Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo DOMINGO 30- -9- -2007 ABC CINCUENTA AÑOS DEL LANZAMIENTO DEL SPUTNIK Lanzamos lo más simple que teníamos, los americanos nos pisaban ya los talones El último testigo vivo de la carrera espacial de la URSS cuenta a ABC cómo se puso en órbita el primer satélite artificial RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. El comienzo de la era espacial fue un gesto propagandístico y de intimidación reconoce medio siglo después Borís Chertok, mano derecha de Serguéi Koroliov, el gran constructor de cohetes del régimen de Stalin. A sus 95 años, Chertok es el último testigo vivo de aquel equipo de científicos militares soviéticos. Diseñador de cohetes y rampas de lanzamiento, especialista en radioelectrónica y académico, Chertok admite que la guerra fría, el enfrentamiento entre las dos grandes potencias, fue el motor para el desarrollo de la cosmonáutica El 4 de octubre de 1957, los soviéticos dejaron al mundo boquiabierto lanzando desde la base de Baikonur (Kazajstán) el primer ingenio espacial de la historia, el Sputnik- 1, palabra que en ruso significa acompañante o satélite. Aquel evento provocó temor en Washington. Era evidente que los soviéticos poseían la tecnología balística necesaria para hacer llegar a territorio americano misiles cargados con bombas atómicas. Nosotros no estábamos mucho más adelantados que los americanos en tecnología balística; al contrario, en muchos aspectos ellos nos superaban con creces recuerda Chertok. En los primeros lanzamientos de prueba, los rusos sufrieron multitud de fracasos, pero lograron imponerse a los estadounidenses. Según Chertok, el Gobierno soviético ordenó que nuestro primer satélite artificial fuera un pesado laboratorio con material científico para el estudio de la estratosfera, pero los americanos estaban pisándonos los talones y Koroliov decidió que su fabricación llevaría mucho tiempo. Había que hacer algo antes para impedir que se nos adelantaran Lo importante era demostrar que se podía poner algo en órbita. Así que se creó una esfera de aluminio, que tenía 58 centímetros de diámetro, algo más 80 kilos de masa y estaba provista de cuatro antenas y un radiotransmisor, ideado por el propio Chertok. Emitía un pitido cada 0,4 segundos y fue bautizado con el nombre de Sputnik- 1. Su denominación codificada fue Obiekt- D (objeto- D) No tenía nada de particular, lo único que hacía era emitir un continuo bip- bip Lo importante realmente era el cohete, un R- 7 diseñado por Koroliov, no para volar al espacio, sino para portar cabezas nucleares a una distancia de más de 8.000 kilómetros. Era un misil intercontinental de dos fases. La puesta en órbita del Sputnik- 1 causó entusiasmo en el propio pueblo americano, que ignoraba que habíamos demostrado cómo podíamos alcanzarle con nuestras armas atómicas El bip- bip del nuevo satélite pudo oírse desde Tierra en cualquier hogar en el que hubiera un receptor de radio. Por eso, el acontecimiento produjo sensación en todo el planeta. Al día siguiente, los periódicos de todo el mundo abrían sus portadas con la noticia de que el hombre había conseguido por primera vez poner un aparato en el espacio. El Sputnik- 1 cayó de su órbita justo tres meses después, tras haber efectuado 1.367 rotaciones. Una esfera de aluminio Borís Chertok, que ha cumplido 95 años, fue la mano derecha de Serguéi Koroliov, el gran constructor de cohetes del régimen de Stalin ABC La construcción de una base permanente en la Luna debería ser el siguiente salto en la conquista espacial Borís Chertok cree que lo único que se podría hacer hoy día equiparable al lanzamiento del primer satélite artificial, hace 50 años, sería comenzar la construcción de una base permanente en la Luna para explotar sus recursos. El científico ruso, sin embargo, admite que algo así debe ser fruto de un proyecto conjunto de varios países, ya que Rusia en solitario podría tener dificultades para llevarlo a cabo Chertok considera que son muchas las ventajas que el ser humano ha obtenido de la exploración del espacio. Las comunicaciones, la meteorología y los avances en la astronomía y la ciencia en general son impensables ahora sin el uso de satélites Mucha gente utiliza el teléfono móvil, el GPS de su coche o ve un partido de fútbol por televisión y no sabe que ello es posible gracias a que un día fue puesto en órbita el Sputnik- 1 subraya. Según su opinión, si en 50 años hemos avanzado tanto en cosmonáutica, imagínese qué se podrá conseguir dentro de otros 50 Chertok habla en particular de la exploración de Marte, pero considera más importante que el hombre se instale antes en la Luna con el fin de extraer helio- 3, un isótopo del helio casi inexistente en la Tierra. Es inocuo y sería el combustible ideal para las centrales nucleares del futuro. El veterano ingeniero ruso cree, no obstante, que no habrá una base en la Luna antes de 2030.