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80 JUEVES DE ESCENA www. abc. es culturayespectaculos JUEVES 27 s 9 s 2007 ABC Verso a verso Llegan hoy a la cartelera dos de los más importantes títulos de la literatura dramática universal: Cyrano de Bergerac de Edmund Rostand, y El perro del hortelano de Lope de Vega. El verso vuelve a tomar la palabra en la escena española JULIO BRAVO MADRID. El Teatro Español, el mismo que acogió la primera función en nuestro idioma de la obra, recibe hoy nuevamente a Cyrano de Bergerac, uno de los grandes héroes del teatro universal. El primer actor español que encarnó al ingenioso poeta y espadachín de nariz superlativa fue Fernando Díaz de Mendoza, marido de María Guerrero (que interpretó a Rosana en aquellas funciones de 1899 que dirigió el primer intérprete del personaje, Constantin Coquelin) Ahora, ciento diez años después de que Edmund de Rostand creara a Cyrano, toma el testigo de su interpretación José Pedro Carrión. John Strasberg- -hijo del legendario Lee Strasberg- -dirige la función, en la que Lucía Quintana interpreta a Rosana y Cristóbal Suárez a Cristián. José Pedro Carrión lleva nueve años detrás de Cyrano, un personaje basado en una figura real. Fue el propio Strasberg quien le puso sobre la pista de este personaje cuando trabajaban juntos en el montaje de Ricardo III El trabajo realizado, dice el actor, no es nada convencional. Hemos hablado muy poco, porque nos entendemos prácticamente sólo con mirarnos Al Español llega después de 44 funciones en distintas plazas de España, en las que, según Carrión, el público se ha encontrado con un Cyrano que no se esperaba; y la respuesta ha sido magnífica La versión, naturalmente, respeta el verso alejandrino original. Según Strasberg, no tendría sentido hacer esta obra sin respetar el verso Es un texto maravilloso apunta Carrión. El personaje de Cyrano es, para cualquier intérprete, un empinado ocho mil de costoso ascenso. El actor, que confiesa que lleva estudiando el personaje desde hace nueve años, asegura que todavía no ha terminado de conocer a Cyrano, pero que todo está en el texto. Si se sabe leer, se encuentra todo; la palabra, esa es la clave. Hay que estar sobre el texto, porque hay que encontrarle el sentido. Una vez se tiene dominado el verso, se disfruta mucho más de la palabra. Naturalmente, exige un mayor trabajo decirlo de verdad que recitarlo. Pero no hay más secreto que el trabajo Para el actor, es fundamental también el diálogo con los compañeros de escenario. A mí, personalmente, no me gustan los monólogos. Me gustan las obras que tienen hombres y mujeres. Y en ellas es necesario hablar con el otro, dialogar. Y, sobre todo, decir. Decir, hablar y farfullar son cosas muy distintas. Decir es activo, y para un actor es importante que el texto esté bien dicho, no sólo bien hablado Está en contra del naturalismo interpretativo una moda que viene del cine y la televisión. El naturalismo no tiene nada que ver con la verdad. Y nosotros trabajamos desde la verdad, no desde la naturalidad De Cyrano le llamó la aten- ción, sobre todo, su honestidad. Es un hombre que sabe lo que quiere, y aunque no lo consiga, lo importante es el viaje Define la obra como una ópera íntima la producción, con trece actores, tiene esa intimidad añade, aunque confiesa que le costó mucho superar su fobia supersticiosa a ese número; era supersticioso con razón, porque me han sucedido ya varias fatalidades sobre el escenario Por Cyrano se deslizan la tragedia, la comedia, el vodevil... Yo me siento mejor después de cada función, y si el público también se siente mejor después de dos horas y cuarto de teatro, habremos acertado José Pedro Carrión ha estado durante mucho tiempo ligado al Laboratorio de William Layton, una de las escuelas de interpretación más fecundas, y ha trenzado su carrera como actor con su labor docente. Soy un curioso; enseñar a otro es una muy buena manera de aprender. Yo lo veo en John. Él y Layton son maestros, pero no sólo de teatro, sino de vida. Para mí, lo de actuar sigue siendo un misterio, no sé de qué va. La del actor es una vida alucinada e intensa. Y el actor necesita el teatro. El teatro es la novena maravilla, que nos permite ser mejores, y eso es lo que está en juego. No concibo que se haya quitado el teatro de la educación de los jóvenes. No sólo tienen que verlo, también tienen que hacerlo porque, insisto, nos ayuda a ser mejores Strasberg tercia y dice que si el actor no necesita del teatro éste no existe. Hoy el ambiente es muy materialista, y eso no ayuda. Aunque parezca una perogrullada, los actores Todo está en el texto José Pedro Carrión interpreta desde hoy a Cyrano en el teatro Español