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ABC MIÉRCOLES 3 s 10 s 2007 INTERNACIONAL 35 Los talibanes responden a la oferta de diálogo de Karzai con otros 12 muertos El ataque kamikaze contra un autobús militar en Kabul se cobra la vida de seis soldados y seis civiles, entre éstos dos niños M. AYESTARAN ENVIADO ESPECIAL KABUL. Al menos doce personas perdieron la vida y otras quince resultaron heridas tras el ataque de un kamikaze contra un autobús de la Policía en un barrio a las afueras de Kabul. El portavoz del Ministerio del Interior, Zemarai Bashari, confirmó que la explosión causó la muerte a seis agentes que viajaban en el vehículo y a seis civiles, entre ellos dos niños, que se encontraban en el lugar del atentado. Es el segundo ataque de estas características que los talibanes- -que inmediatamente reivindicaron la autoría de la acción- -llevan a cabo en la capital en los últimos cuatro días. El pasado sábado, un suicida disfrazado de soldado se inmoló en el interior de un autobús militar y mató a treinta personas. Después del incidente, el presidente Hamid Karzai realizó un discurso de condena en el que realizó una sorprendente oferta de diálogo a los talibanes a cambio de paz. El dirigente se dirigió al líder fundamentalista como hermano mulá Omar e, incluso, ofreció ministerios a sus hombres para que dejaran de actuar. La respuesta talibán llegó, primero, por medio de un comunicado en el que exigían la retirada de las tropas extranjeras como condición previa a cualquier acercamiento. La segunda respuesta se produjo a primera hora de la mañana con el ataque suicida. El mensaje es claro. La oferta de diálogo de Karzai ha sembrado el desconcierto en Afganistán. El hasta ahora discurso firme del dirigente contra el terrorismo ha dado un giro de noventa grados tras su entrevista con George W Bush durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. Se trata de un gesto político, el presidente tiene que mostrar a su pueblo que quiere dar pasos hacia la paz, pero sabe perfectamente que con los talibanes no se puede negociar, sobre todo porque no hay un interlocutor válido. Son decenas de grupos que operan bajo sus propios intereses y ni siquiera el mulá Omar puede unirles señala Sabed Sami Sadat, responsable del Programa de Estabilización de Afganistán. Este organismo del Ministerio de Defensa es el encargado de expandir la presencia del Gobierno central a lo largo de las 34 provincias y 365 distritos del país. Su tarea no es nada sencilla, especialmente en la zona sur, donde los talibanes han establecido una auténtica administración paralela. La voz de Kabul apenas se escucha en las capitales de provincia. Hay zonas a las que no podemos ir ni con doscientos escoltas. Resulta imposible construir sin el permiso talibán, y ellos sólo autorizan proyectos como mezquitas, canales y clínicas. Nada más lamenta Sadat, quien piensa que seis años después del colapso del régimen islamista radical, Afganistán vuelve a estar en guerra Tras la experiencia con los antiguos señores de la guerra de la lucha contra los soviéticos, que actualmente ocupan cargos de diputados y carteras ministeriales, desde el Programa de Estabilización de Afganis- Maniobra presidencial tán consideran que la táctica planteada por Karzai consistiría en intentar llevar a cabo la misma maniobra con los grandes comandantes talibanes en un momento en el que la presencia de los terroristas se siente más cercana que nunca a la capital. Según fuentes policiales de Kabul, en la carretera que va a Kandahar, al este de la ciudad, no hay que recorrer ni cinco kilómetros para encontrarse con los primeros controles talibanes ABC. es Vídeo sobre el atentado en Afganistán en abc. es internacional Los talibanes atacaron ayer el segundo autobús militar en Kabul en sólo tres días AFP Gesto político Musharraf amnistía a Bhutto para asegurarse la reelección en Pakistán F. DE A. MADRID. La política en el principal valedor musulmán de Occidente en la lucha contra Al Qaida y los talibanes se acelera por momentos. El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, decidió retirar ayer todos los cargos por corrupción contra su rival Benazir Bhutto, actualmente en el exilio, para asegurarse la presencia de sus parlamentarios en la votación del próximo sábado. El día 6, las dos cámaras del Parlamento nacional y las cuatro Asambleas provinciales deben reelegir a Musharraf como presidente por otro mandato de cinco años, antes de disolverse para preparar las legislativas del mes de enero. Horas antes del anuncio de la amnistía de Benazir Bhutto, ex primer ministro de Pakistán en dos periodos (1988- 1990, 1993- 1997) 85 de los 342 parlamentarios de la Cámara baja pertenecientes a una coalición opositora anunciaron su decisión de abandonar el Parlamento para boicotear la elección. La formación de la señora Bhutto, el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP) el más importante de la oposición a Musharraf, no ha tomado aún una decisión al respecto. Se calcula que la amnistía de su líder actuará como estímulo para que sus señorías no abandonen el hemiciclo, aunque incluso sin esos votos el general tiene asegurada la mayoría. No obstante, todos los analistas sugieren que la ausencia del PPP subrayaría la falta de legitimidad de la reelección de Musharraf. El presidente confirmó además que abandonará la jefatura del Ejército después de ser reelegido- -y no antes, como exige la oposición y la letra de la Constitución- y anunció que su sustituto al frente de las Fuerzas Armadas paquistaníes será el jefe de la Inteligencia militar, el general Kiyani, fiel entre los fieles y bien conocido en el Pentágono. No hubo detalles sobre el resto de las condiciones impuestas por Bhutto para pactar una alianza con Musharraf: levantamiento de la prohibición de un tercer mandato como primer ministro y recorte de los poderes presidenciales. La parte del león será negociada con Bhutto cuando vuelva del exilio, en principio el día 18. En los cálculos políticos de Musharraf no figura en cambio el aumento de la bronca en las filas de la oposición, la rebelión de abogados y de jueces, y la audacia en aumento del terrorismo islamista.