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4 OPINIÓN LUNES 1 s 10 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro RATO SE GRADÚA CON HONORES L Fondo Monetario Internacional (FMI) ya le ha designado sucesor. Es hora pues de hacer balance. El que durante los últimos años ha sido director gerente del FMI, Rodrigo Rato, se encontró con una institución con déficit operativo y de credibilidad que le recibió con escepticismo. No era uno de los suyos; no había sido banquero central, ni tenía pasaporte del G- 7, ni había hecho carrera en Washington. Y sin embargo había sido llamado a pilotar el cambio de una institución cuestionada por igual por amigos y detractores. No ha sido tarea fácil, pero Rato la ha cumplido. Es unánime el reconocimiento de su acierto para sentar de manera consensuada las bases de la reforma necesaria del FMI. El Fondo Monetario Internacional es víctima de su propio éxito, más aún que de sus errores. Han sido el triunfo de la economía de mercado y la globalización las que le están dejando sin trabajo. La primera se ha traducido en la aceptación generalizada de la ortodoxia monetaria y fiscal como condiciones necesarias, aunque no suficientes, para el desarrollo. La segunda ha convertido en agente menor a una institución que puede movilizar un máximo de 300.000 millones de dólares públicos en un mundo en el que cada día cruzan las fronteras varios billones privados. Rodrigo Rato conocía la situación y se aplicó con diligencia a la reforma de la institución. Se echó en cara a los propios funcionarios cuando, para sanear las cuentas internas en déficit- -porque la institución se financia con los intereses de sus créditos y estos son cada vez menos- propuso reducir personal, salarios y condiciones laborales. Se enfrentó a los accionistas principales cuando propuso modificar el reparto de cuotas para aliviar el déficit de legitimidad y dar entrada a las nuevas economías emergentes, cuyo peso económico en el mundo es muy superior a su presencia en los órganos de gobierno. También se enfrentó a la inercia institucional, el enemigo más peligroso en una organización internacional, cuando propuso modificar su modus operandi, cambiando el énfasis de la intervención de emergencia a la prevención, del enfoque nacional al sistémico y al estudio de los desequilibrios globales, y proponiendo cobrar por los análisis y la asistencia técnica. El breve mandato de Rato en el Fondo Monetario Internacional ha supuesto un punto de inflexión y el fin de la complacencia. La hoja de ruta de la reforma ha sido aprobada y está en vías de aplicación. Para conseguirlo ha tenido que exhibir toda su habilidad, conocimiento y capacidad de persuasión. Sus compañeros así se lo han reconocido. Rodrigo Rato, que pasa el testigo al ex ministro francés de Hacienda Dominique Strauss- Kahn, el candidato avalado por Nicolas Sarkozy, ha pasado a formar parte del escaso grupo de líderes internacionales de indiscutible prestigio. E BASES PARA OTRO PACTO DE ESTELLA UMPLIENDO su función habitual de portavoz de ETA, el diario Gara se hacía eco ayer del último boletín de la banda terrorista, que establece la estrategia de la organización para los próximos tiempos. Algunas expresiones resultan muy significativas. Se dice que la llave para el final del supuesto conflicto armado es una acción política resolutiva a cargo de los agentes políticos vascos, con una consulta a los ciudadanos vascos y una actitud de respeto por parte de España y de Francia. En términos estrictamente objetivos, es fácil percibir la convergencia entre los fines de ETA y los planteados por el lendakari en su desafío al Estado y a la nación española. No sólo la música, sino incluso la letra suena muy similar en uno y en otro caso. También Ibarretxe pretende que los vascos se pronuncien con carácter vinculante y que el Estado se abstenga de impedir una consulta ilegal y otorgue validez a su resultado. Ni siquiera existen diferencias de matiz, de manera que es notorio a estas alturas que el PNV abandona cualquier eufemismo o ambigüedad en su lucha por la soberanía. Eliminado Josu Jon Imaz como obstáculo interno antes de abrir la caja de los truenos, el lendakari Ibarretxe no tiene inconveniente en expresar la faceta más radical del nacionalismo vasco. Fracasado el proceso de paz ETA ha puesto en marcha su plan B que consiste, en definitiva, en un retorno al acuerdo de Estella, con un frente nacionalista dispuesto a eliminar del ámbito político vasco cualquier vestigio de constitucionalismo. Todo ello, con un agravante no menor: en aquel momento, Estella suponía la puesta en marcha de una tregua que duró más de un año, aunque fuera ciertamente una trampa para permitir a la organización recobrar sus fuerzas. Ahora, ni siquiera hay tal oferta de tregua y, por supuesto, los terroristas no garantizan que vayan a dejar de matar y tampoco tienen intención alguna de garantizarlo. C Las cosas no pueden estar peor en el País Vasco cuando desde el Ejecutivo de Vitoria se da legitimidad a la asociación de fines con los asesinos y se asume, aunque sea de forma implícita, la acumulación de fuerzas contra el enemigo común. Se reconoce así a la banda terrorista algo más que la condición de interlocutor habilitado para expresar una posición política. Es, en rigor, una confluencia de objetivos que relativiza los medios para conseguir el propósito común. La situación se agrava aún más si cabe ante la falta de reacción del Gobierno respecto del desafío del lendakari, ampliado ahora con la perspectiva que aporta ETA. Conviene recordar esta diferencia sustancial: después de Estella, los socialistas impulsaron la puesta en marcha del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, es decir, la estrategia más eficaz de la España constitucional en la lucha contra los criminales etarras. Ahora, la reacción ha sido tibia y casi meliflua por parte de Rodríguez Zapatero, acompañada de una dosis de retórica electoralista que incrementa la sensación de debilidad. El desafío de Ibarretxe pone a prueba el giro españolista del PSOE y los hechos demuestran que, más allá de anuncios y declaraciones, el presidente del Gobierno no renuncia a sus planes originales. Los ciudadanos toman buena nota, sin duda, de la postura de unos y de otros ante este nacionalismo soberanista, que deja de lado cualquier disfraz de prudencia o de gradualismo táctico. Ibarretxe va a por todas, en confluencia objetiva con los fines que ETA proclama sin pudor. El Gobierno se queda mirando y procura evitar que la cruda realidad de los hechos estropee su diseño de cara a las elecciones de marzo. El riesgo para el PSOE es que la opinión pública sabe distinguir entre las palabras y los hechos. Y hoy percibe con toda claridad que, ante una situación muy grave, la reacción de Zapatero al desafío independentista no es la que se espera de un presidente del Gobierno de España. VIVIENDA, MÁS RUIDO QUE NUECES L Gobierno dio a conocer el pasado viernes un amplio plan de actuaciones para relanzar el mercado delalquiler de vivienda en España y equilibrarlo con el de la compraventa. Tras el fiasco delprimer anuncio de medidas para incentivar los arrendamientos, tachadas de reproducir en parteel plan 2005- 2008 aprobado por la anterior ministra de Vivienda, el Gobierno parece que ha querido evitar nuevas acusaciones de plagio. Lo ha conseguido sólo parcialmente porque las nuevas medidas, aun sin poner en duda la buena intención que las anima, son incompletas o demasiado genéricas. Se han confirmado las ayudas directas a los jóvenes que quieren alquilar una vivienda, con una cantidad pomposamente llamada renta de emancipación que asciende a 210 euros mensuales, a la que se unen un préstamo para la fianza del arriendo y el coste del aval para garantizar el pago de la renta durante los seis primeros meses. Estas medidas, anunciadas hace unos días por Chacón, siguen adoleciendo de los mismos defectos que se denunciaron en su momento: no ayuda a las familias, puede provocar un incremento de los precios del alquiler e instaura una política de subvenciones engañosa. Otras medidas se dirigen a la protección de los arrendadores, lo que supone una rectificación del Ministerio de Vivienda, que en sus primeros planteamientos no contemplaba la actuación sobre los procesos judiciales de desahucio. Ahora lo ha hecho, y tiene razón el Partido Popular cuando denuncia que el Gobierno se ha apropiado de algunas de sus propuestas. La principal es la creación de diez juzgados especializados pa- E ra desahucios en capitales donde exista un mayor volumen de este tipo de procesos. Esta iniciativa es de eficacia discutible porque los juzgados especializados acaban sepultados por la concentración de todos los asuntos judiciales para los que han sido creados y, por tanto, incrementan las dilaciones de los procesos. También es una medida insuficiente, porque el verdadero problema de los desahucios no está en el plazo para obtener la sentencia que condene al inquilino a abandonar la vivienda, sino en la ejecución material del desahucio, que en las grandes ciudades puede tardar hasta ocho y nueve meses, lo que pone al juicio en una duración total de más de un año. Desde 2003 estaban regulados los juicios rápidos de desahucio. El Gobierno no se ha ocupado en este mandato de desarrollarlos dando medios a las oficinas judiciales encargadas de sus trámites. Más coherentes son las modificaciones en la actuación de la Sociedad Pública de Alquiler, sobre todo la oferta de Alquiler seguro que sí debe resultar objetivamente atractiva para los propietarios de inmuebles. También beneficiará al mercado la nueva regulación de los agentes de la propiedad inmobiliaria, que profesionalizará el sector de la intermediación. En general, se trata de un plan de choque a medio gas, con medidas ya conocidas desde hace días y con otras nuevas que revelan poca audacia del Gobierno, al basarse en el método del subsidio y en la exclusión de importantes sectores sociales necesitados de ayudas directas. El contenido de este plan estrella del Gobierno no ha estado a la altura de las expectativas creadas.