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6 10 07 GASTRONOMÍA Guadalupe Del fogón monacal a la cocina de fusión ¿Qué hubiera sido de nosotros sin América? ¿Qué haríamos sin tortilla de patatas, sin gazpacho, sin pimentón, sin chocolate? Los jerónimos supieron sacar partido a patatas, tomates, pimientos... POR CARMEN FUENTES FOTOS SIGEFREDO Y ABC jerónimos acogieron y cultivaron con mimo en su huerta los exotismos venidos del otro lado del Atlántico, al tiempo que daban al monasterio la grandeza y empaque que todavía conserva. Entre su labor está la de haber sido los primeros en sacar de sus fogones una cocina con los productos llegados del Nuevo Mundo, y el haber animado a los campesinos a plantarlos en sus huertos. Decía Bernard Shaw que no hay amor más sincero que el amor a la cocina, y los monjes lo debieron de tener muy claro porque sin ellos, sin su cocina y su repostería, pocas cosas de nuestra gastronomía hubiesen sido iguales. Primer libro de viticultura i Extremadura fue esencial en la conquista de América, también lo fue en la revolución del panorama culinario de España, gracias a los monasterios de Guadalupe, Alcántara y Yuste, que sacaron partido a los alimentos procedentes del Nuevo Mundo. Los tres monasterios fueron verdaderos núcleos del saber... y de la gastronomía. Los hijos del Descubrimiento, llámense patatas, tomates o pimientos, no sólo paliarían hambrunas en Europa, sino que dieron a la cocina un nuevo gusto del que hoy sería muy difícil prescindir, tal y como quedó de manifiesto en las jornadas gastronómicas De la cocina monacal a la cocina de fusión celebradas en el monasterio de Guadalupe, con motivo del Año Jubilar 2007. Expertos de España y América valoraron la importancia de ambas cocinas, así como de la despensa que crearon S y de la oferta gourmet que hoy tenemos gracias a esos productos. El descubrimiento de América fue para la cocina española y europea un hecho de lo más relevante, porque con él llegaron ingredientes nuevos que se convirtieron en esenciales en nuestra alimentación y crearon, sin saberlo, esa nueva tendencia que cinco siglos más tarde se denominó cocina de fusión, hoy tan en auge. En este papel de la fusión culinaria, Guadalupe fue durante siglos ejemplo de cocina avanzada, además de centro espiritual e intelectual, y todo, gracias a la sabia gestión de los jerónimos y más tarde de los franciscanos, que desarrollaron y expandieron una gran labor. que ha pervivido hasta hoy. Si Hernán Cortés, Pizarro, Núñez de Balboa o Valdivia fueron extremeños y conquistaron para España aquellas tierras, los entonces frailes También hablamos de un viaje de ida y vuelta. La cocina española pervivió en América gracias a la labor monacal, pero nos interesa tal vez más la labor de Guadalupe, donde se plantaron los primeros tomates y pimientos venidos de América, y donde se molió el primer pimentón, la única especia traída a España desde el Nuevo Mundo. No hay que olvidar El pimentón- -única especia, junto a la vainilla, que trajo Colón de las Indias -y el tomate cambiaron la cocina. La tortilla de patatas se cuajó a finales del XIX en Navarra Fray Juan Fraile y cocinero Fray Juan Luis Barrera fue y sigue siendo una autoridad en la cocina monacal. Así lo atestiguan sus 45 años como chef del monasterio y la hospedería de Guadalupe, dando algunos días aliento espiritual y material hasta a mil personas. Transformó la hostelería y en ella dio cobijo a reyes, príncipes, gobernantes y al Papa Juan Pablo II. Aseguró ser un cocinero muy caro, para guisar necesito buen producto y nos dejó asombrados cuando señaló que, bien conservados en cámara, (antes no había neveras) los huevos le duraban bien hasta un año. El primer pimentón se molió en el monasterio de Guadalupe