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74 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos ros hay armas, navajas de afeitar, fíbulas... De los segundos, collares, broches, brazaletes... La segunda gran etapa etrusca es la edad orientalizante (también llamada Cultura de los Príncipes; 720- 580 a. C. la más emblemática y floreciente del pueblo etrusco, que recibe, gracias al comercio, una gran influencia del mundo griego y del oriental. Surge una nueva clase de ricos aristócratas y el arte se torna más refinado. En la exposición se exhiben joyas de oro y ámbar, vasijas de bronce, cerámicas negras, plaquetas de marfil, preciosos ungüentarios... Este apartado alberga algunos de los tesoros de la muestra. Es el caso de un tridente en bronce fundido, que procede de una rica sepultura de Vetulonia; una preciosa fíbula en forma de dragón, en plata fundida y oro laminado, hallada en la necrópolis de la Banditella; un carrito ritual; piezas de una tumba hallada en Chiusi (mesa, silla, osario... cánopes masculinos y femeninos- -uno incluso sobre un trono- unas monumentales ruedas de una calesa de la Necrópolis de San Cerbone (Populonia) Del siglo VI a mediados del IV a. C. tienen lugar los periodos arcaico y clásico, tercer apartado de la exposición: son años de florecimiento delas sociedades urbanas, cuando se define la estructura de las principales ciudades etruscas. Los mercaderes de Grecia oriental llegaban a Etruria con mercancías preciosas, perfumes, telas y cerámica de Corinto- -ánforas y kylix- -que los etruscos se afanan en imitar (no con mucho éxito) como queda constancia en la exposición. También se exhiben bellos ejemplos de los preciados buccheri, así como placas en marfil de revestimiento de cofres. Una de las joyas de este apartado es una magnífica Mater Matuta del siglo V a. C. estatua cineraria en piedra fétida realizada en Chiusi. Fue hallada en el interior de una tumba en cámara excavada JUEVES 27- -9- -2007 ABC Los etruscos, mil años de seducción A la espera de la pintura del XIX en el Prado, del duelo Durero- Cranach en el Thyssen y del nuevo director del Reina Sofía, el Museo Arqueológico evoca una de las grandes civilizaciones (la etrusca) a través de 450 piezas: algunas salen por vez primera de Italia NATIVIDAD PULIDO MADRID. Etruria fue una vasta zona de Italia, delimitada por los ríos Arno y Tíber, que comprendía la actual Umbría, Toscana, parte del Lacio y llegaba hasta Roma. Además, este pueblo se extendió comercial y políticamente hasta Campania y el Valle del Po. Dio origen a una civilización que se desarrolló durante mil años (del siglo IX a. C. hasta el I d. C. cuando se romanizó por completo) Son los etruscos (nombre que procede del latín, etrusci; en griego eran llamados tyrrenói) De este pueblo sabemos que fue fascinante y misterioso: una civilización extraordinaria, que ahora podemos desentrañar gracias a una estupenda exposición que ayer se inauguró en el Museo Arqueológico Nacional. El viaje a España de 450 piezas excepcionales, procedentes de museos de la Toscana, se debe, sobre todo, a que el Museo Arqueológico de Florencia (principal prestador) está reformándose. Su directora, Giuseppina Carlotta Cianferoni, es la comisaria de la muestra, que ha sido dividida en cuatro grandes apartados cronológicos y un último temático. Esta ambiciosa exposición abarca los mil años de vida de la civilización etrusca. El majestuoso Frontón de Talamone, del siglo II a. C. (sale por vez primera de Italia) recibe al visitante, acompañado por cuatro grandiosas piezas: dos urnas funerarias con figuras masculina y femenina y otros tantos sarcófagos. Un excelente montaje y una muy buena iluminación hacen que las piezas luzcan en todo su esplendor. Los etruscos hunden sus raíces entre finales de la Edad de Bronce y comienzos de la Edad de Hierro. La expresión más antigua de la civilización etrusca es la cultura villanoviana- -llamada así porque la necrópolis donde primero se identificó estaba en Villanova (Bolonia) Va del siglo IX al VIII a. C. Casi todos los objetos conservados proceden de necrópolis y ajuares funerarios, muy diferenciados los masculinos y los femeninos. De los primeen la roca en la localidad de Chianciano. La cuarta y última etapa (finales del siglo IV- comienzos del I d. C. corresponde a la helenización y romanización, con el consiguiente declinar de Etruria. La producción artesanal (cerámica, terracotas votivas, bronces... se estandariza en estos años. Esta sección está presidida por un sarcófago de grandes dimensiones (una de las piezas más espectaculares de la exposición) procedente de la Tumba de los Vipinana (Tuscania) Le acompaña una amplia selección de urnas funerarias. Hay piezas procedentes de Volterra, ciudad toscana que alberga un gran museo etrusco. La muestra se cierra con un apartado temático, dedicado a la religiosidad etrusca, vital en esta civilización. Se producían sacrificios para poder examinar las vísceras (en especial el hígado) con fines adivinatorios. Se exhiben exvotos anatómicos (cabezas, piernas, manos... relacionados con la salud y la fecundidad. Para el director general de Bellas Artes, esta exposición está llamada a ser uno de los hitos de la temporada artística madrileña. Los etruscos, dos mil años después de su desaparición, siguen manteniendo intacto su mágico poder de seducción. Más información sobre la exposición: http: www. man. mcu. es Fíbula en forma de dragón del siglo VII a. C. (arriba) y Frontón de Talamone, del siglo II a. C. (sobre estas líneas) dos de los tesoros que acoge esta exposición EFE