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ABC DOMINGO 7 s 10 s 2007 OPINIÓN 3 LA TERCERA EL VÍDEO DE LOS IDIOTAS No se enfrenta en el reiterado vídeo a la chica de izquierdas con el muchacho de derechas, sino a una mujer joven, despierta y perspicaz, con un tonto de solemnidad seguidor- -cómo no- -de José María Aznar. Demasiado burdo, demasiado injusto y demasiado irresponsable como para que, encima, la iniciativa de marras merezca los parabienes presidenciales... A izquierda española con Rodríguez Zapatero es la más anacrónica de Europa, entre otras muchas razones, porque persiste en exhibir una falsa superioridad moral sobre la derecha mediante la utilización de un discurso buenista que se traduce en un maniqueísmo excluyente. El vídeo de las Juventudes Socialistas en el que se ridiculiza a un pretendido militante del Partido Popular- -y lo hace hasta el escarnio- -presentándolo como si se tratase de un oligofrénico, más que ofender a los jóvenes que militan en la derecha, describe la vetustez e idiocia de los ejecutores de semejante propaganda. Hoy por hoy- -por más que la afirmación atente contra tópicos muy acendrados en la opinión publicada- -se está produciendo una auténtica explosión de conservadurismo ideológico y político entre los jóvenes en sociedades muy evolucionadas como la de los Estados Unidos. Lo relatan con un magnífico pulso narrativo Jon Micklethwait y Adrian Wooldridge en su libro Una Nación conservadora. El poder de la Derecha en Estados Unidos editado por Debate (páginas 360 y siguientes) que cuentan con abundancia de datos la hondura con la que la derecha representa una serie de valores y principios que han atrapado a sectores tradicionalmente adheridos a las tesis del progresismo y la izquierda. Es seguro que los autores del vídeo socialista desconocen este fenómeno neoconservador que se produce también en Francia- -la izquierda intelectual ha encumbrado a Sarkozy- -y en otros países como Alemania, en donde los cristianodemócratas cuentan con un electorado bastante más joven que el que secunda al SPD. l desprecio y la prepotencia de la propaganda de los jóvenes socialistas remite directamente al afán adoctrinador que se ha venido denunciando en la asignatura denominada Educación para la Ciudadanía en la medida en que las respuestas correctas de la muchacha que encarna el tópico progresismo colisionan con los desvaríos estúpidos del no menos estúpido representante de un tipo supuestamente de derechas. Bastaría que se visionase masivamente el vídeo socialista para que la opinión pública- -hasta la más favorable a esa nueva disciplina escolar- -se escamase seriamente acerca de sus verdaderos propósitos formativos. Que al presidente del Gobierno le haya parecido la iniciativa de los cachorros de su partido simpática y útil para el debate sólo demuestra, o que el nivel intelectual de Rodríguez Zapatero debe progresar más adecuadamente, o que su sectarismo alcanza hasta dar por bueno el insulto, la vejación y el desprecio para combatir a los adversarios políticos y a los discrepantes ideológicos. Las preocupaciones de la juventud española no admiten frivolidades como la de ese vídeo ejecutado por auténticos idiotas- -empleado este tér- L mino en su sentido etimológico: persona que carece de toda instrucción y, también, tonto, corto de entendimiento- -porque hacen referencia a cuestiones serias- -la vivienda, el paro, el terrorismo- -en las que el Gobierno ha perdido credibilidad y es tildado de electoralismo oportunista como acredita el barómetro de otoño que hoy publica ABC. La juventud española con empleo es mileurista, dispone de una preparación autodidacta verdaderamente encomiable porque suple con su esfuerzo las deficiencias de las estructuras y sistemas educativos públicos y ha superado los encasillamientos de esa hemiplejia ideológica que alinea con la izquierda el progresismo y con la derecha la reacción. L E as Juventudes Socialistas que han elaborado este vídeo demuestran, además de su ya mentada idiocia, un estilo decadente e impropio de marketing político, un lanar seguidismo de sus mayores y una típica burocratización inmovilista en la manera de comportarse en la vida pública. Son jóvenes- -sólo en edad que no en mañas ni maneras- -que desmienten la posibilidad de que desde dentro de los partidos de izquierda se produzcan renovaciones que introduzcan ilusión y novedad en el discurso político del futuro inmediato. La izquierda española- -si por tal tenemos a la que hoy representa el PSOE de Rodríguez Zapatero- -no puede blasonar de progresismo alguno. Sus alianzas de poder se han urdido con los factores políticos más reactivos y retardatarios del sistema- -los nacionalistas radicales- -y su discurso público recuerda más la adolescencia sesentayochista que la madurez que requiere la sociedad del nuevo milenio durante el que los grandes vec- tores ideológicos, de creencias y criterios han experimentado una transformación que no resiste ya la simplificación de este nuestro socialismo vanidoso, prepotente y maniqueo. Un socialismo al que le falta un mínimo respeto hacia la inteligencia y la integridad intelectual de los ciudadanos que no militan en sus filas. La persistencia en expulsar de los márgenes del campo de juego democrático- -de la normalidad de la convivencia- -a la derecha política y social española, mediante la estigmatización histórica o a través de la ridiculización hiriente, parece buscar a ciencia y conciencia el enfrentamiento y alentar la crispación que los intelectuales de izquierda imputan al Partido Popular. Episodios como este vídeo van más allá de la anécdota porque encubren un afán totalitario de monopolizar en una determinada versión ideológica las pulsiones positivas de la juventud, estableciendo así cánones de respuesta y comportamiento de cuyo estricto cumplimiento dependen la consideración democrática del ciudadano. No se enfrenta en el reiterado vídeo a la chica de izquierdas con el muchacho de derechas, sino a una mujer joven, despierta y perspicaz, con un tonto de solemnidad seguidor- -cómo no- -de José María Aznar. Demasiado burdo, demasiado injusto y demasiado irresponsable como para que, encima, la iniciativa de marras merezca los parabienes presidenciales. H ará bien el PP en no contestar más de lo que ya ha hecho a las Juventudes Socialistas autoras de esta zafia propaganda. Es mejor castigo que se sometan al nada benigno veredicto público que hallará en ese burdo guión y en la penosa interpretación de los protagonistas, argumentos espontáneos de crítica y de reproche. Sería más interesante que los dirigentes populares intentasen destilar cuanto hay de sectario, excluyente e irresponsable en esas imágenes que no resultarían sino el trasunto de una ideología ególatra que toma por disidentes imbéciles a todos aquellos que no comulgan con sus dogmas progresistas. Cuando se insulta la inteligencia colectiva tal y como lo hace este vídeo la mejor crítica es exhibir la idiocia de sus autores y el totalitarismo ideológico de sus inspiradores. Todo ello para concluir que la Educación para la Ciudadanía que nos proponen constituye un enorme fraude, un tremendo engaño y una prueba de cargo a presentar en los tribunales de justicia que tramitan los recursos contencioso administrativos interpuestos por colectivos de padres que consideran, con razón, que el derecho a la libertad de educación está siendo vulnerado. No ha habido en los últimos tiempos mayor agresión intelectual a la ciudadanía que la torpe iniciativa de este vídeo hecho por una partida de idiotas. JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Director de ABC