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76 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 2 s 10 s 2007 ABC TEATRO Seis lecciones de baile en seis semanas Autor: Richard Alfieri. Dirección: Tamzin Townsend. Escenografía y vestuario: Rafael Garrigós. Iluminación: J. Manuel Guerra. Coreografía: Emilio Lorente. Intérpretes: Lola Herrera y Juanjo Artero. Lugar: Teatro Marquina. Madrid. Cultura dedicará un 22,3 del presupuesto de 2008 al apoyo a los creadores S. GAVIÑA MADRID. El apoyo a los creadores, el estímulo a la lectura y la creación de espacios culturales son las tres líneas sobre las que se vertebra el presupuesto del Ministerio de Cultura para 2008, que asciende a 874 millones de euros- -un 5,2 más que el ejercio anterior- -y que contemplan por primera vez una partida- -por la cantidad de 300.000 euros- -dedicada a compensar a los autores por el préstamo bibliotecario en las bibliotecas públicas. Museos y Patrimonio. Es el apartado que se lleva la mayor parte de la tarta presupuestaria, con un 37 (258,9 millones de euros) Destacan el museo del Prado, con 44,5 millones, lo que supone un incremento 9,6 para afrontar con recursos suficientes- -medios humanos y materiales- -su ampliación explicó ayer el ministro de Cultura, César Antonio Molina; y el Reina Sofía, con un presupuesto de 58,3 millones, un 4,8 más respecto de 2007. Cultura destinará 65,3 millones a la conservación y protección del Patrimonio Histórico. Archivos y bibliotecas. (22 del presupuesto) Contará con 167,6 millones de euros, que destinará para la contrucción de nuevas bibliotecas del Estado (Ceuta, Burgos, Segovia) y archivos (Guadalajara, Huelva. León, Zaragoza) El apartado de los creadores, con 262,5 millones de euros (un 12,9 más que en 2007) se desglosa en: Cine (12 Contará con 104,8 millones, de los que 85 millones están destinados al Fondo de Protección a la Cinematografía (18 millones más que en 2007, que se invertirán en la puesta en marcha de la nueva Ley del Cine) Molina se refirió también al Centro de Artes Visuales, que espera funcione en tres años y que tendrá un coste aproximado de 4 millones de euros, frente a los 20 millones que costará el Centro de Conservación de la Filmoteca. Teatro, música y danza (18 El teatro contará con 46,9 millones; y la danza y la música, con 110,4 millones. Se incluye, por primera, vez una dotación- -de 3,5 millones- -para fomentar la creación de espacios escénicos de nueva generación por las empresas teatrales. Cooperación y difusión contará con un 6 del presupuesto. Molina comparecerá mañana en el Congreso para hablar del Archivo de Salamanca, y el jueves para defender el proyecto de la Ley del Cine. Mira quién baila JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN La mecánica de choque de las extrañas parejas da mucho juego en el cine y el teatro con su sucesión de posturas antagónicas, discusiones, enfrentamientos y, finalmente, complicidad. Es la estructura de, por ejemplo, Paseando a miss Daisy con la que guarda más de un punto de contacto esta pieza de Alfieri. Si aquella narra la relación, primero laboral y luego amistosa, de una anciana dama sureña y su chófer negro, Seis lecciones de baile en seis semanas coloca frente a frente a la aparentemente rancia viuda de un predicador y a un profesor de baile gay. La primera, a la que le gusta mucho bailar y quiere ahuyentar el fantasma de la soledad, contrata lo que promete el título: un curso de seis lecciones de baile en seis semanas. Tras un primer encuentro explosivo con el lenguaraz docente que no hace augurar futuras cordialidades, la danza, las mentiras, las confidencias luego, sirven de base a entrañables vínculos de afecto. Todas las relaciones se basan en algo y la nuestra se basa en eso: mentir y pelear asegura Michael, el profesor. Me alegra que pienses así replica Lily, la alumna. Y así, entre peleas animadas por números de baile, sucesivas revelaciones sobre detalles de las respectivas vidas, encuentros y desencuentros servidos en una sucesión de diálogos vivaces y afilados, culmina Richard Alfieri una muy agradable comedia cuyos protagonistas, tan distintos y, finalmente, tan próximos, entienden que aceptar y comprender al otro es el camino ideal para aceptar y comprenderse a sí mismos. Hay, digamos, un equilibrado reparto de ingredientes agridulces y unas dosis de melodrama para sedimentar un guiso apetecible. La dirección de Tamzin Townsend es limpia, casi transparente en su eficacia y naturalidad; cuenta con un hermosa escenografía de Rafel Garrigós, muy bien iluminada por José Manuel Guerra, y con dos instrumentos afinadísimos: una magistral Lola Herrera, estupenda en tonos, grados y matices, y un sólido Juanjo Artero que, felizmente, se aleja del tópico del homosexual de florido plumero. María Pagés, fotografiada por Ouka Lele ABC Nunca he querido ser transgresora María PagéssCoreógrafa y bailaora Sevilla es el título del espectáculo que María Pagés lleva ahora en sus baúles, y con el que hoy desembarcará en la Zarzuela. La artista vuelve a hilar los bailes flamencos con músicas heterodoxas como las de Shostakovich, Gardel o Domenico Modugno JULIO BRAVO MADRID. Cuando llegó a Madrid, todavía adolescente, a María Pagés le apodaban Sevilla No es extraño que, con el tiempo, haya querido rendir homenaje a la ciudad que la vio nacer y a sus gentes. Pero esta coreografía no sólo ha supuesto un regreso a su infancia- es muy importante no perder las raíces sino también una terapia que le ha ayudado a alivarle el dolor por la pérdida, hace unos meses, de su marido. En el baile ha encontrado, confiesa, un refugio y un motivo de esperanza para mi vida Hoy lleva su Sevilla al teatro de la Zarzuela, un teatro donde tenía muchas ganas de trabajar con su compañía, y donde estará hasta el 13 de octubre. -Hablo de la Sevilla en la que yo creo, y que es muy clásica, porque los sevillanos somos muy clásicos: los mismos rituales, las mismas ceremonias año tras año; rituales, además, de una gran teatralidad. Y vuelvo también a mis recuerdos. Los caracoles que bailo son los que yo aprendí de pequeña. -Mi origen es como bailaora. Y no lo voy a dejar. Necesito el baile para crear y para vivir. Pero la creación es mi motor. Y en esta obra he avanzado, porque mis creaciones estaban tamizadas por el filtro de mi propia interpretación, pero ya no ocurre tanto. ¿Se siente más coreógrafa que bailaora? ¿Es su trabajo más ambicioso hasta ahora? -Es el de mayor formato de los que he hecho con mi compañía. Cuento con dieciséis bailaores. -En Sevilla baila un poema de José Saramago, Ergo uma rosa ya bailó sólo sobre el texto, pero ahora utiliza la música que le puso Luis Pastor... -Vuelve a recurrir a músicas que, en principio, no tienen nada que ver con el flamenco. ¿Cuando oye una música la oye ya en clave flamenca? ¿Qué Sevilla presenta en el espectáculo? -Cuando escucho una música que me gusta la imagino bailando. Es como una traducción simultánea; la oigo y enseguida le pongo pasos en mi imaginación. Y me puede pasar igual con unas alegrías que con un vals de Shostakovich. Hoy en día la música te llega de todas partes; está en el aire. No es como antes, que tenías que ir a buscarla. Pero yo nunca he querido ser transgresora. Sale de manera natural. ¿El flamenco lo admite todo? -No, no se puede bailar todo en clave flamenca. Y luego está la personalidad de cada uno. A mí me resultaría muy difícil, por ejemplo, hacer un encargo. -Hace un tiempo, José Saramago me invitó a la inauguración de su Biblioteca. Fue algo muy emocionante, y me sentí una privilegiada de poder vivir aquel momento en compañía de mucha gente a la que admiro. Allí bailé de nuevo el poema y escuché la versión que había escrito Luis Pastor. Me pareció que podía ser muy hermoso, y con la voz de una de mis cantaoras, Ana Ramón, es una verdadera delicia. Poder bailar este poema es uno de los grandes regalos que me ha dado la vida. Estamos en un momento en que la economía prima por encima de todo; incluso las guerras tienen su origen en lo económico. Y estamos descuidando la parte emocional del ser humano. Más información sobre la artista: http: www. mariapages. com