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6 OPINIÓN MARTES 2 s 10 s 2007 ABC AD LIBITUM EL PULSO DE ESPAÑA OMO buena parte de los políticos del XIX, Francisco Silvela tenía sus querencias periodísticas. De hecho, se dio a conocer de joven, recién alcanzado el estatus de letrado en el Consejo de Estado, en las páginas de El Imparcial. Más tarde, tras su ingreso en la Real Academia Española, ya consagrado, tenía bajo su mano el diario El Tiempo. El día 15 de agosto de 1898, después de las catástrofes de Cavite y Santiago de Cuba, Silvela acudió a la redacción de su periódico, en la calle del Turco, la misma en que asesinaron a Prim y hoy conocemos por Marqués de Cubas. Se encerró en el despacho del diM. MARTÍN rector y escribió un ediFERRAND torial que apareció publicado a la mañana siguiente: Sin Pulso Con él nació la llamada literatura del Desastre la gran resaca del fracaso colonial y quedó definido un momento español muy concreto. Pocos meses después, Silvela pasó a presidir el Consejo de Ministros. La España de hoy, también en tensión territorial, ¿tiene pulso? Según declaración de parte, quien sí lo tiene es Juan José Ibarretxe. Asegura el lehendakari que no le temblará frente a José Luis Rodríguez Zapatero a la hora de declararse fuera de ley- -suponiendo que ahora esté dentro de ella- -y convocar la consulta popular con que nos amenaza para el día 25 de octubre del año que viene, festividad de San Crispín, para que el gesto concuerde con el tinglado de la antigua farsa que inspira Los intereses creados La Nación, o lo que queda de ella, no parece tener pulso y, si lo tiene, apenas se aprecia. Cualquiera puede poner en evidencia su raquítica condición y el Estado, que sólo opera con eficacia a los efectos recaudatorios, va de las lágrimas de la derecha a los irresponsables suspiros de la izquierda en constante uso bastardo de la letra y el espíritu de la Constitución. ¿Zapatero tiene pulso? Si lo tiene ¿le temblará al hacer que Ibarretxe, o cualquier otro líder en presencia, cumpla la ley? No parece probable, aunque aquí todo es posible, que quien ha propiciado con su buenismo oportunista la lamentable situación actual sea quien, precisamente, la contenga y deshaga. La herencia de Silvela le cae más cerca a Mariano Rajoy que a Zapatero. ¿Tiene pulso el líder del PP? Tan obsesionado como está en el control del tiempo podría ser que los médicos de su proximidad, comenzando por Ana Pastor, confundan el tictac de su reloj con el latido de sus venas. Si políticamente estuviera vivo, observaríamos en él más actividad, mayor fuerza en sus dichos, brillo más notable en su equipo próximo y propuestas de mayor grandeza. Dada la situación, no se trata de que los españoles tengan vivienda y asistencia para sus males odontológicos. Lo primero que necesitamos los españoles que no queremos renunciar a serlo es una Nación y un Estado. La Nación está como cuando el editorial de Silvela y el Estado, me temo, algo peor. PERSPECTIVA COMERCIO Y DESARROLLO EN CLAVE POPULISTA tor de jóvenes antiglobalización que tanto predican la L presidente Zapatero debe de estar triste porpaz mientras destrozan mobiliario urbano y queman que ha llegado varias décadas tarde a dirigir el fotos de sus bestias negras. Un discurso con el que repemovimiento de los no alineados. Y no lo digo por tir éxitos anteriores y convertir la política internacionuestra política exterior, cuya presencia e influencia nal en argumento de demagogia electoral a costa de ha resultado evidente en la Asamblea General de Nanuestra imagen país. ciones Unidas, sino por la política de cooperación y deHabía también en este Gobierno un discurso raciosarrollo. Desde el principio de la legislatura hemos ponal y objetivo que partía de los hechos conocidos en la dido asistir a una guerra soterrada pero implacable enliteratura del desarrollo y en nuestra propia tre las secretarías de Estado de Cooperación y historia económica. Un discurso que ponía el de Comercio por el control de los fondos de desalibre comercio en el centro de toda estrategia rrollo y de los criterios con los que asignarlos. de superación de la pobreza, véase China e InUna guerra en la que se han fajado los dos vicedia, y en las condiciones de acceso a los mercapresidentes y que, dada la tristeza finisecular dos, domésticos y de exportación, la clave de bócon la que se pasea Solbes por las cuentas públiveda del desarrollo. Un discurso que rechazacas, parece que puede saldarse definitivamenba las ayudas y las donaciones, salvo en situate con la coronación del sector tercermundista ciones de emergencia humanitaria, porque del Gobierno, aupado por las fotos de la vicepreFERNANDO mantienen el status quo y perpetúan la corrupsidenta con las mujeres africanas vestidas de FERNÁNDEZ ción. Un discurso que condicionaba la condotraje regional con la excusa de poner fin a las nación de la deuda en los países más pobres a la adoppateras. ción de estrategias creíbles de crecimiento y desarroHay un discurso antiglobalización que impulsa con llo, normalmente bajo supervisión internacional del dedicación encomiable Leire Pajín desde la Secretaría FMI y el Banco Mundial, y no la consideraba un derede Cooperación. Un discurso que sintoniza bien con los cho de reparación por el colonialismo. Un discurso senobles afanes misioneros de un pueblo acostumbrado rio, ortodoxo, científico, que nos habría llevado a posia pedir para el Domund y con la voracidad financiera ciones de liderazgo en las conversaciones sobre liberade las ONGs, un sector en el que hay de todo y que sufre lización comercial, que nos habría permitido insistir un auténtico déficit democrático y superávit clienteen la reciprocidad del acceso a los mercados en los lar. Un discurso zalamero, sentimental y progre que Acuerdos de Partenariado y acabar así con tanto moconsidera que somos nosotros, los ciudadanos de los nopolio público o de amiguetes como existe en las ecopaíses ricos, los responsables de la pobreza en el munnomías africanas. do. Un discurso que culpa al comercio internacional Zapatero tiene que elegir antes de fin de año la posicontra toda evidencia científica del subdesarrollo y ción a adoptar en las conversaciones finales entre Euque pretende convertir los Acuerdos de Partenariado ropa y África. No es que importe mucho, dado su indisEconómico entre la Unión Europea y África en un flujo cutible liderazgo. Pero será un indicador de su deriva de subvenciones sin control ni objetivos. Un discurso política y de su conversión al movimiento de los no alimuy mediático que se refuerza con imágenes de impacneados. Elegir entre chamanes y técnicos, entre predito fáciles de conseguir en estos tiempos en que cualcadores y empresarios, entre la demagogia y el realisquier turista puede colgar sus producciones audiovimo debería ser fácil. Bastaría con un par de tardes de suales en internet. Un discurso, en fin, en el que confía lecciones de economía. el Gobierno para movilizar electoralmente a ese sec- C E