Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
82 SALUD SÁBADO 6 s 10 s 2007 ABC VIVIR CON EL SÍNDROME DE TOURETTE Libro Mobbing Escolar. Editorial Ceac. 14,95 euros. Cómo identificar el acoso escolar, por qué se trivializa o de qué modo deben darle respuesta inmediata los adultos, son algunas de las claves que nos ofrecen Iñaki Piñuel y Araceli Oñate en su último libro. Ambos tienen amplia experiencia en el tema y son autores del Estudio Cisneros X, el mayor realizado Europa Occidental sobre violencia escolar, con una muestra de 25.000 niños de edades comprendidas entre 8 y 18 años. Entre un 30 y un 40 por ciento de los escolares manifiestan verse envueltos periódicamente en situaciones de violencia o de maltrato a manos de sus compañeros. Miedo, inseguridad, estrés postraumático y repercusiones en la salud pueden ser consecuencias de esta práctica cada vez más extendida. La infancia de Luis estuvo marcada por un trasiego de colegios para huir de las burlas de sus compañeros y profesores ÁNGEL DE ANTONIO Los chavales decían que era tonto, que hacía gestos raros Luis Vallejo s Afectado con el síndrome de Tourette Este trastorno neurológico puede presentarse en distintos grados de afección y suele asociarse a otros problemas. Pero lo más característico es la realización de tics movimientos y sonidos involuntarios PILAR QUIJADA MADRID. Tal vez el síndrome de Tourette sea un desconocido para la mayoría de los lectores. O, por el contrario, les suene por una serie de televisión americana que hace años mostraba a un abogado con varios tics que lanzaba obscenidades en mitad de un juicio sin poderse contener. O lo conozcan por algún relato, como el que ofrece el neurólogo Oliver Sacks en su libro Un antropólogo en Marte en el que describe a un cirujano que se desplazaba dando saltitos rítmicos y que cada pocos pasos se agachaba para tocar el suelo. Con esa imagen un poco estereotipada ABC fue a entrevistar a Luis, un joven de 24 años que padece Tourette desde la infancia, un chico que apenas se movió durante la entrevista. Su madre, Pilar- -que durante cuatro años ha sido presidenta de Ampastta (Asociación de Pacientes con Síndrome de Tourette y Trastornos Asociados) -nos explica que en la mayoría de los casos los tics -que van precedidos por una sensación irrefrenable de realizarlos- -tienden a remitir con la edad. Aunque las situaciones de estrés pueden hacerlos reaparecer temporalmente. Frente a la aparente ausencia de síntomas visibles, Luis empieza a relatar su continuo trasiego de un colegio a otro, intentando escapar de las burlas de sus compañeros y, en ocasiones de los profesores: Los chavales decían que era tonto, que hacía gestos raros. Me ponían motes. Eran bastante crueles. Esto ocurría también en la urbanización donde vivo, en el lugar de vacaciones... A pesar de todo explica que logró hacer algunos buenos amigos. Pero el aislamiento social no es infrecuente en quienes padecen Tourette. No pudo acabar el bachillerato, porque el síndrome de Tourette suele ir asociado a otros problemas, como déficit de atención, trastorno obsesivo o problemas de aprendizaje, aunque, como en el caso de Luis, el cociente intelectual sea alto y la memoria excelente. Optó entonces por un módulo de Formación Profesional. Pero incluso en esta última etapa tuvo que sufrir la incomprensión de compañeros y profesores. En una ocasión- -rela- ¿Qué es? Un trastorno neurológico, hereditario, más frecuente en varones, caracterizado por la presencia de movimientos involuntarios repetidos y sonidos vocales que se llaman tics Trastornos asociados: Muchos presentan trastorno obsesivo- compulsivo; déficit de atención; trastornos del aprendizaje; del estado del ánimo (depresiones, manía) ansiedad y alteraciones del sueño. Tratamiento: Con fármacos neurolépticos. Para los casos más graves se está probando, de forma experimental, la implantación de electrodos en el cerebro. Una estimulación profunda, similar a la del párkinson. Dónde acudir: www. ampastta. org ta Luis- me impidieron votar en las elecciones a delegados El colegio rectificó finalmente pero el daño ya estaba hecho, dice su madre. Parece mentira que haya sufrido tanto y que tenga tanta alegría. Incluso nosotros, antes de conocer la enfermedad, le reñíamos por todo, le hemos castigado, incluso se escapó algún azote. Le hemos martirizado casi como los demás Afortunadamente la suerte de Luis en casa cambió con el diagnóstico, que llegó tras una llamada del colegio, cuando tenía 7 años, para informar de que había tenido una reacción desproporcionada a un castigo. Y es que las emociones, buenas o malas, se amplifican en los Tourette. Pero fuera de casa la incompresión sigue rodeando a las personas que padecen este síndrome. Y Luis lo experimenta especialmente ahora que anda buscando trabajo. Echando la vista atrás, Luis nos dice que los mayores problemas se producen en la adolescencia, porque el síndrome de Tourette no se entiende desde fuera. Ahora lo llevo mejor. Los que peor lo pasan son los niños Y lanza una llamada de atención a los profesores para que se informen: Los tics no son una cuestión de mala educación