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4 OPINIÓN MARTES 2 s 10 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro ARTÍCULO 155, UN REMEDIO CONSTITUCIONAL UANDO el Gobierno dice que va a responder a la acometida soberanista del lendakari Ibarretxe con la Constitución en la mano, sería muy clarificador que se manifestara acerca de si incluye la aplicación del mecanismo de protección constitucional establecido por su artículo 155. Este precepto permite al Gobierno, previo acuerdo por mayoría absoluta del Senado, adoptar las medidas necesarias para que una comunidad autónoma cumpla forzosamente sus obligaciones constitucionales, o para proteger el interés general cuando la autonomía lo estuviera vulnerando gravemente. En un modelo descentralizado de organización territorial, sea autonómico o federal, siempre es preciso poner en manos de las autoridades estatales un mecanismo para garantizar la lealtad de todas las administraciones. En Alemania, la Ley Fundamental de Bonn contempla la nada eufemística vía coactiva federal con la que el Gobierno y el Bundesrat pueden aplicar las medidas que estimen oportunas a los lander que no cumplan los deberes federales. La Constitución española regula su propio sistema de autoprotección con el artículo 155, que no exige como condición la provocación de un concreto resultado lesivo para el orden constitucional o el interés general, sino que toma como supuesto de hecho un ejercicio desleal de las facultades propias del autogobierno. En relación con el referéndum anunciado por Ibarretxe, no es necesario que éste se celebre para poner en marcha el procedimiento del artículo 155, ni bastaría para descartarlo que el Tribunal Constitucional lo declarara ilegal. A estas alturas, lo que se debe asumir es que el nacionalismo vasco está usando los recursos institucionales, económicos y políticos para atacar el orden constitucional, y este estado de cosas justifica suficientemente la aplicación del artículo 155. Se trata, por tanto, de utilizar la Constitución en su integridad, no a conveniencia de parte ni con complejos impuestos por lo políticamente correcto. El Derecho Comparado aporta ejemplos, unos mejores que otros, de cómo la cuestión nacionalista puede ser contenida cuando las instituciones nacionales actúan con determinación. En el caso irlandés, es el Gobierno de Londres el que tiene en su mano el mando a distancia de la autonomía irlandesa, que fue suspendida durante cuatro años hasta que quedó verificado el desarme del IRA. Y si lo de lo que se trata es de reglar la celebración de un referéndum sobre la autodeterminación de Irlanda del Norte, los acuerdos de paz reservaron su convocatoria al Gobierno británico, no al Ejecutivo autonómico. Más contundente aún es modelo canadiense, caracterizado por la coordinación del Gobierno, el Tribunal Supremo y el Parlamento federales para frenar en seco a los secesionistas de Québec. La retórica vacía y las advertencias sin contenido tienen un nulo efecto disuasorio sobre el nacionalismo. La Constitución ofrece medios a quien quiera defenderla, y la cuestión es ésta precisamente, que exista voluntad política para hacer frente con todas las consecuencias, incluidas las del artículo 155, al calculado desafío nacionalista. C LA MONARQUÍA Y SUS ENEMIGOS milia Real no se limita al ámbito personal, sino que alcanO es casualidad que la Monarquía se haya convertiza a la propia institución. Se trata, por tanto, de una descado en los últimos tiempos en objetivo a batir. Un sislificación en toda regla hacia el locutor que se permite cotema constitucional está configurado por un conmentarios despectivos y propaga falacias intolerables ante junto de decisiones políticas que forman una estructura la pasividad de los responsables de la emisora episcopal. compleja. En nuestro caso, la soberanía nacional, el Estado social y democrático de Derecho, los principios de unio más repugnante en todo este asunto es la utilización dad y autonomía y, por supuesto, la Monarquía parlameninsidiosa de las víctimas del terrorismo, mediante la taria, pilares de la Constitución vigente, se sostienen unos incalificable afirmación del comunicador en cuestión de a otros y resultan inconcebibles como elementos aislados. que el Monarca está alejado de ellas. La carta abierta publiPor eso los enemigos de la España constitucional han puescada hace unos días en ABC es un testimonio concluyente to a Don Juan Carlos en el punto de mira. Se trata de provopor parte de quienes han sufrido de verdad el daño irrepacar una ruptura del modelo que ha supuesto un éxito histórable que provoca la violencia criminal. Algunos fanátirico al permitir que, esta vez para siempre, España ocupe cos o ignorantes, alentados por la malevolencia intencionael lugar que merece entre las grandes naciones democrátida de unos pocos, pretenden pasar factura al Rey por su licas. Hay ataques que proceden de la izquierda radical, si derazgo moral y político en la Transición. Otros, que se bien el número limitado de quienes exhiben banderas y griconsideran más sutiles, hacen un gesto a medias entre el ritan consignas republicanas sitúa este fenómeno en una didículo y el chantaje, al declararse protectores de la Coromensión limitada. Más grave es el silencio, la ambigüedad na siempre que el Monarca haga lo que ellos le manden. Ino incluso el aliento que les otorgan gentes perfectamente cluso pretenden envolver ese amarillismo populista a instaladas en el sistema y que deben sus puestos a las libertravés de coartadas como la de sitades que garantiza la Corona. tuar en puestos que carecen de poPeor todavía es la deslealtad disfrader efectivo a personas procedenzada de adhesión racional. Algutes del mundo académico y cuya nos se permiten poner notas a Don imagen pública está vinculada con Juan Carlos, como si fuera un jo El populismo es la forma la Monarquía. Es, en definitiva, ven alumno, en nombre de la intolecontemporánea de un una trampa tras otra, siempre al rable soberbia de quien se atribuye fenómeno que halaga las servicio de proyectos de lucro ecola facultad de decidir sobre el bien nómico y ambiciones personales y el mal. En política todo está invenpasiones frente a la razón. Con con la intención de cumplir expectado. Desde la Grecia clásica, esta ese fin, resulta sencillo utilizar a tativas insatisfechas en otros tiemactitud se llama demagogia. El poantiguos radicales de extrema pos. Cuando se superan ciertas bapulismo es la forma contemporárreras éticas, todo vale, incluso ponea de un fenómeno que halaga las izquierda que han dado el salto ner en cuestión los cimientos del pasiones frente a la razón. Con ese a la extrema derecha y se Estado democrático, propagando fin, resulta sencillo utilizar a antipermiten, en nombre de sí teorías falsas sobre el mayor atenguos radicales de extrema izquiertado de la historia de España y danda que han dado el salto a la extremismos, pedir- -ayer otra vez- -do juego a personajes turbios que ma derecha y se permiten, en nomla abdicación del Monarca no merecen ninguna credibilidad. bre de sí mismos, pedir- -ayer otra vez- -la abdicación del Monarca. ivimos un momento de máxiPor lo demás, no ofende quien quiema gravedad para el futuro de re sino quien puede. Desde este punla España constitucional, a pesar de que cuenta con el apoto de vista, ABC sólo puede esbozar una sonrisa distante yo de una inmensa mayoría de los ciudadanos. Ibarretxe cuando otro diario habla de aldeanismo o provincianislanza un desafío al Estado. ETA expresa criterios que coinmo Las comparaciones son odiosas, y algunos deberían ciden en términos objetivos con los propósitos del PNV Des. evitarlas por su propio bien. de Cataluña, crecen las presiones para que se acepte como sea un Estatuto inconstitucional, bajo la amenaza de maon Juan Carlos dijo ayer en Oviedo que la Monarquía les mayores. El Gobierno reacciona de forma tibia y está sóparlamentaria ha ofrecido a todos los españoles un larlo atento a sus intereses electorales. El PP mantiene con sogo periodo de estabilidad y prosperidad. Es significativo lidez los principios esenciales, pero recibe fuertes presioque Don Juan Carlos tenga que salir en su propia defensa. nes mediáticas que no siempre es capaz de reconducir. En Frente a la pinza de los extremistas de uno y otro signo, este contexto, a pocos meses de las elecciones, la campaña la inmensa mayoría social es consciente de la deuda que tocontra el Rey es mucho más que una anécdota para converdos tenemos contraída con la Corona. A pesar de algunos tirse en un grave peligro para la solidez del sistema. Hay silencios lamentables, crece el número de voces sensatas muchas formas de debilitar a la Monarquía, unas más apaque ponen de manifiesto el sentimiento colectivo. Los parrentes y otras, a la larga, más peligrosas. Entre ellas, la pretidos han mirado para otro lado durante algún tiempo, auntensión de convertir a la Corona en apéndice de ambiciones que ahora ya se escuchan las pertinentes expresiones de inconfesables. El problema es que el Rey no está al servicio apoyo. Los empresarios, a través de la CEOE, y los sindicade personas o de grupos organizados, ni lo va a estar nunca, tos, como es el caso de UGT, han sabido estar a la altura de aunque para ello tenga que soportar injurias y mentiras. las circunstancias. Los obispos han dicho ya lo que mucha ABC cumple con su obligación cuando denuncia la pinza gente estaba deseando que dijeran. Frente a la extraña paque practican los extremistas de uno y de otro signo. Es evisividad inicial del portavoz de la Conferencia Episcopal, dente que los hechos dan la razón a este periódico, que por tanto monseñor Cañizares como monseñor Blázquez, dos lo demás no necesita reiterar proclamaciones retóricas de prelados a los que se atribuyen sensibilidades diferentes, fidelidad a España y a la Monarquía. Más de cien años de han pronunciado palabras inequívocas. El presidente de historia son un aval suficiente al respecto. los obispos afirma expresamente que su cercanía a la Fa- N L V D