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84 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo JUEVES 27- -9- -2007 ABC El arte y la religión, detrás de episodios psicosomáticos En Florencia, son muchos los turistas que sufren vértigos y desvanecimientos, embelesados por ese arte renacentista que cautivó en su día al autor francés del XIX Stendhal. Por eso, cuando la psiquiatra Graziella Magherini observó cien casos con síntomas similares en 1979, describió la enfermedad psicosomática como el síndrome de Stendhal El arte, en ese caso, y la religión, en el síndrome de Jerusalén otro de estos cuadros que se detectan entre los turistas y que más que por su incidencia clínica, recaban el interés de la Psiquiatría por sus manifestaciones repentinas. El doctor Yair Bal- El lo identificó entre 470 visitantes- -de 1979 a 1993- -que vivieron, a los pies del Muro de las Lamentaciones, una experiencia sobrenatural. La Ciudad Santa embriagó su psique. Un grupo de peregrinos llega a la Cruz de Hierro, un punto emblemático del Camino de Santiago en León HERAS Nace el síndrome del Camino de Santiago, la metamorfosis mental del peregrino Psiquiatras de Burgos han acuñado esta enfermedad psicótica, caracterizada por un trastorno agudo en la personalidad y el comportamiento del caminante ÉRIKA MONTAÑÉS SANTIAGO. Setecientos kilómetros de Camino dan para mucho. En lo personal, se comparten experiencias únicas con semejantes a los que quizás nunca se vuelva a ver. Desde el punto de vista físico, se combate el cansancio insondable con un sol justiciero o se afronta como se puede el frío y la lluvia insoportables. Más adentro, en lo tocante al alma, muchos se quedan embriagados por el halo místico y espiritual que envuelve el peregrinaje. Factores todos ellos que, en conjunción con antecedentes familiares de problemas psiquiátricos o de personalidad, provocan que el peregrino sea propenso a padecer el síndrome del Camino de Santiago Tan longeva como la senda jacobea es la tradición sanadora que la jalona. Sólo en Burgos, justo en el tramo medio del Camino francés que se inicia en Roncesvalles, en el siglo XVI existían 35 hospitales para paliar los múltiples trastornos físicos y psíquicos que aquejaban a los peregrinos. Cuatro siglos después, son los doctores del Servicio de Psiquiatría y de Atención al Paciente de un centro burgalés, el Complejo Asistencial, Maite Álvarez y Jesús de la Gándara, los que acuñan la nueva enfermedad mental a raíz de un estudio desarrollado durante siete años sobre algunos de los 100.000 peregrinos que pasan anualmente por esta escala de la ruta. De la Gándara explicó ayer, en el marco del XI Congreso Nacional de Psiquiatría que se celebra esta semana en la capital gallega, cómo de los cientos de peregrinos que deben ser atendidos en el centro, agruparon a aquellos que desarrollaban un comportamiento anómalo, peculiar, muy extraño La muestra resultante fue de 38 personas, todos con brotes psicóticos comunes: sufrían alucinaciones, delirios, paranoias... El perfil que se extrajo de los estudiados es un hombre, de mediana edad (unos 40 años) el 40 por ciento de los cuales presentaba transformación aguda de su personalidad y el resto tenía antecedentes psicóticos, bipolares o depresivos, por lo que el doctor De la Gándara habla de que son proclives a padecer el síndrome presentado ayer. Otro dato curioso que aporta el análisis de los doctores burgaleses corrobora que ninguno de los pacientes con este cuadro clínico necesitó un ingreso prolongado- -la estancia media fue de diez días- -y, a excepción de cuatro, todos declinaron seguir hasta el final del Camino. Regresaron a sus casas, la mayoría en España, pues sólo uno de cada diez era extranjero. Hay tres detonantes para que el caminante comience a experimentar una metamorfosis mental y espiritual a cada zancada: misticismo, fatiga y antecedentes Las razones que aducen los propios peregrinos para su misteriosa transformación van desde las llagas de los pies, el insomnio, el tempo pausado del caminar, hasta el encuentro con la belleza de los lugares o el arte que salpica el periplo. Los psiquiatras convienen con esa idea y añaden que todo ello, junto con el abandono de los tratamientos, problemas importantes de estrés y adaptación, el desorden de vida, e incluso la convivencia estrecha con personas desconoci- Mezcla de desencadenantes El perfil del paciente es un hombre de 40 años, que padece estrés o fatiga y tiene antecedentes psicóticos das, actúan como desencadenantes de esos episodios emocionales e hipersensitivos extremos. El resultado puede ser una crisis de ansiedad o la alucinación sorpresiva. A modo de ejemplo, el psiquiatra- -que define al Camino como un manicomio ambulante -relató dos de los casos que integraron este estudio observacional: una doctora que empezó a desvariar y sus compañeros la ingresaron en Burgos justificando que no era ella Ya recuperada, esta médico indicó que pese a ser atea, había descubierto el Camino No menos llamativo fue el caso de un judío errante, que había andado 100.000 kilómetros a lo largo de su vida. Ingresó y en su mente sólo cabía una idea: huir. Al recibir el alta, siguió rumbo a Santiago. Aunque es la primera vez que se vincula el fenómeno jacobeo con la enfermedad mental, muchos psiquiatras de hospitales de la ruta admiten haber atendido personas con estos síntomas, por lo que el estudio se completará con uno que abarque un tramo kilométrico mayor y a más pacientes. No se decarta realizar un test de personalidad a todo el que se embarque en la aventura de obtener la compostela Más información: www. psiquiatriasantiago 07. com