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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 3 s 10 s 2007 ABC AD LIBITUM UN ESLOGAN EQUIVOCADO SEGURAN los voceros del PP que España está en una gravísima encrucijada histórica No les falta razón. José Luis Rodríguez Zapatero, que asienta su mandato sobre forzados apoyos nacionalistas, salta de la ocurrencia al chascarrillo sin mayor propósito que el de mantenerse en el poder, sin enjundia ni proyecto. En consecuencia lógica, se han desmandado las fuerzas separatistas que tratan de, saltando sobre la Constitución, convertir España en una colección de diecisiete fascículos encuadernables, pero ni tan siquiera necesariamente encuadernados. Ante tan alarmante M. MARTÍN situación piensan los resFERRAND ponsables del Partido Popular, en donde muchas veces parece que se les ha apagado la luz, que es bueno y oportuno oponerse al desmán nacionalista. Aceptando la intención, que es buena sin duda alguna, hay que ponerle reparos al método. La campaña que perpetra el PP para fortalecer la unidad nacional tiene un eslogan- Somos España -que parece invitar a lo contrario de lo que se pretende. ¿Quiénes somos España? Aunque abunden los que quieren dejar de ser españoles, todos lo somos. Los más radicales militantes del crecientemente centrífugo PNV o los díscolos y groseros integrantes de ERC, por proponer entre otros muchos dos ejemplos bien significativos, son españoles. Es más, típica y rotundamente españoles. En ese infantil y no bien meditado Somos España con el que los estrategas del PP, como quien trata de curar un cáncer con una aspirina, quieren remediar la enfermedad nacional que nos aflige, hay mucho de excluyente. Es la imagen secular del separatismo que se trata de combatir y, por ello mismo, puede servirle de incentivo y razón a quienes, en lastimoso ejercicio de deslealtad constitucional, tratan de usar el fundamento legal que les llevó al poder, y en él les mantiene, como herramienta para cortar sus amarras con el Estado o, peor todavía, hacerles de quita y pon, según convenga en cada caso, para dar menos y recibir más. Parece que Mariano Rajoy aprovechará hoy la habitual sesión de control al Gobierno que marca la liturgia de los miércoles en el Congreso para afearle al presidente su irresponsable y consentidora actitud ante la ofensiva separatista con la que, algunos, tratan de preparar las próximas legislativas. Estará en su papel de monopolista de la oposición si así lo hace; pero, en su condición simultánea de aspirante a presidir el Gobierno del Reino de España, debiera exigir mayor talento y finura en las acciones de sus más directos colaboradores. Todos somos España, incluidos los militantes del PP y sin excluir a nadie, por díscola que sea su actitud para cesar en el censo nacional e inaugurar uno nuevo. Aunque algunos sufran con ello, ser separatista es una forma- -muy poco original, por cierto- -de ser español. VISTO Y NO VISTO EN MADRID SE ESTÁ COCIENDO UN RABO só su brindis inmortal: ¡A Bu, a la señora de Bu y al Buvacas gordas, toros flacos. Es una ley sociológisito chico! Y lo que luego, según Bergamín, para los ca que los sociólogos no logran entender: la intufranceses empezó con la torre Eiffel, empezaría para los yó Ortega cuando dijo que nuestra historia no españoles con Don Tancredo. se entendería sin los toros. Y es que al español, en cuan- -Francia tiene un papel fundamental en la idea unito pilla dinero de bolsillo, le encanta irse a los toros a alversal de la Fiesta. ternar. Una vez en la plaza, para celebrarlo, se mata a peEso ha dicho el sociólogo de cabecera de Sarkozy, Piedir orejas y, si la señora que lo acompaña se pone de anrre Giacometti, cuyo cartel ideal para 2008, el año del ratojo, rabos. bo en Madrid, lo componen, primero, y muy El rabo, pues, es un estado de ánimo. Ya lo dipor delante José Tomás (el sociólogo abreva, jo Félix Rodríguez de la Fuente: Si el ser humacomo es natural, en las páginas taurinas de Le no estuviese provisto de rabo, podríamos conoMonde y Liberation y luego, El Juli y El Cid. cernos mejor y saber la disposición anímica de Para redondear el cartel, debería proponer los nuestros semejantes, según su posición: si lacio, toros de más respeto, que son los victorinos, y tranquilidad; si erecto, agresividad. ¿Será el raasí, el que más naturales pegase, capador. Hombo una reminiscencia caníbal, como el beso? bre, si el gobierno de Aguirre pusiera los toros y Yo creo que un rabo tiene algo de indicador el gobierno de Sarkozy los toreros... ¡menuda goeconómico. En ese sentido, los rabos de Madrid IGNACIO RUIZ yesca del Bicentenario de la Independencia salserían como los cometas, que aparecen cada tanQUINTANO dría! Mas no nos caerá esa breva, porque lo que tas décadas para anunciar catástrofes. El rabo nos tiene que caer es un rabo, pero no de toro victorino, de Palomo Linares fue el fogonazo de magnesio al bosino de buey Kobe, raza más sometible a la caricatura om económico de Fabián Estapé, y el rabo de José Todel quietismo, que el quietismo- sed de espacio, hammás, que es ese rabo que ya se está viendo venir, será el bre de muerte -también es un invento español. Hoy no fogonazo de magnesio al boom económico de Pedro hay empresario ni presidente ni veterinario ni tendido Solbes, el ministro tancredizado que en cuatro años sóni Miguelín que se oponga al destino manifiesto de deslo ha abierto la boca para decir que el aznarismo dejó la rabar a un buey Kobe en Madrid. Un rabo al carisma, despensa vacía, y si lo que quisiera decir es que con el azque nunca es lo que uno tenga, sino lo que los demás le narismo menguaron los chorizos, tampoco le faltaría quieran dar. razón al ministro tancredizado, que habla de despensas- ¿Quién tiene razón- -preguntó Bergamín- el tocomo si fuera Joaquín Costa, para quien España no era rero que burla al toro con una maravillosa, exacta, mamás que una proyección de Europa sobre un lienzo: temática precisión de un perfecto juego de movimien- -Soy la sombra de un lacayo con la sombra de un cetos, con una dinámica actividad ajustada, armoniosa, pillo cepillando la sombra de una carroza. o, por el contrario, el Don Tancredo inmóvil, fijo, que El español, para desasombrarse necesita pararse concentra todo su afán humano, desde el temblor, el esen París. Costa se paró pensionado por la Diputación de tremecimiento del miedo inmediato, hasta el del mismíHuesca, y a orillas del Sena cogió la perra de la escuela simo temor de Dios, para poder estarse quieto? ¿Quién y la despensa. Cúchares se paró invitado por la emperatiene razón, el torero Don Juan Tenorio o la tancredizatriz Eugenia, organizadora de la corrida parisina, y anda estatua del Comendador que lo mata? te el palco imperial, ocupado por el emperador, la emperatriz y el heredero- -un niño- observando que a todo Pero la gente no quiere razones; la gente quiere el mundo se le llamaba vous que él oía Bu improvirabos. A A