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ABC SÁBADO 29 s 9 s 2007 ESPAÑA 21 ¡Españoles, fuera de Herat! Miles de fieles de todas las edades, y en su mayoría de clases humildes, acuden a escuchar las arengas de un mulá veinteañero contra la labor de las tropas internacionales en Afganistán TEXTO Y FOTO: MIKEL AYESTARÁN HERAT. ¿Pueden acaso los musulmanes rezar en sus mezquitas de España? Claro que no, fuera de aquí todos los extranjeros, no les queremos para nada Un familiar del mulá Mujeebul Rahman es el encargado de controlar el acceso al rezo del viernes y se pone nervioso al percatarse de la presencia de un extranjero. Muy nervioso. De larga barba blanca, turbante y ataviado con el tradicional atuendo afgano, mueve el rosario con rapidez entre sus dedos. ¡No quisimos a los rusos y tampoco a los españoles, fuera de Herat! Finalmente, tras una intensa negociación, el familiar accede a permitir una breve visita, pero nada de entrevistas con el mulá. Tres guardias de la fe acompañarán al periodista. La multitud colapsa el acceso a Gazar Gha, santuario del maestro sufí Abdullah Ansari, que se encuentra a cinco kilómetros del centro de Herat. Junto al edificio del siglo XV único superviviente de las múltiples guerras que han asolado la ciudad desde entonces, se ha levantado una mezquita en la que desde hace pocos meses un mulá veinteañero ha conseguido transformar este lugar en el más popular de la ciudad. Miles de fieles de todas las edades y en su mayoría de clases humildes acuden a escuchar sus arengas contra la labor de las tropas internacionales y de un gobierno afgano que no respeta el Islam Zapatero evita las discrepancias con Putin para lograr resultados económicos L. AYLLÓN. E. ESPECIAL SOCHI (RUSIA) José Luis Rodríguez Zapatero vino a la dacha de Vladimir Putin en el balneario de Sochi dispuesto a no molestar en exceso porque su objetivo es que aumenten los intercambios económicos y las relaciones comerciales entre España y Rusia. El jefe del Ejeutivo, a quien el presidente ruso quiere poner como ejemplo de que puede negociar con los países europeos por separado, pese a su mala relación con el conjunto de la UE, evitó ayer pronunciarse de manera rotunda sobre los asuntos en los que hay algunas diferencias con Putin: el respeto a los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo, el futuro de Kosovo y, ahora, la crisis en Birmania. Así, ayer en la rueda de prensa conjunta que ofrecieron al término de su primera conversación, cuando se les preguntó a ambos si consideraban necesario que se adopten sanciones contra el régimen birmano, Zapatero respondió con una proclama general en apoyo de los regímenes que tienen libertades democráticas, que es lo que espero- -dijo- -para Birmania pero sin ninguna alusión a las medidas sancionadoras que parece apoyar la UE. Putin fue más claro y tras coincidir con Zapatero en el planteamiento de fondo, dijo que antes hay que estudiar bien la situación y que es prematuro hablar de sanciones En cuanto a Kosovo, ambos apostaron por el diálogo para alcanzar un acuerdo, pero Putin, contrario a la independencia de ese territorio serbio de mayoría albanesa, advirtió de que no se pueden poner plazos para alcanzarlo y, aprovechó una respuesta de Zapatero sobre el referéndum que quiere convocar el lendakari Ibarretxe en el País Vasco para llevar el agua a su molino. El principio de integridad territorial- -enfatizó- -se refiere también a otros países europeos y no debe caer en desuso En este clima, Zapatero confía en que algunas empresas españolas que optan a proyectos en Rusia pueden hacerse con los contratos. Es el caso de Iberdrola que podría construir una planta de gas licuado en San Petersburgo o de Técnicas Reunidas que tiene un proyecto de refinería en Siberia. Lo que sí hizo el presidente es pedir a Putin que extienda a otros países la cooperación en materia de justicia y seguridad que tiene con España. Los fieles suníes se congregan a diario en la mezquita de Gazar Gha, a 5 km. del centro de Herat no muerden. Los suníes no necesitamos gritar, nosotros actuamos apunta uno de los guardianes. El sermón del día gira en torno a los beneficios del ramadán, pero cada poco tiempo la palabra Harighi (que significa extranjero en dari) resuena por todos los altavoces de la mezquita. El mensaje es claro una mañana más: Fuera los ocupantes de la tierra sagrada de Afganistán Mediodía, calor, pero los fieles aguantan la hora de sermón a pleno sol. Luego comienza la oración y se hace el silencio. Al final de la misma, la multitud empieza a gritar en dirección al mulá: ¡Háblanos más! ¡queremos saber! ¿Por qué no empiezas antes? Estamos dispuestos a venir a las ocho de la mañana si hace falta ¡tú eres la verdad! La multitud abandona el recinto y se agolpa frente a los puestos donde se venden discos compactos con los sermones del mulá radical, una figura que desde la etapa talibán no se había conocido en Herat. Cuatro furgonetas de la policía afgana toman posiciones en el aparcamiento para evitar posibles altercados, pero no hay incidentes. Miles de personas empiezan a montarse en coches, motos, motocarros y autobuses y el santuario se queda en una hora de nuevo vacío. De pronto, los guardias de la fe se cuadran y señalan en dirección a la puerta de la mezquita. Un joven espigado de barba negra, cubierto por una túnica blanca y rodeado de gente sale a toda prisa del recinto con dirección a un vehículo todoterreno. Es el mulá Mujeebul Rahman. Nada de fotos. El vehículo se pierde en el polvoriento camino que lleva a Herat. El próximo viernes, un nuevo capítulo de la guerra contra el extranjero que recorre todo Afganistán. Más información sobre las tropas en el extranjero en www. mdf. es Oración en calma Las palabras del mulá Mujeebul Rahman poco tienen que ver con las del maestro sufí y poeta Abdullah Ansari, que descansa a pocos metros. Dentro del recinto el clima es de calma. No tiene nada que ver con las oraciones en Irán, donde la multitud grita contra Estados Unidos e Israel. Aquí nadie grita. La gente, que llena todo el lugar y tiene que subirse a los tejados para encontrar sitio, permanece muy atenta a las palabras del mulá. Los chiís son diferentes, ladran mucho, pero El mensaje es claro una mañana más: Fuera los ocupantes de la tierra sagrada de Afganistán