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4 OPINIÓN SÁBADO 6 s 10 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro ECUADOR, ALINEADO CON EL POPULISMO L populismo sigue ganando adeptos entre los gobiernos iberoamericanos. Ahora le toca el turno a Ecuador, donde el referéndum de reforma constitucional celebrado el pasado domingo ha dado alas a Rafael Correa para afrontar una cambio político de calado en el país. El abrumador apoyo obtenido para promover la convocatoria de una Asamblea Constituyente ha llevado al máximo dirigente ecuatoriano a interpretar el sentir de las urnas como un respaldo a su proyecto personal de refundación de la República. De hecho, ayer comenzó a caldear el ambiente dibujando un horizonte político inquietante, y no sólo porque el diapasón de su oratoria caudillista haya subido tanto que recuerda a Hugo Chávez, sino porque su planteamiento de reforma de la Constitución de 1988 ya no oculta que quiere basarla en coordenadas que lo alinean claramente con la estrategia populista diseñada por el líder venezolano. Es cierto que Correa ganó las elecciones presidenciales del pasado mes de enero con un lema que pedía Refundar la República Pero entre este objetivo y elaborar una constitución que materialice sus sueños de edificar un socialismo del siglo XXI hay una distancia cualitativa esencial: la que separa una democracia de un régimen populista. Esta distancia es la que ahora parece dispuesto a salvar, arropado por la plataforma política que lidera: Proyecto País. Envalentonado con el desenlace del referendo, el paso siguiente en su agenda será que la Asamblea Constituyente que elabore la nueva Constitución legitime un gobierno presidencialista reforzado que atribuya a Correa la práctica totalidad de los poderes del estado, asfixiando así el pluripartidismo y, con él, el sistema de garantías formales típico de las democracias. Divididos los partidos de la oposición y estigmatizados sus líderes por los vicios típicos de buena parte de las elites iberoamericanas, el margen de maniobra que les resta para impedir el éxito de Correa es bastante escaso. Sobre todo si éste, como sucede en estos momentos, sabe utilizar demagógicamente el viento favorable provocado por el referéndum y trata de ganarse los apoyos populares que necesita para pilotar el cambio de régimen de acuerdo con sus planes. Así es como deben entenderse, por ejemplo, las medidas que promoverá con respecto al petróleo ecuatoriano, y que supondrán la incautación, por decreto, del 99 por ciento de los beneficios extraordinarios que genere a las compañías extranjeras su venta y, por otro, obligándolas a renegociar las concesiones que disfrutan en el país. De este modo, todo parece indicar que el club de los populistas iberoamericanos sumará en breve un nuevo socio a sus filas. La pesadilla crece y, con ella, los efectos de un suma y sigue desestabilizador que contribuirá a que el panorama de la región se ensombrezca un poco más. No corren buenos tiempos para la democracia en Iberoamérica. ¿Tendrá algo que ver la ausencia de liderazgo de nuestro país en la zona? E DE PRONTO, BATASUNA ES ETA A operación policial contra la cúpula de Batasuna, que ha supuesto la detención de una veintena de sus dirigentes, ha generado sentimientos y opiniones contradictorias en la opinión pública, pues al mismo tiempo que se reconoce su plena legalidad y justificación, no puede evitarse la percepción de que es una iniciativa que llega tarde. Por tanto, esta iniciativa del juez Garzón no debe verse inmersa en polémicas de técnica jurídica, porque, como señaló oportunamente el secretario general del PP, no hay motivos para dudar de la fundamentación jurídica de estas detenciones, pronunciamiento que demuestra que sólo el PP es un aliado seguro del Gobierno para derrotar al terrorismo. La integración de Batasuna en ETA está confirmada judicialmente por la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo. Por esa razón, los partidos que sucesivamente han protagonizado el frente político de ETA fueron ilegalizados en aplicación de la ley de Partidos Políticos y suspendidos cautelarmente, al amparo del Código Penal. Ahora deben extraerse todas las consecuencias de una operación que debe inaugurar una nueva etapa en la lucha antiterrorista, pero para lograr la derrota incondicional de ETA y no para forzarla a negociar nuevamente. La medida de este cambio de política antiterrorista, es decir, de esta incipiente rectificación del Gobierno, vendrá dada por la determinación con la que actúe contra todos los frentes políticos que ETA ha podido reorganizar durante la negociación con el Ejecutivo. Las ilegalizaciones- -ya tardías y poco eficaces- -de ANV y el PCTV no deben esperar más a la conveniencia preelectoral del Gobierno. En este sentido, una lección de esta gran operación contra el entramado de ETA es que, en efecto, el Gobierno ha malgastado tres años cruciales para derrotar a los terroristas, porque las imputaciones que ayer llevaron a la cárcel a más de veinte batasunos podían haberse formulado desde que, en diciembre de 2004, Arnaldo Otegi anunciara en el velódromo de Anoeta la propuesta de negociación al Gobierno. Si legalmente la detención en masa de los dirigentes de Batasuna es una buena noticia, políticamente se trata de una L prueba irrefutable del oportunismo con el que se ha conducido el Gobierno desde el inicio de la legislatura, reforzado, por lamentable que resulte afirmarlo, por decisiones judiciales que, como la que alumbró la teoría de una Izquierda Abertzale libre de cualquier infección terrorista, daban cobertura a los propósitos negociadores del Ejecutivo. Siempre reprochó el Gobierno al PP que utilizara el terrorismo en su campaña política, pero tal reproche ahora se vuelve contra el Ejecutivo. Los detenidos nunca han dejado de ser integrantes o colaboradores de ETA. No empezaron a serlo cuando hace poco más de veinticuatro horas se reunían en Segura (Guipúzcoa) localidad donde se practicaron las detenciones; ni dejaron de serlo cuando el PSOE llegó al poder y puso en marcha una irresponsable campaña de rehabilitación de Batasuna para poder negociar abiertamente con ETA. Bienvenido sea este reencuentro del Gobierno de Zapatero con la legalidad, porque es lo que le pedía la mayoría de los españoles y también el PP a cuyos dirigentes, sin embargo, se les lanzaron las más brutales acusaciones por instar la aplicación de la ley en los mismos términos que se reflejan en la decisión de Garzón. Tampoco debe olvidarse el linchamiento al que fue sometido el juez Grande- Marlaska, quien mantuvo la dignidad del Estado de Derecho en la lucha antiterrorista mientras era acusado por los socialistas de estar más cerca de los intereses del PP cada vez que citaba a declarar a Otegi o a Olano. Tampoco Batasuna se ha hecho terrorista de la noche del 4 a la mañana del 5 de octubre de 2007 por reunirse para preparar, supuestamente, la renovación de su cúpula. Ya era terrorista, porque así está declarado judicialmente, cuando negociaba con el PSE desde 2002, cuando el presidente del Gobierno dijo de Otegi que era un hombre de paz o cuando los socialistas proclamaron a Batasuna como interlocutora necesaria. Aparte de rectificación, también es necesario un acto de humildad por parte del Gobierno para reconocer el grave error que cometió al hipotecar la acción de la justicia para facilitar la negociación con ETA. Además, permitiría restaurar el consenso antiterrorista con el Partido Popular, que sería la peor noticia que podrían recibir los etarras. IMPECABLE AZNAR España le conviene la Monarquía José María Aznar habló así de alto y de claro en un acto reciente de la fundación FAES, expresando de forma inequívoca su posición como ex presidente del Gobierno. A juicio de Aznar, sobran los motivos para agradecer a Su Majestad El Rey la tarea realizada durante estos años y para desear que siga desempeñando en el futuro su papel como garante de la estabilidad, el progreso y la convivencia. Palabras impecables y oportunas que se suman a otras opiniones expresadas en los últimos días para contrarrestar la campaña antimonárquica que, desde diferentes sectores pero con un objetivo común, pretendesocavar los fundamentos delaEspañaconstitucional. El ex presidente juzgó además con especial dureza a quienes, en un alarde de frivolidad seinhiben de su deber en la defensa de la Corona, una alusión directa a la tibia reacción de Rodríguez Zapatero ante unas circunstancias que exigen un apoyo explícito a la figura de Don Juan Carlos. En tiempos de crisis nacional, Aznar ha sabido estar a la altura de las circunstancias, comocabe exigir en elmomentoactuala los grandes líderes políticos de la España democrática. YaMariano Rajoy había expresado sin matices la posición del PP ante esta ofensiva, en la que confluyen los radicales de uno y otro signo, de modo que el centro- derecha deja bien clara su postura en A contraste con el irritante silencio o la calculada ambigüedad de otros. Quienes han pretendido crear confusión en base a rumores exagerados sobre las relaciones entre el Monarca y el ex presidente del Gobierno se encuentran ahora con una respuesta fulminante. Es una buena lección para esos pescadores en río revuelto, siempre dispuestos a sembrar la discordia al servicio de sus fines particulares. Aznar puso de relieve que la Corona, símbolo de la unidad de la nación, estuvo desde el primer día al frente de ese gran proyecto nacional que fue la Transición. Estos dos elementos, el Rey como motor del cambio y como garante de la unidad nacional, son precisamente las razones que explican la campaña contra la institución que simboliza el éxito de la España constitucional. Aznar ha acertado de lleno al hacer pública su opinión en esta hora tan confusa de la vida española. En una democracia constitucional, la figura de los ex presidentes del Gobierno juega un papel institucional, sin perjuicio de los puntos de vista propios de su partido político. Aznar habló en el mejor momento y en el lugar oportuno, haciendo llegar a la opinión pública un mensaje inequívoco que merece el elogio de los ciudadanos prudentes. Ojalá se pudiera decir lo mismo de algunos otros líderes políticos.