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90 CULTURAyESPECTÁCULOS Festival de Cine de San Sebastián MIÉRCOLES 26 s 9 s 2007 ABC La sorprendente gracia de Gracia Querejeta Siete mesas de billar francés es un película plena de sentimientos, de sentido del humor y de ímpetu contramoderno E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL SAN SEBASTIÁN. Hay una hoja llena de declaraciones de principios en la película de Gracia Querejeta, Siete mesas de billar francés que se presentaba ayer a la sección oficial y competitiva del festival. El hecho ya de que el billar sea francés, es decir, el de los billares de toda la vida, el de la carambola a tres bandas, es una rotunda declaración de principios; así como el volcarse en un cine de sentimientos, en un cine dialogado y fluido entre sus personajes, carnales y huesudos... Todo ello, que el billar sea francés y que afloren los sentimientos en su película está muy lejos de ser moderno No hay modernidad en el cine de Gracia Querejeta: hay unas enormes ganas de que en él, en su película, crepiten los sentimientos y los pulsos e impulsos de los seres humanos que la llenan. Incluso se permite Gracia Querejeta en su contramodernidad el incluir nada menos que el sentido del humor en su cruce dramático de historias; un sentido del humor casi violento, propiciado por personajes débiles o perdedores que resultan, en su patetismo, graciosos y humanos, y que se defienden del drama con diálogos y ocurrencias que provocan el inmediato golpe de risa o de ternura. Amparo Baró, Enrique Villén, Raúl Arévalo... la propia Blanca Portillo, que se estrangula hasta el ahogo y que hasta consigue del que mira una risa, o sonrisa... Tanto ella como Maribel Verdú forman el tejido dramático de Siete mesas de billar francés dos mujeres unidas en un triángulo de infelicidad a un hombre recién muerto. Lo del humor es nuevo en el cine de Gracia Querejeta, pero lo demás pertenece a su esencia, a su estilo: el pasado incomoda hasta lo dramático el presente de los personajes; las relaciones de pareja sólo son superadas en complejidad y amargura por las paternofiliales; los ojos de un niño siempre le Lorena Vindel, Maribel Verdú, Gracia Querejeta y Blanca Portillo, ayer en San Sebastián pasan un paño limpio al día a día, por churretoso que venga; los actores dialogan entre ellos y sobre lo de ellos (no juegan al no- diálogo con el espectador, al cázame si puedes, que es, se supone, el camino a seguir) dejándose ver por dentro mediante sus hechos y sus palabras, y no mediante lo que no hacen ni dicen... Parece complicado, pero no lo es: Gracia Querejeta cuenta una historia que se entrelaza con el espectador de un modo casi obsceno, y lo emociona, y lo divierte, y le permite que entienda y sienta lo que pasa allí. Es, sin duda, una película para gente. La sección a competición propuso también ayer otro título, Éxodo de un joven hongkonés llamado Pang Ho- Cheung y que es todo lo contrario que la película de Gracia Querejeta. O sea, ésta no tiene nada de gracia, en cambio sí es moderna: sus localizaciones, sus encuadres, su modo de narrar y hasta la propia historia que cuenta, de la cual nunca sabes si lo hace en serio o en broma. En realidad, la cosa es demasiado estúpida como para ir en serio, o sea que pensemos en que Pang HoCheung bromea: una secta de mujeres se dedica a asesinar a todos los hombres que puede sin dejar rastro, y están infiltradas en todos lados, el trabajo, la política, la propia casa... Esto, que podría ser divertido (si no fuera tan trágico el caso contrario en la realidad del mundo, que son los hombres los que matan a sus mujeres) no se lanza de bruces a la farsa, en su necesidad de ser moderno y se queda en lo de tantas veces con el cine oriental: en poco más que la cantidad ingente de comida que se papean los actores ante la cámara. En Zabaltegui se proyectaba Caramel una película libanesa y la primera que dirige Nadine Labaki. Toda ella rezuma curiosidad: transcurre en Beirut y en un ambiente insospechado, una peluquería de seño- TELEPRESS No hay modernidad ras. Uno pensaría que en Beirut los temas serían otros; pero no, Caramel se centra en asuntos amorosos, cotidianos, más de vivencia que de superviviencia, de unas cuantas mujeres que se debaten entre el oriente y el desoriente. El tono de la película es aparentemente muy liviano, de comedia, aunque de vez en cuando entorne los ojos para reflexionar y se ponga serio... Una película muy singular y que lo deja a uno entre la incertidumbre y el titubeo: Beirut mola. Más información sobre el certamen: www. sansebastianfestival. com Ábaco reconoce que la compra de Cinebox ha precipitado su crisis financiera VALENCIA. El grupo valenciano Ábaco Cinebox, líder del sector de la exhibición de cine en España, confía favorablemente en la renegociación de la deuda contraída con sus acreedores para mantener la actividad de sus 460 salas de proyección en todo el país. Ábaco, que cuenta con 1.200 trabajadores en su plantilla, es sólo una víctima más de la profunda crisis estructural que sufre el sector; especialmente en España, donde en 2006 echaron el cierre MARTA MOREIRA cien salas. Tras un fallido plan de choque que trataba de solventar estas dificultades financieras mediante la obtención de un crédito bancario adicional, la empresa ha solicitado finalmente un concurso de acreedores ante el Juzgado número 1 de lo Mercantil de Valencia. Los problemas económicos del grupo están relacionados con la adquisición en 2006 de las 294 salas a la promotora de centros comerciales y ocio GMR, propietaria de Cinebox, para arrebatar así el primer puesto del mercado a Cinesa. Esta operación conllevó la asunción de la importante deuda que arrastraba Cinebox. En declaraciones a ABC, un portavoz del grupo se mostró ayer confiado en la continuidad de la empresa y la estabilidad de los sueldos y empleos de todos sus trabajadores. No vamos a dejar de proyectar películas ni de pagar a los distribuidores aseguró este representante, que sin embargo reconoce que la empresa deberá hacer frente en el futuro a un proceso de reestructuración integral. Los exhibidores de cine son conscientes de que el precio de las entradas ha llegado a un tope y la traslación de la crisis al usuario ya no es un instrumento válido. Los responsables de Ábaco atribuyen la crisis del sector cinematográfico a diversos factores, como un cambio en los patrones de ocio las descargas por internet desde el ordenador de casa, y la piratería conocida como top manta