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6 OPINIÓN DOMINGO 7 s 10 s 2007 ABC AD LIBITUM ESTÁ FURIOSA LEJANDRO Muñoz- Alonso ha escrito, sin arriar su bandera de distinguido militante del PP, un libro- España en primer plano -que merece ser leído por cuantos nos dedicamos a escudriñar los ruidos de la política para tratar de saber lo que nos pasa. El trabajo de Muñoz- Alonso repasa sin sectarismo alguno lo que fueron en la política exterior los ocho años de Gobierno de José María Aznar. Incluye una lista que ocupa medio centenar de páginas con la relación de los viajes, cumbres y encuentros internacionales- ¡más de 500! -protagonizados por el ex presidente. El conjunto sirve para deM. MARTÍN mostrar lo que, por otra FERRAND parte, pocos discuten: el aznarato sirvió para acercar a España al plano internacional que le corresponde tanto por su Historia como por su realidad presente. Algo que había comenzado a hacer Felipe González y que ha desbaratado con singular torpeza José Luis Rodríguez Zapatero. Por alguna razón que se me escapa, el libro de Muñoz- Alonso y la presentación que de él hizo Aznar esta semana han excitado notablemente a María Teresa Fernández de la Vega, que, sin guardar las formas ni atenerse a su condición de vicepresidenta, aprovechó la última rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para ensañarse en el ejercicio partidista y poco solvente de alancear a quien fue titular del Gobierno del Reino de España sin necesidad de poner lo de Reino entre los paréntesis de los complejos, el olvido y el menosprecio. Acusar de insolencia y falta de rigor a quien dice lo que piensa, por muy contrario que sea a lo que cada cual pueda pensar, no es un ejercicio de talante democrático y de asunción crítica. Claro que tampoco, por muy bajito que hable, puede proponerse a De la Vega como gran vestal de la convivencia española. El libro de Muñoz- Alonso demuestra que la política exterior española en tiempos aznaritas, aun con sus errores y excesos, fue eficaz y fecunda para el interés nacional. La de Zapatero, si es que existe como tal, es cosa de cercanías. Mero chafardeo con líderes totalitarios de habla hispana. Algo a la medida del líder socialista y en la escala de su delegado para estas cuestiones, el inconsistente Miguel Ángel Moratinos. En la presentación del libro dijo Aznar que estamos viviendo una crisis nacional ¿Hay alguien quien lo dude además de De la Vega? De ahí que resulte sospechosa la excitación que esta anécdota le produce. ¿Estarán las cosas aún peor de lo que imaginamos? A la vicepresidenta, a quien no le sobran las ideas, no le falta la información y, por ello mismo, instalada en la catástrofe de un Gobierno estéril, puede dolerse con toda propiedad con el catastrofismo que señala en sus acusaciones el ex presidente. En esta ocasión a De la vega le salió el tiro por la culata. Quiso dejar en la mitad el efecto de un libro y unas declaraciones y, por exceso de celo y escenario, lo multiplicó por dos. DE LA VEGA PROVERBIOS MORALES CONSULTAS erradicación. Me da igual que sus hablantes la manACE un par de semanas, me entrevistaron en tengan o la olviden: es su responsabilidad y no la mía. un programa de Radio Euskadi. La conversaSin embargo, los nacionalistas tienen la manía de ción fue relajada, y el trato que recibí de los loendosar esa y otras responsabilidades parecidas a los cutores, amable. Hablamos de la situación actual de la que no somos nacionalistas. Según mis escoliastas lengua española y de la vasca y del futuro posible de abertzales, el futuro del eusquera parece depender en ambas. En cierto momento me preguntaron cuál sería alguna medida de lo que yo piense del mismo, y eso, a mi actitud ante una hipotética extinción del eusquetodas luces, es un despropósito. De modo análogo, sólo ra, y confesé que me resultaría indiferente. Aclaré partiendo de la ficción de que el destino de los que son los hablantes habituales de una lenvascos está secuestrado por los no vascos (tragua los directamente afectados por la suerte dúzcase: por los no nacionalistas) puede perde la misma y que yo no me encuentro en ese númitirse el lehendakari convocar un referénmero, en lo que a la vasca se refiere. Podía hadum para reapropiarse de algo que nunca ha ber añadido que, en las sociedades democrátiperdido. Al contrario: el destino de los vascos, cas, la supervivencia de las lenguas depende nacionalistas o no, ha estado durante los últide la adhesión de sus hablantes, y que, por tanmos veintisiete años sometido al partido de to, si el eusquera dejara de utilizarse, ello se deIbarreche, gracias a la sobrerrepresentación bería a su abandono voluntario por parte de los JON política del nacionalismo, en la que algo ha tevascohablantes, pero me pareció una obviedad JUARISTI nido que ver la presión terrorista de ETA soinnecesaria. Sin embargo, algunos medios lobre la población española. cales- -no muchos- -se escandalizaron, interpretanNo ocultaré que el País Vasco me parece, hoy por hoy, do mis palabras como un ataque al eusquera, lengua, la menos apetecible de las regiones de España para fijar por cierto, en que se había desarrollado toda la entremi residencia, y que bendigo el día en que decidí avecinvista (lo que explica, intuyo, su escasa repercusión púdarme de por vida en las proximidades del Tajuña. Hablica) ber aprendido el eusquera en mi ya remota juventud no Este tipo de escándalos me produce un aburrimienme convierte, por fortuna, en miembro crónico de una to inmenso. Si hubiese afirmado sentir preocupación minoría lingüística y cultural, cuyo destino, repito, no por el destino del eusquera, se me habría tachado de hies de mi incumbencia. Sí lo es, en cambio, la pulsión sepócrita o de algo peor. A un nacionalista nunca le decesionista de Ibarreche. Que el lehendakari suponga jas satisfecho. Ya te manifiestes hostil, comprensivo o que los vascos pueden decidir por mayoría si se quedan, desinteresado, se las arreglará siempre para presense van o siguen sólo como mediopensionistas me toca tarte como un potencial genocida obsesionado por deslas narices, aunque personalmente no tenga intención truir su paisito. A mí, del País Vasco, me preocupa el de ir a morar en aquella fertilidad de Axarafe e abunfascismo cotidiano y el terrorismo exportable. El hedancia de campiña que decía Hernando del Pulgar. La cho de que una parte de la población hable en eusquenación no es una familia. Se asemeja más a una comunira nunca me ha parecido mal (no así la imposición del dad de vecinos que no se deben mutuo amor, sino respeeusquera a quienes no desean aprenderlo ni hablarlo, to a la ordenanza de la finca. Si los del sexto derecha decipor supuesto) En general, la lengua vasca me intereden por su cuenta no pagar las cuotas de mantenimiensa como objeto de estudio, con independencia de que to, a los tribunales con ellos. Y que no me usen el ascense use o se deje de usar como instrumento de comunisor ni les pinten el rellano, así lo pidan en arameo. cación. Pero ello no quiere decir que abogue por su A H