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ABC MARTES 2 s 10 s 2007 INTERNACIONAL 35 Extraña muerte de una pasajera detenida tras un ataque de ira Según la Policía, se ahogó con sus esposas en la cárcel del aeropuerto de Arizona s Estalló de cólera por perder un vuelo ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Carol Anne Gotbaum, de 45 años, casada y madre maravillosa de sus tres hijos, según la defensora de la ciudad de Nueva York (que es su suegra) ha tenido una muerte tan absurda que la Policía está investigando a la Policía para comprobar si es cierta la versión oficial: que la mujer se ahogó ella misma al intentar liberarse de las esposas que llevaba puestas, dentro de un calabozo en el aeropuerto internacional de Phoenix, en Arizona. ¿Cómo había ido a parar allí? Parece que a Carol Anne Gotbaum se le denegó el embarque en un avión de US Airways, según la versión oficial- -de nuevo- -porque ella había llegado tarde. Algunos blogs de internet donde se comenta el caso sugieren que la mujer podría haber perdido el vuelo, o la paciencia, por los inacabables controles de seguridad a que son sometidos todos los viajeros aéreos en los Estados Unidos. Esto último explicaría la primera paradoja de la versión oficial: por qué una mujer maravillosa dulce buena madre y buena esposa todo ello dicho por su suegra, pierde los papeles en un aeropuerto hasta el punto de que haya que detenerla. Los policías dicen que Carol Anne Gotbaum chilló, forcejeó y pataleó. ¡No soy una terrorista, soy una madre enferma! habría gritado en el colmo de un ataque de cólera, mientras se la llevaban detenida al calabozo. Dicen que ahí siguió gritando sola un buen rato, hasta que dejó de oírse su voz. Entonces los policías se asomaron a ver qué pasaba, y la encontraron inconsciente. Intentaron reanimarla y no se pudo. Ellos están convencidos de que se ahorcó sin querer a sí misma, dicen, cuando luchaba denodadamente por quitarse las esposas. La historia es tan espeluznante, incluso en Estados Unidos, que no es extraño que todo el país esté pendiente de la autopsia. Y de las respuestas a unas cuantas preguntas: ¿qué pasó exactamente en aquel calabozo del aeropuerto de Phoenix? ¿Realmente era necesario encerrar ahí a una madre de familia furiosa? Una vez encerrada ahí, ¿para qué se necesitaban puestas las esposas? ¿Y es lógico suponer que una persona piense que puede quitárselas a fuerza de nervios y de genio? Las apuestas están divididas entre los que creen que Carol Anne Gotbaum tenía que sufrir algún tipo de trastorno mental y los que se preguntan si la Policía del aeropuerto no oculta algo más grave aún que un exceso de celo. El joven asesino racista de Amberes se avergüenza en su primer día de juicio LAURA VILLENA SERVICIO ESPECIAL. BRUSELAS. A sus dieciocho años, procedente de una familia burguesa del norte de Bélgica y con una infancia sin juguetes de guerra como asegura su madre, Hans Van Themsche se levantó un lluvioso 11 de mayo de 2006, se rapó la cabeza, se atavió de negro y salió a la calle armado de un cuchillo. El fatídico resultado que dejó perplejo a toda Bélgica fue la muerte de una niña de dos años y de su canguro de 24 y de origen maliense. Una mujer turca de 47 años que pasaba por allí también tuvo su ración y acabó gravemente herida. Me arrepiento de lo que hice y me avergüenzo de cómo pensé y actué Con esta frase y un lo siento dirigido a la familia de las víctimas arrancó ayer el esperado juicio del joven, que durará las dos semanas y que sienta un antes y un después en la historia judicial belga por tratarse de la primera acusación de asesinato y tentativa de homicidio con carácter racista. La matanza de aquel día de mayo dejó perplejo a un país que, si bien está acostumbrado a las salidas de tono de su grupo de extrema derecha, el Vlaams Belang, no recordaba un crimen similar por motivos de color o religión. Nunca se había llegado tan lejos y aquellos días fueron decenas de miles los belgas que se lanzaron a la calle para manifestarse contra el racismo y contra este partido de agresivo discurso racista. Nadie descarta que el mismo Hans que jugaba en la escuela el papel de tonto de la clase y que tenía entre los libros que atraban polvo en su estantería el Main Kampf de Hitler, tuviese aquel día la sangre fría y el odio suficientes para orquestar la matanza influenciado por las ideas del VB, al que su padre estaba afiliado y con no pocos adeptos en el norte del país. Precisamente en Amberes, donde ocurrió el suceso, el VB se ganó un tercio de los votos de en las últimas elecciones regionales y ahora, con motivo del juicio, vuelve a salir a la luz el debate sobre el radicalismo de este grupo que según la prensa local es una fábrica de asesinos No soy una terrorista