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Martes 2 de Octubre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.529. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. COSAS MíAS Edurne Uriarte RADICALISMO USA A extrema izquierda más poderosa no está en Europa sino en las universidades de Estados Unidos. Me lo dijo hace tiempo el politólogo estadounidense Seymour M. Lipset. Por eso es poco probable que el rector de la universidad de Columbia, Lee Bollinger, se vea presionado para dimitir y sí tuvo que hacerlo hace unos meses, sin embargo, su colega de Harvard, Larry Summers. A Summers se le ocurrió afirmar en una conferencia que una de las hipótesis que puede explicar el menor número de mujeres en la ingeniería y en las matemáticas es la de sus menores aptitudes innatas para esas áreas. El biologismo de la diferencia está de moda en los núcleos progresistas, pero Summers mencionó el biologismo políticamente incorrecto y cavó su tumba como rector. La izquierda universitaria, la misma que consume libros sobre el supuesto pacifismo genético de las mujeres y otras diferencias biológicas que sí le gustan, lo crucificó. A Lee Bollinger no se le ocurrió una hipótesis. Se le ha ocurrido un hecho que es invitar a su campus al presidente de un país, Irán, que detiene una media de 150 mujeres al día por no cubrirse en público, que las discrimina en las leyes y hasta les prohíbe cantar. Que castiga con la pena de muerte a los homosexuales. Un presidente que niega el Holocausto y que afirmó en 2005 que había que borrar del mapa a Israel. A día de hoy, Bollinger aún no ha dimitido. En los campus USA, lo suyo, los honores académicos a un enemigo de las libertades y de la igualdad, se considera libertad de expresión. Lo de Summers, un desconocimiento de la libertad de expresión según la extrema izquierda. L Huston Hu Riley, muestra la foto que Robert Capa le hizo durante su desembarco en Normandía KEN LAMBERT THE SEATTLE TIMES Encontrar al soldado Riley Huston Hu Riley ha salido de un anonimato de más de 60 años. Robert Capa le fotografió el 6 de junio de 1944 en las playas de Normandía. La instantánea del desembarco fue un símbolo sin nombre. Hasta ahora POR ANNA GRAU ce este aquí recuerda Huston Hu Riley, de 86 años de edad. Más de sesenta años después, ya está claro que Riley era aquel soldado cuya cara borrosa apenas se distingue en la foto. Casi todas las 108 fotos que Capa echó ese día se ven borrosas, no tanto por la agitación con que fueron hechas, como por problemas con la emulsión en un revelado muy precipitado. Pero ni eso engañó a la madre de Riley, cuando vio la portada de la revista Life. ¡Es mi hijo, es mi Huston! se emocionó, reconociéndole sin dudar. Al mismo interesado le costó un poco más, aunque en cambio su recuerdo de Capa se mantiene incólume. Todavía se acuerda de cómo Capa permaneció un rato a su lado, quizás sin darse cuenta de que estaba herido: cuatro balas habían entrado en su cuerpo y dos seguían dentro de él. Alguna sigue todavía. En el momento, las heridas fueron lo bastante graves como para forzar su evacuación a Inglaterra. Un mes después volvía a entrar en combate. Sería herido una vez más antes de volver a casa. El trabajo de Capa sigue conmocionando la imaginación y no hace mucho inspiró el arranque de la película de Steven Spielberg, Salvar al soldado Ryan que precisamente empieza con el desembarco en la playa de Omaha aquel 6 de junio de 1944. En la película está todo lo que el fotógrafo sintió o presintió: la muchedumbre de cuerpos simultáneamente valientes y asustados debatiéndose en el agua bajo una sobrecogedora lluvia de balas, la tierra a la vez un refugio y la peor amenaza, la lucha que no admite huida, la historia de la que sólo se puede salir hacia adelante. Al final, el soldado Riley, de la Compañía F, Segundo Batallón, 16 Regimiento y Primera División de Infantería, ha sobrevivido al fotógrafo que le inmortalizó y también a un tal Edward Regan, entrevistado por Life en 1984, cuando se cumplían cuarenta años del desembarco. Regan pretendía ser el soldado de la foto. Pero un estudio universitario demostró que había desembarcado a por lo menos dos millas de distancia de donde se encontraba Capa. S i tu foto no es lo bastante buena, es porque tú no estabas lo suficientemente cerca decía el fotógrafo de guerra más famoso de todos los tiempos, Robert Capa. Tan cerca estaba él el día del desembarco aliado en Normandía, que incluso ayudó a algunos de los soldados que llegaban a nado a incorporarse, no sin antes sacarle las icónicas fotos que darían la vuelta al mundo. Un hombre me ayudó a levantarme, entonces vi la cámara colgada de su cuello y dije, qué demonios ha-