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74 CULTURAyESPECTÁCULOS SÁBADO 6 s 10 s 2007 ABC El renacimiento del cine mexicano no existe; en el fondo, son películas gringas Arturo Ripstein s Director de cine dad de una adaptación más o menos libre no intimida a alguien capaz de llenar de imágenes poderosas las letras de García Márquez El coronel no tiene quien le escriba o Naguib Mahfouz Principio y fin pero en este caso Ripstein se asustó ligeramente de la naturaleza enorme y copiosa del material literario Por suerte, detrás de cada gran hombre siempre hay una gran mujer. Y si encima es guionista, mucho mejor: Gracias a la ayuda de Paz Alicia Garciadiego pude dominar el reto y lograr que la película guardase un parecido razonable con la novela explica. lada a mi carrera. Eso sí, el humor siempre es raro, nada convencional... A punto ha estado de completar la frase con cazurro y baturro en honor a su gran maestro e inspirador, Luis Buñuel, con el que Ripstein (y el Séptimo Arte en general) confiesa tener una deuda de talento permanente. Don Luis siempre será un referente sagrado. Cuando era joven y trabajé a su sombra en El ángel exterminador deseaba ser como él hasta que me di cuenta de que, evidentemente, aquello era un ideal imposible. Así que mis cuarenta años detrás de la cámara han sido un gran aprendizaje de resignación. Qué vamos a hacer, uno es quien es. Hay que contentarse. Eso sí, estoy satisfecho con lo que he logrado, aunque sea mucho más malo y modesto declara humildemente el cineasta. Sin embargo, Don Arturo altera (educadamente, claro) su flema nada mexicana cuando se le pregunta por el renacimiento del cine de su país, con Arriaga, Del Toro o Cuarón pisando con garbo alfombras rojas en Hollywood: ¡Un momento! No me venga con milongas. Eso no es cine mexicano, hombre. Es como si consideramos La semilla del diablo una película polaca. Aquello es puro cine gringo, no más. Cine mexicano es el que hacemos Carlos Reygadas o yo mismo. Esa confusión es muy dolorosa porque, aunque los directores hayan nacido en mi país, sus motivaciones y financiaciones son muy distintas a las mías. Yo no voy en busca de los dólares de la Warner, aunque respeto a quienes lo hacen Similar discurso y talante se ramifica al preguntar sobre un hipotético cine latino término tan peregrino como el cine europeo en el Viejo Continente: Otra tontería. Si ni siquiera estoy seguro de que exista América como tal... Encima, muchos tienen los ojos puestos en Estados Unidos o Europa, caso del cine argentino. Como concepto, el cine latino o hispanoamericano sólo sirve para llenar ensayos y acaparar coproducciones y festivales concluye Ripstein por todo lo alto (y claro) El director mexicano presenta este domingo su último largometraje, El carnaval de Sodoma basado en una novela de Pedro Valdés, en la muestra VivAmérica que se celebra en la Casa de América JAVIER CORTIJO MADRID. Su cine se nutre de paraísos perdidos y resurgidas tinieblas, de polillas y termitas, de iluminaciones y obnubilaciones peligrosas y viciadas mientras de fondo suena un corrido fúnebre y las calaveras se quitan la máscara plateada de Santo. No puede ocultar su filiación buñuelesca. Es más, hubiese deseado ser Buñuel de mayor y, tal vez, aún encierra tan quimérica aspiración. En vez de eso, se ha quedado en Ripstein, que tampoco es moco de pavo. Estos días, el director de La perdición de los hombres Profundo carmesí o El náufrago de la calle Providencia presenta en Madrid, en el marco del VivAmérica Festival, que se celebra en la Casa de América, su último largometraje, El carnaval de Sodoma filme supurante de sordidez prostibularia y princesas destronadas. Puro Ripstein. Puro México. Va a sorprender a todo el mundo, a mí incluido, ya que aún no se ha proyectado ni en mi país confiesa el de Distrito Federal, que se cruzó con la historia de forma casual pero indiscutible: No conocía nada de la novela de Pedro Valdés, pero paseando por las calles de Santo Domingo me topé con ella en una librería y me cautivó su título. Una vez comencé a leerla, no pude parar, al tiempo que imaginaba cómo quedarían tales personajes y lugares en la pantalla grande Evidentemente, la posibili- Sentido del humor Todo ello, además, utilizando una clave habitual en su obra, aunque a más de un cinéfilo se le escape: el sentido del humor. No hay ni una sola película que no tenga su origen último en la comedia, ni historia que carezca de intención humorística. Yo mismo no suelo llorar ni asustarme en una sala, pero siempre me río, sonrío o carcajeo cuando veo un filme, aunque me ataque lo que pase en la pantalla o fuera de ella. Supongo que ese sentimiento se tras- Julia Möller y David Ordinas, la Bella y la Bestia ABC TEATRO MUSICAL La bella y la bestia Autores: A. Menken, H. Ashman, T. Rice y L. Woolverton. Dirección: G. Casale. Dirección musical: S. Pérez. Coreografía. J. Macinnis. Principales intérpretes: J. Möller, D. Ordinas, P. Puyol, R. Peña, L. Valverde, E. Oliver, A. Pita, S. Luchetti, A. Jiménez, B. Valverde, M. J. Oquendo. Lugar: Teatro Coliseum, Madrid En un burdel de mala muerte Ése es el escenario en el que transcurre El carnaval de Sodoma que se proyectará mañana (16,30 y 22 horas) y el lunes 8 (12,30 y 19 horas) en la Casa de América. No será la única participación de Arturo Ripstein dentro de VivAmérica: también mañana, a las 12 horas, hablará, junto a Marcelo Piñeyro y Juan Carlos Tabío, en un diálogo sobre las imágenes que inspiraron su cine. El lunes (17 horas) el director mexicano conversará junto a Manuel Pérez Estremera sobre su cine en una velada titulada Clase maestra: conversación inacabada ¡Qué festín! JULIO BRAVO El boom del musical en Madrid se debe en buena parte al montaje de La bella y la bestia que se estrenó en diciembre de 1999, y que estuvo más de dos años en escena. Aquel éxito ha animado a los responsables de la productora Stage Entertainment a volver a poner en pie este título, con el que Disney entró en el mundo de Broadway, pero con una producción teóricamente más modesta, pensada para poder salir de gira. El listón, pues, estaba muy alto, pero el espectáculo que se presenta en el teatro Coliseum no sólo está a la altura del de hace ocho años, sino que lo supera en muchos aspectos; especialmente, en lo interpretativo, ya que ha logrado una compañía extraordinaria, que derrocha una contagiosa energía, lo que unido a una inteligente dirección- -menos pas- No hay ni una sola película que no tenga su origen último en la comedia, ni historia que carezca de intención humorística Más información sobre el festival: http: www. vivamerica. com telosa y más adulta aunque siga siendo un espectáculo altamente recomendable para todos los públicos- -y a una puesta en escena llena de magia, luz y color, convierten a La bella y la bestia en una experiencia teatral inolvidable. Adaptación de la película de animación con la que Disney comenzó su recuperación en 1991, La bella y la bestia es un espectáculo emocionante, gracias a un libro tan inteligente como imaginativo, y a una música tan teatral como comunicativa, que incluye canciones tan brillantes como ¡Qué festín! Si no puedo amarla Un cambio en mí (compuesta por Menken para la cantante Toni Braxton, que encarnó a Bella en Broadway durante unos meses) o la que comparte título con la obra. Los intérpretes tienen mucho que ver con el entusiasmo con el que el público responde al final de la función. Mención especial para Julia Möller, que tiñe cada momento de su interpretación con el color adecuado, y que canta con calidad y naturalidad. David Ordinas se enfrenta a su primer papel protagonista, y es una Bestia más que respetable. Pablo Puyol pone su peso escénico al servicio de Gastón, y aunque su tesitura natural es más alta que la del personaje, su interpretación merece un sobresaliente; la misma calificación que obtiene el trabajo de todo el elenco, en el que apenas hay fisuras.