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68 AGENDA Necrológicas DOMINGO 30 s 9 s 2007 ABC Wolfgang K. H. Panofsky s Físico Su mente ayudó a vencer a Hitler Se doctoró en física con sólo 23 años y participó en el Proyecto Manhattan (desarrollo de la primera bomba atómica) El físico de origen alemán nacionalizado estadounidense Wolfgang Panofsky, promotor y primer director del Centro de Aceleradores Lineales de Stanford (SLAC) EE. UU. que ha asesorado en temas científicos a cuatro presidentes de Estados Unidos, ha muerto a los ochenta y ocho años de un ataque al corazón. Panofsky, que dirigió SLAC durante más de veinte años, aparte de su trabajo como investigador era también un abogado apasionado en el control de armamentos nucleares y de la paz internacional. Wolfgang Panofsky nació en una familia judía en Berlín el 24 de abril de 1919. Era hijo de Erwin Panofsky (Hannover, 1892- Princeton, 1968) célebre historiador del arte y ensayista alemán, fundador de la iconología como disciplina académica. Su obra más conocida es Estudios sobre iconología (1939) A los quince años Wolfgang Panofsky se trasladó con su familia desde Alemania a Estados Unidos y se graduó en la Universidad de Princeton en 1938. En 1942, intervino en el proyecto de la primera bomba atómica. Wolfgang conoció a Albert Einstein a través de su padre en Princeton donde manifestó en una ocasión: Solía conducir por la universidad mientras mi padre y Einstein conversaban en el asiento trasero. Los dos estaban interesados en la base filosófica de la ciencia y mantuvieron muchas discusiones sobre cómo se evolucionó del misticismo y las creencias hasta la ciencia. En aquella época yo sólo tenía quince años, no sabía nada de ciencia, por lo que no mantuve ningún tipo de relación intelectual con Einstein. Sabía que era un extraordinario y famoso físico, pero eso es todo Al parecer Wolfgang Panofsky se decantó por las ciencias por su bajo nivel de inglés que le dificultaba estudiar letras al llegar a EE. UU. El proyecto Manhattan agrupó a una gran cantidad de eminencias científicas (física, química, ciencias informáticas) Dado que tras los experimentos en Alemania previos a la guerra se sabía que la fisión del átomo era posible y que los Wolfgang K. H. Panofsky nazis estaban ya trabajando en su propio programa nuclear se reunieron varias mentes brillantes que eran también pacifistas e izquierdistas en su mayoría. El proyecto Manhattan consiguió su objetivo de producir la primera bomba atómica en un tiempo de 2 años 3 meses y 16 días, detonando la primera prueba nuclear del mundo (Prueba Trinity) el 16 de julio de 1945 cerca de Alamogordo, Nuevo México. La continuación del proyecto condujo a la producción de dos bombas A conocidas como Little Boy y Fat Man con pocos días de intervalo, las cuales detonaron en Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y en Nagasaki el 9 de agosto respectivamente. La bomba de Hiroshima, Little Boy estaba basada en el isótopo de uranio U- 235, un isótopo bastante raro que debe ser separado del isótopo más común del uranio, el U- 238 que no es adecuado para la fabricación de bombas atómicas. La separación se llevó a cabo en las instalaciones Oak Ridge utilizando principalmente el método de difusión gaseosa de hexafloruro de uranio (UF 6) y también otros como el calutrón, que utiliza el principio de separación magnética en un espectrómetro de masa; y la difusión térmica. La bomba de Nagasaki, Fat Man en contraste utilizó el isótopo de plutonio Pt- 239, el cuál es un elemento sintético, pero más complicado en cuanto a su sistema de detonación, la cual se inicia por medio de un dispositivo de implosión que fue desarrollado durante el Proyecto en las instalaciones de Los Álamos. Durante la caza de brujas de McCarthy estuvo en contra del llamado Juramento de Lealtad que las autoridades académicas exigían a los miembros de la universidad. En 1951 se trasladó a la Universidad de Stanford, en donde pasó ocho años como director de su laboratorio de física. Durante este tiempo él y su compañero Gato Steinberger fueron los primeros en aislar el pi- mesón neutral. En Stanford, Panofsky también estuvo implicado en el aumento del acelerador de electrón de la marca III de la universidad. Aunque la electrón- dispersión de experimentos en esta máquina condujo más adelante a Roberto Hofstadter a que obtuviera el premio Nobel de Física. Clara Sancha, viuda del escultor Alberto JUAN MANUEL BONET Tendría que haber escrito, en el titular, viuda del escultor Alberto Sánchez pero esto hubiera sido traicionar al toledano. Alberto Sánchez es por siempre Alberto, como su colega Manuel Hugué es por siempre Manolo. A Clara Sancha, que ha fallecido en Madrid, su ciudad natal, a los 93 años, la visité varias veces en su piso del extrarradio, que compartía con su hijo Alcaén, y por cuyas ventanas asoma un paisaje como los de Alberto, un paisaje en el que tan sólo desentonan las pistas de Barajas. Clara Sancha era un pedazo de la historia de España, un pedazo baqueteado por la vida, la guerra civil, el exilio, el retorno, pero un pedazo firme, una memoria llena de detalles exactos, y recuerdo una conversación, no hace mucho, en la que Clara rectificaba a su hijo, sobre el número de la calle en que Alberto tenía su estudio... Hija del pintor e ilustrador Francisco Sancha, colaborador de Blanco y Negro, y uno de los mejores cronistas gráficos de un Madrid que inevitablemente hemos de calificar de barojiano, Clara Sancha se casó con Alberto en abril de 1936. Compartió con él la aventura vallecana, el compromiso comunista, la Valencia bélica, el pabellón de la República en la Exposición de París de 1937... Luego vinieron los largos años en el Moscú de Stalin y de después de Stalin, un Moscú donde el matrimonio Sánchez vivía corroído por la nostalgia de España, lo mismo que le sucedía al compuesto por Luis Lacasa- -coautor del pabellón- -y Soledad Sancha, la hermana de Clara... Clara Sancha y su hijo han jugado un papel clave en la for- tuna crítica de Alberto. Y ello, antes incluso del final del franquismo, ya que la obra del gran escultor pudo contemplarse en España en 1970, en una retrospectiva organizada por Luis González Robles. Tras numerosas otras muestras de espíritu similar, en 2001 pudo realizarse el sueño de otra mucho mayor, que tuvo por sede el Reina Sofía, y que comisariaron Jaime Brihuega y Concha Lomba. Fue grande el contento de Clara Sancha, viendo aquel despliegue, dentro del cual brillaban los entonces recién recuperados decorados, una de las cumbres de la poética vallecana, de La romería de los cornudos La recuerdo especialmente emocionada la tarde en que, delante del viejo Hospital de San Carlos, procedimos a colocar el facsímil de El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella precisamente la pieza que en 1937 se alzó frente al pabellón de la Expo de París, y cuyo original cabe dar por perdido. Pedro de Velasco y Villar El fundador de Laminados Velasco, Pedro de Velasco y Villar, ha fallecido a los ochenta y dos años en su domicilio de Bilbao como consecuencia de una larga enfermedad. Pedro de Velasco nació en Arceniega (Álava) el 18 de noviembre de 1924 y de niño se trasladó a Bilbao, donde a partir de los trece años simultaneó sus estudios en el instituto con el trabajo en talleres Jez, empresa del sector de fundición. La historia del Grupo Velasco tiene su origen en 1950, cuando Pedro de Velasco creó Comercial Siderometalúrgica Velasco, que cuatro más años tarde pasaría a denominarse Laminados Velasco. La actividad inicial de la compañía se centró en la laminación, transformación y distribución de productos siderúrgicos. A partir de los mediados de los años 70, comenzó a diversificar su actividad como la calderería pesada, bienes de equipo, sector marítimo, sector metalgráfico y envases industriales y transporte industrial. En la década de los 90, la gestión de Pedro de Velasco siguió apostando por la diversificación de las actividades del Grupo y en los últimos años ha accedido a nuevos mercados como reciclado y recuperación de productos férricos, el sector inmobiliario, sector hotelero, servicios socio- sanitarios y de ocio. En 2003, fue galardonado con el I Premio Bureau Veritas a la excelencia empresarial, con motivo del 50 aniversario de su implantación en el País Vasco. También recibió el pasado mes de abril, el premio a la Trayectoria Empresarial, dentro de los premios Emprendedor, organizados por Ernst Young y el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE)