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82 JUEVES deESCENA JUEVES 27 s 9 s 2007 ABC SEIS PLATOS PARA TODOS LOS PALADARES El hombre almohada Hasta el domingo estará en cartel, en la Sala Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes, el montaje de la compañía Teatro del Noctámbulo de la obra de Martin McDonagh sobre el poder de la literatura Seis clases de baile en seis semanas Lola Herrera y Juanjo Artero protagonizan esta comedia de Richard Alfieri sobre relaciones personales con el baile como eje, que se representa en el teatro Marquina Fedra Ana Belén encarna en el teatro Bellas Artes a uno de los grandes mitos femeninos del teatro clásico, con texto esta vez de Juan Mayorga, y logra, según la crítica, uno de los grandes éxitos de su carrera Al teatro hay que ir a sentir cosas: es la madre del cordero José Luis Gil s Actor, interpreta en el Alcázar la comedia Salir del armario ción realmente límite explica José Luis. Su salvación laboral llegará gracias a un vecino, que aconseja a Piñón que se haga pasar por homosexual para denunciar a la empresa por discriminación sexual: Cambia su entorno y Piñón se deja arrastrar por la corriente... Y hasta ahí puede leer José Luis Gil, un actor entrañable, que dirigido por José Luis Sáiz trabaja junto a Laura Pamplona, Guillermo Romero, Fernando Albizu, Cristina Juan, Francisco Casares, Miguel Arribas y Juan Echenique. José Luis Gil es un amante del teatro y de la comedia, que es bastante complicada de lograr si se quiere hacer bien una cosa con cierto estilo y que no sea muy vulgar. El teatro es el gusanillo del directo feroz: el reto para el actor es levantar el telón todos los días. Es la madre del cordero, y muy difícil cogerle el punto. Siempre tenemos una necesidad cada cierto tiempo, que es volver al teatro para sentir cosas La devoradora televisión había hecho popular una frase que pronunciaba el personaje de Emma Penella en la serie Aquí no hay quién viva ¡Váyase, señor Cuesta! El señor Cuesta era José Luis Gil, pero quien se ha ido, sin embargo, es ella; la grandísima y sublime Emma Penella, a los 76 años. José Luis Gil evoca a la gran dama de la escena: El que no haya aprendido de Emma es que es muy burro. De ella hay mucho que aprender, tanto como actriz como persona. Era una mujer espléndida, un encanto y una de las más grandes. Transmitía cariño. Fue un honor estar a su lado. Echaremos mucho de menos a Emma porque no estamos sobrados de seres así. Cuando se va alguien tan especial deja un hueco muy grande y difícil La televisión lo popularizó como el buenazo que presidía una comunidad vecinal, pero José Luis Gil es un hombre con muchas tablas ANTONIO ASTORGA MADRID. Empezó a los doce años en el directo feroz que es el arte de Talía, interpretando a los clásicos. Con la Compañía de Pepe Calvo- -al que considera su maestro- -se reincorpora al teatro profesional. Luego prestó su voz a Hugh Grant, Woody Harrelson, Patrick Swayze o Tom Hanks. Desde hace una semana da vida en el Teatro Alcázar a Piñón, el protagonista de Salir del armario del comediógrafo francés Francis Veber. José Luis Gil vuelca su pasión escénica en su personaje y lo vive: Piñón- -dice a ABC- -es un ser arrastrado por las circunstancias, un hombre con muy poca iniciativa. Su mujer lo abandona, el hijo no le hace mucho caso porque es un padre bastante aburrido, pero se aferra a su trabajo Una labor ciertamente pegajosa y pegadiza (fabrica preservativos) aunque un día se entera casualmente por una conversación que escucha del jefe de personal que lo van a despedir, con lo cual parece que le quitan el suelo de los pies y toca fondo, en una situa- James Thiérrée, nieto de Chaplin, es el alma del espectáculo La Veillée des Abysses La rueda del circo De casta le viene al galgo. James Thiérrée, nieto de Charles Chaplin, debuta en el Teatre Nacional de Catalunya con La Veillée des Abysses un espectáculo inclasificable que bebe de las influencias circenses que han rodeado la infancia del artista MARÍA GÜELL BARCELONA. Nieto de Charles Chaplin e hijo de Victoria Chaplin y Jean- Baptiste Thiérrée, el artista, que inauguró ayer la temporada del TNC, lleva la profesión en las venas. James Thiérrée ha trabajado con sus padres y su hermana en el Cirque Bonjour y en el Cirque Invisible. Y precisamente para crear este montaje ha bebido de su experiencia de haber nacido en una familia del mundo del circo. Otras fuentes de inspiración de La Veillé des Abysses han sido, según confiesa, el music- hall, la danza, el teatro, el cine, el músico Carlos Santos y Bob Wilson. Thiérrée no niega que su familia ha sido un gran referente a la hora de actuar, pero reivindica su aportación a los montajes. Una de sus armas para conseguir un espectáculo diez es buscar la complicidad entre los actores. Otra de sus obsesiones es la evolución de la obra para luchar contra el enemigo del teatro: la rutina. El primer estreno de Thiérrée con su propia compañía fue La Symphonie du Hannetton en 1998. Cinco años después creó la pieza que ocupa este fin de semana la Sala Gran del TNC. Su última criatura es muy reciente y la ha bautizado Au revoir parapluie Artista sobre el escenario, también es un artífice de las palabras. Entre su discurso descubrimos su prioridad por la complicidad y por la cotidianeidad. Y subraya que La Veillé está lleno de cosas cotidianas. La propuesta, de género inclasificable, es un capricho de Sergi Belbel, director del TNC, que ya quería abrir la pasada temporada con este espectáculo, algo que no consiguió por culpa de la apretadísima agenda de Thiérrée. Belbel recomienda fervientemente esta creación, que viaja del circo a la música,