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ABC LUNES 1 s 10 s 2007 Ajedrez s Campeonato del Mundo DEPORTES 91 Vishy Anand, nuevo campeón del mundo de ajedrez, durante una de las partidas disputadas en Ciudad de México AFP El tigre que jugaba al ajedrez El ajedrez nació en la India. Unos 1.400 años después, su hijo predilecto, Viswanathan Anand, ha ganado en México el campeonato mundial ante un húngaro y seis ex soviéticos. Vishy cumplió la inscripción budista que lo inspira: El tigre gana la partida POR FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID. Vishy Anand compite con el baloncestista chino Yao Ming por el título de deportista con más seguidores del planeta pero es, sin lugar a dudas, el más querido de todos. Que sea un ídolo para mil millones de indios es normal. Sorprende más que aficionados de todo el mundo, periodistas e incluso rivales desearan que ganara en México un Mundial que corona una carrera impecable. En el año 2000 ya había acabado con un cuarto de siglo de dominio ruso al vencer en la final al español Alexei Shirov, pero eran tiempos en los que el título estaba devaluado por el cisma que vivía el ajedrez, con dos mundiales paralelos, nunca mejor dicho. Disfruto esta nueva sensación. Es un título unificado y es grandioso corroboró el ajedrecista indio a la agencia France- Press. Lejos de las extravagancias de algunos de sus antecesores, a años luz de la imagen de genio loco a la que todavía está atado el ajedrez, Anand es la viva imagen de la normalidad. Nunca niega una entrevista, jamás regatea una sonrisa o un autógrafo. Es imposible odiar a este vegetariano tranquilo que vive en la localidad madrileña de Collado Mediano. Quizá por eso a sus rivales les cuesta tanto ganarle sobre el tablero, el único sitio donde el felino saca las uñas. Es tan cortés que cuando la prensa local le preguntó cómo iba a festejar el título respondió: Un margarita no estaría mal aunque nunca prueba una gota de alcohol. El sobrenombre de tigre de Madrás obedece a su increíble velocidad de cálculo (y a una antigua inscripción en la que Vishy encontró su inspiración cuando visitaba un templo budista, según cuenta) Se ha escrito un millar de veces que, cuando era niño, en Madrás no abundaban los tableros y relojes de ajedrez, por lo que los chavales debían esperar durante horas para jugar una partida de cinco minutos. En esos casos, quien pierde cede su sitio y el joven Vishy odiaba volver al último puesto de la cola, por lo que aprendió a ganar aquellas partidas partidas relámpago, que han marcado su estilo. Su mujer, Aruna, explica que es como si tuviese un ordenador en la cabeza; tiene un cerebro que va más rápido que los demás aunque el auténtico secreto son las largas horas de trabajo todos los días Lo cierto es que con los años Anand ha bajado una marcha su velocidad y ya no se precipita en posiciones ganadoras. A cambio, ha aumentado su agresividad y se ha quitado de encima la imagen de jugador perezoso y demasiado pacífico, si bien en una entrevista concedida a ABC hace unas semanas aseguraba que eso era una etiqueta sin valor Su sacrificio de dama en el final de la partida contra Morozevich, en la undécima ronda, lo distanció de sus rivales y ya forma parte de la lista de honor de grandes momentos vividos en los mundiales de ajedrez. En la penúltima ronda demostró que también sabe sufrir y empató milagrosamente según confesó, una larguísima partida contra Grischuk, joven gran maestro ruso que parece dispuesto a abandonar un futuro prometedor por un juego mucho más rentable, el póquer. El año que viene nos deparará un nuevo reto apasionante: Llevo cinco minutos como campeón y por lo pronto acepto el encuentro por el título contra el gran maestro Vladimir Kramnik en la segunda mitad de 2008; está en el contrato dijo Anand tras coronarse en Ciudad de México. Un Mundial dominado por los viejos Anand cumplirá 38 años el 11 de diciembre. En México era el segundo más viejo de los ocho participantes, por detrás del ahora israelí Boris Gelfand, de 39. Al final también fue el único invicto, con cuatro victorias y diez tablas. Es curioso, Gelfand, Kramnik y yo, los tres más viejos, hemos terminado en los primeros lugares; no sé si es una tendencia o una casualidad declaró a Efe. La clasificación llama la atención en unos tiempos en los que el uso de ordenadores ha multiplicado la aparición de niños prodigio. Anand nunca fue uno de ellos. Aprendió a jugar a los seis años, pero empezó a interesarse a los nueve, cuando vivía en Filipinas, en una época marcada por el duelo que sostuvieron Karpov y Korchnoi en Baguio. En 1987 ganó el Mundial Juvenil. Vishy habla tamil, inglés, español y alemán, un idioma menos que su mujer. Le apasionan la astronomía y la física y sigue desde su casa de Collado Villalba al Real Madrid, a Nadal y a Fernando Alonso. Pero ayer nada podía agriar su jornada. Es un título que no cambio por nada, asegura