Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 EDUCACIÓN Tribuna Abierta MARTES 2 s 10 s 2007 ABC Luis Peral Guerra Senador por la Comunidad de Madrid. Ex Consejero de Educación Los padres deberían prestar gran atención a cómo se va impartir la Educación para la Ciudadanía en los colegios de sus hijos: qué textos se van a utilizar y qué profesores van a enseñarla. Y reclamar ante el colegio, la Inspección Educativa y la Consejería de Educación competente si consideran que se está adoctrinando a sus hijos en unos principios que no comparten ACIDA como una asignatura innecesaria en una ley innecesaria, la Educación para la Ciudadanía es el obligado peaje que el Gobierno socialista tiene que pagar al sector radical- socialista del PSOE. Sector que tuvo gran influencia, junto con el socialismo nacionalista catalán, en el acceso de José Luis Rodríguez Zapatero a la cúspide de dicho partido. Un grupo de personas de origen burgués, defensoras del laicismo y nostálgicas de la II República, a la que tanto daño causaron las políticas sectarias y excluyentes del radical- socialismo. Violentando el artículo 27 de la Constitución Española- -que garantiza el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones- -se quiere imponer una asignatura obligatoria que puede derivar, en ciertos casos, en un adoctrinamiento ideológico no querido por los padres de los alumnos. PEQUEÑOS ZP N n mi opinión, esta asignatura tiene tres graves defectos: -Se inspira en un relativismo moral, en una concepción positivista de los derechos humanos (variables en el tiempo y modificables por las leyes) y en una ética laicista que no reconoce como válidas las concepciones morales religiosas o trascendentes. Esto no parece muy adecuado en la España de hoy, donde el 80 por ciento de los padres opta libremente por que sus hijos reciban educación religiosa en los centros docentes. -Al ser una asignatura obligatoria, ocupa un tiempo lectivo precioso, del que se priva a otras materias cuyo reforzamiento es imprescindible para compensar la carencia o parquedad de conocimientos con las que muchos de nuestros jóvenes terminan la enseñanza primaria y secundaria, triste herencia de la LOGSE socialista. -Los contenidos mínimos de esta asignatura no fomentan la cohesión nacional y el patriotismo, no contienen una afirmación clara de España como nación y tampoco afirman los principios y valores de Europa. Claro que esta ambigüedad resulta extremadamente útil para los aliados del PSOE en el nacionalismo excluyente y para los proselitistas del multiculturalismo y de la Alianza de las Civilizaciones. De hecho, son las comunidades autónomas quienes deben E dez, el sentido del deber, el valor cívico y el respeto profundo de la justicia. La edición de 1906 se vio afectada por la oleada laicista de aquel momento, desapareciendo toda referencia religiosa, incluso en lo referente a personajes de la historia o de la literatura francesas y a los monumentos artísticos religiosos (lo que prueba que el sectarismo conduce a veces a estupideces indefendibles) Pero, en todo caso, el libro difundía unos valores patrióticos, cívicos y morales que se echan en falta en algunos manuales de nuestra Educación para la Ciudadanía, a pesar del teórico fervor de sus promotores por los principios de la Francia republicana. Como toda idea sectaria es susceptible de empeoramiento, Hugo Chávez acaba de anunciar que obligará a todos los centros docentes de Venezuela, so pena de cierre, a impartir, con textos oficiales, una Educación Socialista Bolivariana. Alguien debería recordar a este iluminado las palabras de Bolivar: Quien sirve a una revolución, ara en el mar Creo que, aquí en España, los padres deberían prestar gran atención a cómo se va impartir la Educación para la Ciudadanía en los colegios de sus hijos: qué textos se van a utilizar y qué profesores van a enseñarla. Y reclamar ante el colegio, la Inspección Educativa y la Consejería de Educación competente si consideran que se está adoctrinando a sus hijos en unos principios que no comparten. lgunas asociaciones de la Sociedad Civil y un número importante de padres se han planteado llegar a la objeción de conciencia. Es una opción que debe ser respetada, aunque no se comparta, como me ocurre a mí, pues nadie mejor que unos padres puede apreciar si, en su caso, se está poniendo en riesgo la formación moral que desean para sus hijos. En todo caso, Mariano Rajoy ha anunciado que cuando el Partido Popular gobierne suprimirá esta asignatura, con lo que la mejor forma de ejercitar el rechazo a esta Educación para la Ciudadanía es votar al PP en las próximas elecciones generales y andaluzas. Esta es la manera mas eficaz de acabar con una asignatura que- -por su menosprecio a la Constitución y a las libertades educativas, por su relativismo moral, por su concepción laicista de la ética y por su escasa contribución al fomento de la cohesión nacional, del patriotismo y de los principios y valores europeos- -puede convertir a nuestros hijos en pequeños ZP. A ÁNGEL CÓRDOBA completar, en la práctica, los contenidos de la asignatura. Las comunidades gobernadas por el PP han aprobado unos contenidos basados en la Constitución, posición concordante, por cierto, con el dictamen del Consejo de Estado. Pero donde no gobierna el PP, los riesgos de un sistema educativo tan descentralizado como el nuestro se agravan en este caso, de forma que en ocho comunidades (Andalucía, Canarias, Cantabria, Cataluña, Galicia, Castilla- La Mancha, Extremadura y País Vasco) se ha acentuado de forma significativa el carácter ideológico de la asignatura, según un estudio realizado por la asociación Profesionales de la Ética. Hace unos meses leí un li- bro extraordinario: Le tour de la France par deux enfants Escrito en 1877, se convirtió en el libro de lectura de las escuelas de la III República francesa durante mas de 60 años, contribuyendo a la formación cívica, geográfica, científica, histórica y moral de varias generaciones. En esta obra, cuyo subtítulo era Deber y Patria se fomentaba en los niños de 10 y 11 años el conocimiento de Francia y de sus regiones, de los grandes hombres y mujeres de la civilización francesa y también de la Ciencia, la economía industrial y la agricultura. Se hacía especial hincapié en valores como el amor a la Patria y a la familia, el trabajo, la perseverancia, la honra-