votante. Lo cierto es quelos datos de este barómetro, coincidente básicamente con otras encuestas recientemente conocidas, facilitan un concreto análisis que sí se puede considerar definitivo: el Gobierno llega a la precampaña con el fracaso de no habersequitado deencima al PP Aestas alturas delmandato, Ro. dríguez Zapatero ha invertido todo el capital político con el que pretendía presentarse ante las urnas con un PP aún traumatizado por la derrota de 2004 y con una opinión pública subyugada por los encantos de un Gobierno que iba a ser sincero, pacificador, igualitarista y dialogante. El pronóstico de los estrategas socialistas de 2004 era llegar a este final de mandato con la mayoría absoluta garantizada. Sin embargo, tanto los pronósticos como las políticas socialistas que debían hacerlos buenos han fallado. El PP tiene a su electorado muy movilizado, es un partido que ha demostrado tener una organización interna muy eficaz y, sobre todo, ha ganado unas elecciones, las municipales, al tercer año de mandato socialista. Sus posibilidades de ganar en marzo de 2008 están intactas. Por su parte, el PSOE se encuentra con que su política de radicalismos máximos no ha sido tan rentable como esperaba. Pese a todas las apuestas lanzadas por Zapatero- -estatuto catalán, negociación política con ETA, ruptura de consensos, memoria histórica, matrimonio homosexual, ley de dependencia... re- E sulta queel PP está pisando sus talones y a expensas de acontecimientos que no están enteramente en sus manos, como la marcha de la economía y la evolución del terrorismo de ETA. Además, la encuesta refleja ya elimpacto delas últimas medidas sociales del Gobierno, y no parece que el beneficio preelectoralsecorrespondacon laenvergadura delos cheques firmados por Zapatero para el dentista, la natalidad y los alquileres. Quizás el problema radique en que este Ejecutivo ha llegado a ese peligroso terreno del descrédito que hace que las grandes promesas se ahoguen en el escepticismo de los ciudadanos. No se trata tanto de que a los ciudadanos no les guste que el Estado les subvencione sus demandas principales- -salud, vivienda- sino de que no creen en el Gobierno que las promete. Por eso, los ciudadanos encuestados muestran un pesimismo general en la valoración de los capítulos más importantes dela actualidad española, tales comoterrorismo, economía familiar y clima político. Tampoco mejora, aunque hay matices en las respuestas dadas, las previsiones que hacen sobre el futuro, lastradas por las incertidumbres acerca del empleo, la economía familiar y el precio de la vivienda. La visión general es, por tanto, deigualdad de opciones entre ambos partidos para ganar en 2008, con un riesgo claro para el PSOE de que el escepticismo sobre elfuturole pasefactura y decante hacia el PP o la abstención a un número de votantes suficiente para dar la victoria a Rajoy. Las posiciones de partida en los electorados fieles del PP y del PSOE no parece que vayan a alterarse, cualquiera quesea la evolución delos acontecimientos. En este sentido, la altísima fidelidad de voto al PP es la gran baza de este partido para ganar, porque cualquier oscilación abstencionista teóricamenteperjudicaría a los socialistas. La intensa campaña de medidas sociales iniciada tras el verano, así como la españolización del Gobierno- -tácticas que no estaban hace seis meses en la agenda de Zapatero- -demostraría que los socialistas están al tanto de que, con lo que han hecho hasta ahora en tres años y medio, no sólo no tienen asegurada la victoria, sino que puede ser la causa de su derrota. Si el centro- derecha no incurre en el derrotismo ni en la resignación y acierta a conectar con las aspiraciones reales de los ciudadanos, Rajoy puede ser presidente del Gobierno en 2008. TRÁFICO Y SANCIONES PENALES L Congreso de los Diputados aprobó hace unos días la reforma del Código Penal que agrava las sanciones por conducción temeraria y otros delitos relativos al tráfico de vehículos. Puesto quehay acuerdoentre los grupos políticos, es de prever una tramitación rápida del proyecto de ley en el Senado para que las nuevas medidas entren en vigor en los próximos meses. Se abre así una nueva vía en la lucha contra la tragedia cotidiana de los accidentes de tráfico, que alcanza en España niveles impropios de una sociedad desarrollada. Los datos demuestran que, por desgracia, el carné por puntos no era la panacea de todos los males. La reforma legal supone que determinadas conductas pasan a ser constitutivas de delito y se agravan las penas correspondientes, imponiendo en algunos casos la privación de libertad; entre ellos, para los conductores que pongan en peligro con temeridad manifesta la vida o la integridad de las personas y, en especial, para los que actúen con desprecio de la vida de los demás. También pueden acabar en lacárcel quienes conduzcan sin haber conseguidoel carné o cuando hayan perdido todos los puntos, así como los que superen ciertos límites en el control de alcoholemia. Es razonable que las conductas más peligrosas al volante E sean objeto deunasanción severa, aunque resulta más discutible que la falta de documentación en regla pueda generar consecuencias tan graves. En todo caso, la amenaza de la cárcel no va a cambiar la situación de un día para otro. Según cálculos solventes, si la nuevaleyseaplicacon todorigor, podría casi duplicarse la población reclusa, lo que generaría un problema irresoluble para la administración penitenciaria. Si se aplica con flexibilidad, la amenaza penal dejará de cumplir su finalidad preventiva porque los conductores temerarios no se la tomarán en serio. En materia de tráfico, las normas deben ser realistas, ya quede locontrariodejan desereficaces, comoocurremuchas veces con los límites demasiado estrictos de velocidad. La política sancionadora no es el único medio para luchar contra los accidentes. Hace falta que la sociedad perciba que los poderes públicos cumplen con su deber de mantener las carreteras en buena estadoy queno tratan sólo deponer multas o controlar los requisitos burocráticos. Nadie puede negar el esfuerzo de la DGT para encontrar soluciones a la sangría de los accidentes, pero- -además de sanciones- -es preciso un gran esfuerzo para desarrollar la seguridad vial en el ámbito de la familia y de la escuela.