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66 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 1- -10- -2007 ABC Para ayudar a Odyssey, Londres amenazó a España con reclamar las aguas de Gibraltar El embajador británico dijo en el Ministerio de Exteriores que no querría tener que remover ese antiguo litigio JESÚS GARCÍA CALERO MADRID. No nos gustaría vernos obligados a remover el tema de las posibles aguas jurisdiccionales de Gibraltar dijo en tono de amenaza velada el embajador británico, Stephen Wright, durante una reunión mantenida el 8 de febrero de 2006, en el Ministerio de Exteriores, según ha podido saber ABC de fuentes de la Junta andaluza. Londres presionaba de este modo desproporcionado- -poniendo sobre la mesa el más sensible de los problemas que nos enfrenta- -con el fin de que España desbloquease un permiso de excavación de los cazatesoros de Odyssey en nuestras aguas. En este momento estamos hablando de otra cosa respondieron al poco diplomático embajador. La velada amenaza revela hasta qué punto el Gobierno de Su Majestad ha desempeñado un papel incomprensible en el caso Odyssey. Si faltasen otro tipo de motivos- -que no faltan- hay que recordar que Gran Bretaña ha firmado un ventajoso acuerdo para repartirse el botín de un pecio de bandera inglesa, el Sussex hundido con las bodegas llenas de oro: si el valor de las monedas extraídas no supera los 45 millones de dólares, Odyssey se queda con el 80 y Londres con el 20 Pero si supera los 500 millones, el Gobierno británico se quedará con el 60 y los cazatesoros con el 40 Las operaciones, que son aritméticas más que arqueológicas, se detendrían si el barco no fuera el buscado en la posición 36 11 N y 5 12 W. El problema es que el Sussex siempre ha sido una excusa para otro tipo de operaciones, entre ellas para localizar pecios púnicos y romanos que Un papel incomprensible El cofundador de Odyssey, Greg Stemm, con un objeto extraído del SS Republic en una imagen de archivo OME ha lanzado como cebo a España con el fin de abrir las puertas a su intervención en los grandes barcos cargados de oro de los siglos XVII y XVIII. El asunto de las aguas es tan turbio como sigue: Gibraltar se arroga tres millas de aguas territoriales y niega la existencia de las aguas españolas rodeando a esas tres, ya que considera como aguas internacionales el mar que circunda la Roca. España vindica la territorialidad de las aguas y no reconoce las gibraltareñas. Por otra parte, Gran Bretaña no puede mantener esta postura con seriedad por los problemas que le acarrearía defender aguas territoriales para las islas del canal- -como Jersey, Guernsey, Alderney, etc- circundadas por aguas de soberanía francesa según mantiene José María Lancho, abogado de los arqueólogos de Nerea, que ya denunció en ABC este falso debate, puesto que reivindican el mismo régimen de tres millas de aguas territoriales. Y no digamos las aguas que genera la isla de Alborán, que convierten en ilegales todas las operaciones de OME frente a nuestras costas. Por algo Greg Stemm, el cofundador de Odyssey, afirma exactamente, en su declaración jurada del pasado julio, que no han sido extraídos objetos de patrimonio de pecios en aguas territoriales españolas que no estén en disputa... Eso es: que no estén en disputa. ABC La velada amenaza revela hasta qué punto el Gobierno de Su Majestad ha desempeñado un papel incomprensible en el caso Odyssey En las reuniones importantes de OME con autoridades españolas ha estado presente el embajador británico Su abogado, Goñi, nos dijo que no tenían ni que pedir autorización, porque las aguas eran internacionales, y el buque, inglés Goñi estuvo avasallador Pero el activo papel británico queda en evidencia desde que el 31 de diciembre de 2004 Londres escribe a Exteriores para avalar las actividades de OME y anunciar su acuerdo con el fin de localizar y excavar el Sussex en aguas internacionales con el mayor de los barcos de la compañía, el Odyssey Explorer Un mes des- pués, OME ya está trabajando al entender que España ha sido informada por canales diplomáticos, aunque ningún permiso se hubiera emitido. Durante 2005 hay un tira y afloja, y en mayo representantes diplomáticos británicos asisten a una reunión en Sevilla. Allí, el abogado de OME, José Luis Goñi, mantuvo una actitud impresentable, avasalladora- -según fuentes bien informadas de la Consejería de Cultura- -puesto que nos dijo que, en realidad, ni tenían que pedirnos autorización, porque las aguas eran internacionales, y el buque, inglés Claro que, entonces- -les preguntó el Gobierno andaluz- ¿qué hacían allí solicitando permisos para operar en el pecio que ellos afirmaban que era el del Sussex La siguiente reunión fue la citada de Exteriores en febrero de 2006. En ella, el embajador británico mantuvo una actitud de exigencia inaudita, muy ve-