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12 ESPAÑA www. abc. es DOMINGO 30- -9- -2007 ABC Sectores de la izquierda y la derecha emprenden una campaña de acoso al Rey Por primera vez en 30 años se ha desatado una ofensiva antimonárquica, alimentada por radicales y nacionalistas y desde los medios de comunicación ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS MADRID. La ofensiva antimonárquica, ahora en plena efervescencia, no surge por casualidad. Desde hace unos tres años se vienen produciendo una serie de ataques a la Corona por sectores de la izquierda, pero también de la derecha republicana, alimentados por algunos medios de comunicación. Tan es así, que desde la cadena de radio de la Conferencia Episcopal, la Cope, el locutor Federico Jiménez ha llegado a pedir la abdicación de Don Juan Carlos. Este es quizás el ejemplo más aparatoso, pero no es ni mucho menos el único, pues la ofensiva tiene sus motores y auspiciadores en diversos sectores. Lo que empezó de forma esporádica y desordenada, poco a poco se ha ido desvelando como una campaña organizada y que, probablemente, no cesará hasta las próximas elecciones, cuyo objetivo es desacreditar a la institución monárquica. Desde la publicación el pasado julio en la revista El Jueves de una viñeta injuriosa de los Príncipes, casi cada día aparece un nuevo frente. El último, la petición presentada inicialmente por la Entesa catalana (ERC, IU y PSC) en el Senado, aunque después se descolgaron IU y PSC, de que el Rey deje de ser el Jefe de las Fuerzas Armadas, como establece la Constitución. La mayoría de los españoles contemplan perplejos esta operación contra la forma de Estado que ha propiciado el más largo periodo de paz, progreso, estabilidad y libertad de nuestra historia. Normalmente, estos ataques nada tienen que ver con el ejercicio de la crítica ni con el derecho legítimo a defender otras opciones de forma de Estado. Son ataques basados normalmente en el insulto, la descalificación, la manipulación y rayanos muchas veces en la calumnia. La campaña contra la institución monárquica está directamente conectada con la operación puesta en marcha para desacreditar la Transición advierte un político de aquella época, puesto que, como recuerda, el Rey fue el máximo impulsor de la reconciliación entre los españoles, del pacto entre la izquierda, la derecha y los nacionalistas, y de la no vuelta a los enfrentamientos del pasado, acordada en aquellos años. Esta estrategia de presentar a la izquierda como el único bando que tuvo que ceder en los años setenta también ha sorprendido a la comunidad internacional, que siempre ha considerado ejemplar la Transición española, en la que todos cedieron. Incluso, historiadores extranjeros como el hispanista norteamericano Stanley Paine han detectado la campaña puesta en marcha en nuestro país. El propio Payne advirtió hace un año desde la Universidad de Georgetown sobre los riesgos del nuevo movimiento republicano español, encabezado en su opinión por la extrema izquierda y algún sector del PSOE. No obstante, la derecha republicana ha querido aprovechar esta ofensiva antimonárquica para lograr sus objetivos, pues no perdona a la Corona el desmantelamiento del franquismo con el que esa derecha mantenía una situación privilegiada. El ambiguo discurso del propio presidente del Gobierno, con constantes alusiones idealizadas a la República- -se define como monárquico pero dice que tenemos un Rey bastante republicano -y su empeño por recordar los horrores del pasado, han contribuido a envalentonar a los autores de estos ataques a la Corona. Esta misma semana, en plena ofensiva antimonárquica, cuando se esperaba un gesto contundente del Gobierno hacia los radicales, Rodríguez Zapatero les pidió que no traspasaran el límite de lo ofensivo, porque así se pierde mucha razón Los ataques más llamativos son los protagonizados por un grupo de separatistas catalanes que queman las fotos de los Reyes, que son, según la Constitución, el símbolo de la unidad de España con la que ellos quieren acabar. Sus protestas, que empezaron días después de la celebración de la Diada y que, como ayer, se repiten casi a diario e incluyen la quema de imágenes de Don Juan Carlos, han tenido como guarnición las palabras de ex presidentes de la Generalitat como Pasqual Maragall, que ahora defiende un Estado catalán o Jordi Pujol, que ha dicho que es la Constitución la que debe adaptarse a Cataluña y no Cataluña a la Constitución La campaña contra la Corona ha calado en determinados sectores de la izquierda, hasta La tibieza del presidente El ambiguo discurso de Zapatero- Tenemos un Rey bastante republicano -ha envalentonado a los autores de los ataques La campaña ha calado en algunos sectores de la izquierda en cuyas manifestaciones prácticamente sólo se ven banderas tricolores Destaca el ánimo demoledor de parte de los comentaristas que intervienen en los programas televisivos de corte rosa La operación contra la Monarquía está directamente conectada con la campaña contra la Transición tal punto que en algunas manifestaciones organizadas por partidos políticos, asociaciones o sindicatos, como la celebrada el pasado 1 de mayo en Madrid, prácticamente sólo ondearon banderas tricolores. Determinada prensa se ha mostrado particularmente activa en recoger aspectos negativos para la Monarquía. Desde hace algunos años, el diario de tirada nacional que dedica más espacio a las informaciones y opiniones críticas con la Corona es El Mundo que ha llegado a desplazar enviados especiales hasta remotas zonas de Rusia para investigar si realmente un oso que supuestamente cazó Don Juan Carlos varios meses antes había sido emborrachado previamente. A ellas se suma el artículo semanal de columnistas, en los que casi nunca faltan los intentos por descalificar a algún miembro de la Familia Real, especialmente a la Princesa de Asturias, y las viñetas de algu- Enviados a ver un oso nos de sus dibujantes en algunos suplementos anejos al diario. También desde ese periódico se difunden algunos de los ataques que dirige el mencionado Jiménez a la Corona, aunque es en su programa donde este radiofonista no suele escatimar insultos y descalificaciones al Jefe del Estado. Aprovechando la ofensiva antimonárquica desatada estos días, el locutor ha llegado a decir que lo mejor es que el Rey abdicase en el Príncipe En su empeño por descalificar a Don Juan Carlos ha llegado a acusarle de no estar con las víctimas del terrorismo. Inmediatamente, voces muy significativas de este colectivo le han contestado reafirmando el inagotable apoyo que Don Juan Carlos les ha aportado en todos estos años de sufrimientos. Testimonios tan referenciales como los de Mari Mar Blanco, Irene Villa, Ana María Vidal Abarca, Conchita Martín, Daniel Portero o Mapi de las Heras Las víctimas